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Hay recuperación, pero persiste la desconfianza

La recuperación coyuntural se está produciendo según demuestran los principales indicadores de coyuntura, a pesar de que la reactivación es cuestión de confianza, de acuerdo con el análisis de la revista Situación del Banco de Bilbao.«La coyuntura internacional -continúa- no nos va a ayudar demasiado. La generalizada reticencia monetaria, así como las todavía modestas previsiones de crecimiento de nuestros principales socios comerciales europeos, son de por sí, suficientemente clarificadora de esta afirmación»

El boletín pone de relieve la imposibilidad de sanear nuestra economía, sin antes sanear el sector exterior, y ésto no se hará si no somos capaces de contrapesar con exportaciones de bienes y servicios las crecientes compras que demanda y seguirá demandando nuestro proceso de desarrollo.

Mejora la situación del mercado monetario

Por su parte, el informe del Banco de Vizcaya pone de relieve que, a lo largo del mes de abril, el mercado monetario se ha desarrollado sin muestras de tensión o de comportamientos extraños, con lo que da la impresión de que tiende a consolidarse la mejora experimentada en meses anteriores.En el mercado monetario, ha predominado la oferta sobre la demanda, hasta el punto de que en determinadas ocasiones, el volumen de transacciones se ha visto notablemente mermado por dicha causa. Los tipos de interés para las operaciones « día a día» han experimentado una disminución de un 1 por 100 respecto a la media del mes de marzo, quedando al 5,6. De la misma forma, han disminuido los de plazos superiores y, concretamente, los tipos de interés de operaciones a un mes, quedaban situados al finalizar abril, alrededor del 8,6 por 100. Finaliza el informe señalando que las condiciones del mercado parecen denotar, una cierta flexibilidad de la política monetaria, lo que, en todo caso, no debe interpretarse como una modificación de los objetivos que la autoridad monetaria sostiene, sino más bien como la consecuencia de una actitud menos restrictiva por parte de la misma, ante el hecho de que tanto la tasa expansiva del crédito como la de los depósitos hayan desacelerado apreciablemente en los últimos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 1976