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España pierde contra Canadá (85-88) y es eliminada del Mundial de baloncesto

La selección desperdicia en el último cuarto 12 puntos de ventaja, se queda fuera de los cuartos y deberá disputar un preolímpico para estar en los Juegos de París

Shai Gilgeous-Alexander, en una entrada a canasta.Foto: WILLY KURNIAWAN (REUTERS) | Vídeo: EPV
Juan Morenilla
Mundial de Baloncesto - segunda_ronda_grupos - jornada 2Así fue
España
España
85 88
Finalizado
Canadá
Canadá

Los solistas desmontaron a un equipo. España cedió ante Canadá (85-88) pese a estirar hasta el último segundo su resistencia con un ejercicio de baloncesto coral y solidario. La selección se despidió del Mundial en la segunda fase del campeonato, no jugará los cuartos de final y, sin billete directo para los Juegos, deberá enrolarse en un sinuoso preolímpico del 2 al 7 de julio del próximo año para estar en París 2024. El muro que piedra a piedra levantó el conjunto de Scariolo lo derribaron Shai Gilgeous-Alexander, con 30 puntos, y Dillon Brooks, con 22. Fue demasiada munición para una selección con Willy (25) y Aldama (20) como estandartes ofensivos y una entrega en defensa que no bastó para retener los 12 puntos de ventaja con los que entró en el último cuarto. España fue superior en la estadística en rebotes, asistencias y robos, pero perdió porque así es el deporte. La vigente campeona del mundo, de Europa y número uno del ranking verá desde casa los cruces: Italia-Estados Unidos, Alemania-Letonia, Lituania-Serbia y Canadá-Eslovenia.

España abrió el combate con Núñez de director de juego. Necesitaba el equipo un generador para evitar atascos como el sufrido ante Eslovenia, y el joven base es el más lúcido de la clase. Scariolo le escudó con Abrines de escolta y Claver de alero junto a los Hernangómez. Esa nueva conexión entre Núñez y Willy cultivó la primera canasta y la selección comenzó a bregar bajo el aro, territorio minado. Canadá es talento forrado de músculo. Cada balón se peleaba con los dientes apretados y ahí España, decidida en el rebote, debía atornillarse a la cancha cuando la acción se decidía en el cuerpo a cuerpo. Willy se agigantó en esos primeros compases de reconocimiento, Dort enchufó el primer triple y Abrines respondió con otro bingo exterior. En un duro cara a cara, España sí era España (16-10), un conjunto competitivo que mete cemento en la defensa. Cada pieza cumplía con los deberes. Scariolo refrescó piernas con Díaz, Llull, Rudy, Aldama y Garuba en dos ventanas de sustituciones. Canadá corría, aún sin grandes noticias de su estrella, Shai Gilgeous-Alexander, pero con la muñeca caliente a distancia. El cambio de camiseta no le sentó bien a España, que encajó un parcial de 2-11 y resistió hasta la primera pausa con un dardo de Díaz desde el perímetro (21-21).

Turno para Rudy. El eterno capitán de 38 años se alistó para tutelar a los peones más jóvenes. Como Aldama, que se sacudió los miedos con un acierto de lejos, una incursión al aro y un mate tras un pase volador del alero. Apareció entonces sí Shai Gilgeous en el tablero contrario con dos relámpagos, un triple y un contragolpe después de una recuperación de los rojos. La figura de la NBA había dicho presente, secundado por la bala Brooks en sus ataques verticales a la red. Era una cita para vaciarse, y Garuba taponó a Olynyk (30-30) mientras Abrines afinaba en su especialidad de tirador. Shai continuaba dando bocados sorteando a los carceleros que Scariolo le ponía encima. Una antideportiva a Brooks y un reverso de Willy dieron un poco de aire a España (40-33) en un duelo de muchísimos decibelios. El pívot español por fin brillaba a la altura que exigía el campeonato y su condición de mejor jugador del pasado Eurobasket. Ocho puntos seguidos del madrileño (18 y cinco rebotes en la primera parte) y esa defensa de todos a una que es casi una marca de nacimiento brindaron a España la mayor ventaja justo en el descanso (48-38). La selección competía de tú a tú.

