Deschamps: “No tengo ningún consejo técnico que dar a mis jugadores”

El seleccionador de Francia, actual campeona del mundo, reflexiona sobre las circunstancias que envuelven al torneo en el que deberá defender el título

Didier Deschamps durante la presentación de la lista de convocados de Francia para el Mundial de Qatar, este miércoles.
Didier Deschamps durante la presentación de la lista de convocados de Francia para el Mundial de Qatar, este miércoles.AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

Didier Deschamps (Bayona, 54 años) es vecino del Cap d’Ail, el promontorio tachonado de mansiones que destaca en el extremo francés de la bahía de Montecarlo. Está prácticamente en su casa frente al ventanal que se abre ante el mar de Liguria cuando recibe a un grupo de periodistas extranjeros en un hotel del principado para hablar de una materia que conoce a la perfección: la Copa del Mundo, el torneo que ganó como jugador en 1998 y como seleccionador en 2018. La Federación Francesa de Fútbol le pide que no haga declaraciones políticas en relación con el controvertido Mundial de Qatar que comienza el próximo día 20. En la distancia corta sorprende su aplomo gentil, manifiesto en las contradicciones en las que incurre audaz, como si no tuviera duda alguna de que la materia en la que vive inmerso es de todo menos fiel a las apariencias.

Pregunta. ¿Cómo de placentero le resulta que el Mundial se celebre en un país como Qatar?

Respuesta. El placer es total porque no hay nada más fuerte que esta competición, ni más bonito. No debemos olvidar que yo no me expreso como Didier Deschamps, el ciudadano francés. Soy el seleccionador nacional.

P. ¿No cree que hay un decalaje entre el mundo real y el mundo del fútbol?

R. Cualquier ámbito deportivo o artístico es un mundo aparte. Pero no soy yo quien les va a coser la boca a mis jugadores para que no hablen. Los jugadores son partícipes. Pero participar no significa avalar.

P. ¿Qué ventaja le supone que este sea su tercer Mundial como entrenador?

R. Que los experimentos nos hacen saber más cosas. No pretendería decir “sé qué hacer”. Pero ya sé lo que no debo hacer. ¡No está nada mal!

P. ¿Es más difícil preparar un Mundial en invierno?

R. No hay preparación. En Brasil, tuvimos 28 días, para Rusia 24 días y ahora tendremos una semana. Desde un punto de vista deportivo no es razonable. En el plano físico, los jugadores deberían estar menos cansados que en junio, después de nueve meses de competición, pero por otra parte, desde agosto el calendario se ha sobrecargado. Hay muchos más lesionados que de costumbre porque vienen encadenando semanas con tres partidos y sus organismos están muy exigidos.

P. Hoy todo gira en torno a Benzema y Mbappé, y en 2018 los que marcaban la pauta del juego eran Pogba y Kanté. ¿Es más fácil armar un equipo alrededor de centrocampistas o de delanteros?

R. Benzema y Mbappé son los que ganan partidos, pero eso no es suficiente. En un Mundial hay que ser sólido. El corazón del juego es la batalla en el mediocampo. Esta batalla es importante pero no decisiva. Aunque haya centrocampistas con gol, los que marcan la diferencia son los atacantes. No me voy a quejar de tener muchos jugadores de muy alto nivel en ataque, pero por más que acumules grandes atacantes eso no te garantiza resultados.

El deportista francés, cuando está cómodo, no funciona. Si elevar el nivel competitivo supone estar incómodos, ¿por qué no? Necesitamos vivir en la dureza.

P. ¿Sin centrocampistas sobresalientes cobran más relieve Benzema y Griezmann por su capacidad de marcar los tiempos?

R. Es cuestión de carácter. Incluyo a Mbappé: ninguno de los tres tendrá problemas para ponerse al servicio del colectivo. El que todavía está un poco más metido en esto es Griezmann, que es capaz de sacrificarse en defensa.

P. Vemos entrenadores obsesionados con instruir al futbolista en la colocación y el gesto técnico en el transcurso de las jugadas. ¿Por qué usted no interviene?

R. No tengo la PlayStation. Hay un marco, una organización de la que nadie puede excluirse. Después, a los atacantes hay que procurar mantenerlos frescos físicamente. ¿Qué quieren? No tener que defender y estar lo más alto posible. Solo que a veces no se puede. Deben bajar para respetar una complementariedad. Cuando tienen el balón manda el sentimiento de cada uno, aunque haya espacios libres, zonas que ocupar. Respecto al gesto técnico, no tengo ningún consejo que darles.

Mbappé siempre carga con la expectativa de la gente. Él también, en su cabeza lo tiene claro: quiere asegurarse de ser el mejor. Sabe que debe ser resolutivo, marcar y marcar

P. ¿Francia espera a Mbappé con demasiada ansiedad?

R. Sucede con todos los grandes jugadores. Él es un competidor. Siempre carga con una expectativa. Si marca un gol dicen: “Solo marcó un gol cuando pudo marcar dos o tres”. Él también, en su cabeza lo tiene claro: quiere asegurarse de ser el mejor. Para eso sabe que debe ser resolutivo, marcar y marcar.

