Un artefacto inofensivo,
se descubrió en un cepillo de la iglesia arciprestal de Vendrell, en Tarragona, mientras se llevaban a cabo unos trabajos de fontanería en el citado templo. Un paquete sospechoso junto a las octavillas de un grupo subversivo, resultó contener dos pilas eléctricas, conectadas a unos cables, sin peligrosidad alguna.


























































