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La fotografía Kirlian, extraño halo del objetos, manos y plantas

Desde hacia algunos años, periódicos y revistas publican imágenes de objetos, manos y plantas rodeados de una extraña fluorescencia o halo. Sociedades y organismos parapsicológicos de diversas naciones estudian ese fenómeno bautizándolo como efluviografía, electrografía o fotografía Kirlian, en honor de su descubridor.

Nicolás Tesla, descubridor del carrete eléctrico que lleva su nombre, es en realidad el pionero de la técnica electrográfica. En 1891 ya, hablaba al mundo de fotografías tomadas por él mismo y que mostraban innumerables lenguas o flamas eléctricas. Este medio técnico lo utilizaron pronto, otros investigadores, obsesionados en general por la idea de objetivar al máximo fenómenos de índole psíquica. Así, en 1939, Prat y Schlemmer científicos checoslovacos de la Universidad de Praga, publicaron investigaciones en las que aparecían fotos de objetos rodeados de una fluorescencia especial que recuerda a las electrografías actuales. Coincide con ésta fecha, al parecer, el comienzo del affaire Kirlian. En Krasnodar, capital de Kuban (sur de Rusia) habitaba Semyon Davidovich Kirlian. Como técnico en electricidad, fué llamado un día para reparar el equipo electrónico de un instituto médico. Durante su estancia allí observó a los pacientes que se sometían a electroterapia, llegando a ver un curioso fenómeno de salto de chispas entre la piel del paciente y los electrodos aplicados al mismo.

A partir de este momento comienza a trabajar para lograr un medio de plasma y fotográficamente esas chispas. Hoy existen en todo el, mundo, unas catorce patentes diferentes sobre el método electrográfico desarrollado en principio por Kirlían.

La esencia del fenómeno

¿Qué es realmente lo que impresiona la placa fotográfica? ¿Luz? ¿Electricidad? ¿Lo que los parapsicólogos entienden como aura? (1). Para un científico ecléctico es evidente que le costaría. mucho pasar por esta última aseveración y se iría preferentemente por alguna de las dos primeras o ambas incluidas. Sin embargo, se desconoce la esencia real del fuego y la electricidad todavía, psíquicas. Moss fotografió con la Kirlian diferentes parejas de personas unidas por vínculos familiares o emocionales. Asegura que en muchas ocasiones una de las dos personas, al fotografiarse simultáneamente con su pareja, no dejaba aura, mientras que la otra sí, cosa que se puede equiparar en términos psicolígicos a carácter dominado y a carácter dominante. Afirma también haber encontrado diferencias en el aura de una persona según sea su estado de ánimo (cólera, relajamiento, etc.).

En España

En nuestro propio país, Ramos Perera, presidente de la Sociedad Española de, Parapsicología, publicó un trabajo en la revista de la sociedad (Psi- Comunicación) en el que aparecían diferentes auras de un mismo individuo sometido a un trance semi-hipnótico y dándole diferentes sugestiones (de que era un hombre virtuoso, enfermo, sano, etc). Correspondiente a cada sugestión aparecía un aura diferente.

No hace demasiado tiempo, Penthouse publicó electrografías a todo color de un sujeto en diferentes estados de influencia por whisky, es decir, con un vaso, con dos, etc. El aura pasaba de un tono azulado al rojo más vivo en la última etapa... En caso de confirmarse científicamente esto algún día, ya podría contar la policía de tráfico con otro medio para controlar a los conductores desaprensivos.

Moss ha utilizado la cámara Kirlian también en Botánica. Según ella, encuentra diferencias entre el aura de plantas según sus edades, partes fotografiadas, tendencia hacia algún tipo determinado de enfermedad, etc.

Quizás la aseveración más fuerte en esta rama sea una que viene desde el otro lado del telón de acero: científicos rusos (2) afirman aunque saque buen rendimiento práctico de éstos fenómenos.

Thelma Moss es quizá una de las personas más empecinadas en lanzar a los cuatro vientos las excelencias de la electrografía. Asegura haber llegado a resultados verdaderamente interesantes dentro de la Psicología Aplicada y Botánica. En la primera rama ha realizado diversos experimentos, por ejemplo, el de interrelación de personalidades que, en caso de constatarse definitivamente, podría ser un valioso auxiliar de las ciencias haber fotografiado la parte fantasma recién cortada de una hoja. En la fotografía Kirlian aparecía la hoja cortada como si todavía estuviese entera. Aunque algún nexo de unión podría encontrarse quizás en el hecho de que los pacientes amputados de algún miembro sienten durante algunas horas e incluso días después de la operación el miembro que les falta, la verdad es que éste fenómeno no se ha conseguido repetir por ningún grupo de investigación del mundo libre (3).

Todavía es demasiado pronto para intentar sacar conclusiones fehacientes de este nuevo instrumento de trabajo. De todas formas, es de todos la obligación de no ce rrarse en banda cuando se proyecta un nuevo medio como el descrito, e incluso ayudar, si nos es posible, a .los que se apropian de la en muchos casos ingrata tarea de la investigación científica. A este respecto parece muy loable la labor de la Sociedad Española de Parapsicología, que se podría pronto ver dentro de nuestro marco universitario.

(1) Nombre que los ocultistas dieron a esa especie de halo que según ellos rodea a los seres vivos.

(2) Concretamente el biólogo Inyushin y el biofísico Adamenko. Por lo visto, este fenómeno sólo lo conseguían cortando una pequeña porción de la hoja (de un 2 a un 10 por ciento).

(3) Para ser totalmente sinceros, los modelos de cámaras electrográficas existentes fuera de Rusia son de diferente diseño que el original de Kirlian, sobre todo en lo referente a los parámetros eléctricos con que trabajan, cosa que puede repercutir en los resultados obtenidos. Las fotos que ofrecemos fueron hechas con una cámara electrográfica diseñada por el ingeniero de telecomunicaciones Francisco Puig, que también ayudó al autor del presente texto en la realización de las placas originales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de mayo de 1976

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