Los empleados de Barajas boicotean la cantina del personal
Los trabajadores del aeropuerto de Barajas han acordado boicotear lo comedores del personal hasta que se dé respuesta a una petición que por este motivo hicieron a la empresa.Dicha petición consiste en que se creen unos comedores colectivos nivel de empresa. Hasta este momento, lo único que tenían lo subalternos, porteros, vigilantes conductores y otros servicios enmarcados bajo Aviación Civil, era una cantina que el sábado pasado subió los precios.
La subida ha sido entre un 40 y un 50 por 100. Desde ese día comenzó la toma de postura en la que participa la casi totalidad de los empleados de las compañías aéreas y parte del personal de Aviación Civil.
«Estamos como en el campo; si tienes sed hay que ir al grifo.» Para los ordenanzas, guardias y demás personal, la subida de 15 pesetas cubierto a 40 es excesiva; «ahora nos traemos la tártera», dicen.
El precio de 40 pesetas se paga mediante unos vales ya acordados entre Aviación Civil y la empresa que ahora tiene la concesión, Eurest.
El resto de los trabajadores que no están bajo este acuerdo han sufrido una subida de 80 a 120 pesetas el cubierto. «Lo que hacemos es una mesa redonda a la sombra de un avión, en medio de la pista. »
«Una barra de pan tan grande como una mano, ocho pesetas; ¿dónde se ha visto? El café cuesta 13, el cuba libre 35; es mejor comer en la calle. »
Y a la calle se van a comer. Unos se desplazan al pueblo de Barajas, otros comen en los vestuarios; los más se reúnen en cualquier sombra y se intercambian lo que lleven.
Antes, la cantina, sobre las siete de la tarde, se llenaba y ahora está completamente vacía. «A las comidas y a las cenas siguen viniendo, aunque se ha notado un descenso. A la merienda no viene nadie. Se quejan de vicio», dice a EL PAIS el encargado de la cantina.
Los trabajadores del aeropuertono disponen de comedores colectivos como en otras empresas, y sólo los que pertenecen a la Avicación Civil tienen descuento. Sólo en caso de que por causas ajenas se retrasen los aviones de su compañía y deban sobrepasar su horario, que termina a las tres de la tarde, tiene nun vale para comer, por un valor de 110 pesetas.
Ante estas condiciones, los productores reclamaron al Ministerio de Informacion y Turismo la construcción de unos comedores de empresa sobre los que todavía no han recibido respuesta.
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