P. Defender el título parece una empresa condenada desde que Brasil ganó el Mundial en 1962. ¿Cómo hacer para mantenerse arriba?

R. Es la realidad del fútbol del máximo nivel. Yo no había nacido en 1962 y usted tampoco. Pero esto no es una maldición ni es algo que socave mi moral.

P. ¿Quién será la gran estrella?

R. El balón. Él es el que más se ríe. Se lo repito a mis jugadores, siempre será mayor la fuerza colectiva que la individual.

P. ¿El ego del jugador francés es superior al ego del jugador de otros países?

R. Gestionar a los jugadores de la selección de Francia, en el máximo nivel, da menos trabajo que gestionar jugadores de Segunda o de Tercera, porque ellos también piensan que son de primer nivel.

P. Hasta los italianos y los españoles son más disciplinados que los franceses. Los franceses son más explosivos. Lo vimos en el motín de Sudáfrica en 2010, y en la Eurocopa de 2021, cuando Mbappé amenazó con renunciar. ¿Usted como líder disfruta de esta tensión constante?

R. El deportista francés, cuando está cómodo, no funciona. Necesitamos la dureza.

P. Francia experimenta una transición generacional. ¿Los jóvenes se sienten superiores sin haberse ganado el derecho? ¿Cómo evita que un jugador como Tchouameni se sienta tan capaz como Pogba?

R. Ante todo, no hay que evitarlo. Otra cosa es la calidad: Pogba la tiene. Los jóvenes siempre quieren todo muy rápido. No veo el lado negativo. Hoy con 20 años están en los mejores clubes de Europa, salen muy temprano de Francia, se exponen. No podemos tener todo de inmediato, pero el potencial está ahí. Es importante no ralentizarlos, pero no pueden creerse por encima del grupo. Una cosa es lo que Tchouameni hace en el campo y otra lo que tiene en la cabeza. Por ahí no hay problema. Con otros puede ser más complejo.

Tchouaméni no tiene la creatividad de Pogba; pero su cabeza funciona bien

P. Usted jugó con Desailly, más central que mediocampista. ¿Tchouameni está más próximo a Desailly que a Pogba?

R. Tiene una buena parte de Desailly y no tiene totalmente la parte creativa de Pogba.

P. ¿En 2021 Francia fue eliminada en octavos por no salir de la zona de confort o por problemas de convivencia [la inclusión de Benzema dividió a la plantilla]?

R. Si hubiéramos estado cómodos habríamos hecho un buen Europeo. Criticaron mis decisiones, pero hasta el minuto 80 contra Suiza demostramos que teníamos razón: jugamos con la solidez que está en nuestro ADN. ¡Y luego explotamos en pleno vuelo!

P. La reincorporación de Benzema en 2021 fue una gran noticia para él. ¿Pero Benzema fue igual de bueno para el desarrollo del juego y el espíritu del grupo?

R. Sí. Él es alguien discreto, que no busca tener mucho espacio. Lo que le interesa es el campo y transmitir su experiencia y saber hacer. A nivel humano, no hubo ningún problema.

P. Benzema fue condenado por la Justicia francesa [por chantajear con un vídeo sexual a Mathieu Valbuena, su excompañero de selección]. ¿Hay justicia judicial y justicia deportiva?

R. Hay justicia mediática que es muy destructiva. No podemos hablar de justicia deportiva. Hay decisiones que se toman, por las federaciones y luego por los entrenadores. Yo tengo justicia para todos los jugadores. No se puede mezclar. Los deportistas son parte de la sociedad, nadie es perfecto, ellos también pueden cometer errores. Hay que aceptarlo y ponderar pros y contras.

P. ¿El fútbol está inflado? ¿No cree que este es un monstruo que mueve demasiado dinero como para que pueda gestionarse racionalmente?

R. Lo he oído desde que empecé en Nantes hace 40 años. “Hay demasiado dinero, en algún momento tendrá que parar...”. Precisamente, si no puede parar es porque genera mucho dinero.

LA LISTA DE CONVOCADOS DE FRANCIA

Porteros: Areola (West Ham), Lloris (Tottenham), Mandanda (Rennes).

Defensas: Lucas Hernandez (Bayern Munich), Theo Hernandez (AC Milan), Kimpembe (PSG), Konaté (Liverpool), Koundé (FC Barcelona), Pavard (Bayern Munich) ), Saliba (Arsenal), Upamecano (Bayern Munich), Varane (Manchester United).

Centrocampistas: Camavinga (Real Madrid), Fofana (Mónaco), Guendouzi (OM), Rabiot (Juventus), Tchouaméni (Real Madrid), Veretout (OM).

Delanteros: Benzema (Real Madrid), Coman (Bayern Munich), Dembélé (FC Barcelona), Giroud (AC Milan), Griezmann (Atlético de Madrid), Mbappé (PSG), Nkunku (Leipzig).


 


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Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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