Seis minutos antes de que comenzara el tercer cuarto los jugadores canadienses ya habían saltado a la pista. La charla de Jordi Fernández fue cortita y al pie. Scariolo repitió quinteto inicial, pero antes que el balón se pusiera en juego Abrines había cometido una falta en ataque. Y fueron cuatro en total de la selección en 70 segundos. A España le costaba masticar los primeros ataques y Núñez se inventaba una canasta de malabarista. Canadá había entrado en ritmo de partido, bien cerrada atrás y con Shai Gilgeous de agente doble: conductor y ejecutor (50-46). Acudió Willy como salvador y volvió Rudy a la pista. La tensión era ya infinita y los árbitros señalaron una técnica a Scariolo por protestar una falta de Willy. Un triple de Barrett y otra incursión de Brooks mandaron el encuentro a la casilla de salida (52-52). El conjunto norteamericano había despertado y cargaba con todo, por dentro y por fuera. A España se le agotó un tiempo de posesión en las manos. La selección estaba aturdida por el meneo, y fue Rudy el que la tomó por la pechera con un triple y una falta provocada en ataque. Un líder nunca deja caer a su equipo. Brizuela en su papel de agitador y Aldama con dos cargas a distancia se contagiaron de esa energía y en el peor momento España volvió a la vida (69-61). Fue una prueba de carácter. Los españoles defendían con mil manos y con el corazón. Antes del último asalto, 73-61 para La Familia.

Brooks con un triple madrugador y Shai Gilgeous con dos tiros libres redujeron la ventaja y dejaron claro que todavía había mucha batalla por delante. La selección se precipitó en una contra, enlazó otra pérdida y volvió a uno de esos periodos de espesura con el balón en las manos, molesta además con el arbitraje. Otro bingo lejano de Brooks ajustó todavía más las cuentas (74-69) con un parcial de 0-8. Lo rompió Aldama para acabar con una sequía de cuatro minutos sin una canasta. Willy regresó a la contienda, igual que Abrines y Núñez. Canadá percutía en el uno contra uno con su potente carrocería. Como en esa aventura de Shai Gilgeous que acabó en un dos más uno para mandar el partido a un final taquicárdico (78-77 a falta de 1m 32s). El pase a cuartos se decidía en cada baldosa. Dos tiros libres anotados por Willy, otro triple de Brooks y el 80-80 a un minuto. El baile de Shai Gilgeous y un paso por delante Canadá a 43 segundos. Y un balón perdido de la selección, Shai que no falla y ya un imposible pese a los últimos fogonazos de Núñez y Aldama y un triple lanzado por Abrines en la décima final (solo 12 puntos del conjunto de Scariolo en ese último cuarto). En su mejor partido en el Mundial, España enfiló el adiós, se despidió de los cruces y deberá jugar un preolímpico para estar en los Juegos. Esta vez, los solistas ganaron a un grandísimo equipo.

ESPAÑA, 85; CANADÁ, 88

España: Núñez (4), Abrines (11), Claver (3), Juancho Hernangómez (4) y Willy Hernangómez (25) —quinteto inicial—; Díaz (3), Aldama (20), Brizuela (8), Rudy Fernández (3), Garuba (4) y Llull (0).

Canadá: Shai Gilgeous-Alexander (30), Brooks (22), Barrett (16), Olynyk (6) y Powell (6) —quinteto inicial—; Alexander (0), Dort (3), Alexander-Walker (5), Haynes (0) y Ejim (-).

Parciales: 21-21, 27-17, 25-23 y 12-27.

Árbitros: Julio Anaya (Pan), Juan Fernández (Aar) y Jenna Jordan Reneau (EEUU). Eliminaron a Barrett.
Indonesia Arena: 12.493 espectadores.

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Sobre la firma

Juan Morenilla
Es redactor en la sección de Deportes. Estudió Comunicación Audiovisual. Trabajó en la delegación de EL PAÍS en Valencia entre 2000 y 2007. Desde entonces, en Madrid. Además de Deportes, también ha trabajado en la edición de América de EL PAÍS.

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