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James Nnaji fue increpado con insultos racistas al llegar al WiZink Center antes de la final de la ACB

Un reducido grupo de aficionados recibió al Barça con gritos de “negro” e “hijos de puta”. Jasikevicius dice que esto “tiene que parar ya”, el Barça y la Liga condenan los hechos y el Madrid calla

“Hijos de putas”, “perros”, “cabrones”, “¿cuánto habéis pagado los árbitros de hoy?”, “joderos”, fueron sólo algunos de los cánticos que tuvo que escuchar la plantilla del Barcelona a su llegada este martes por la noche al Wizink Center para disputar el tercer partido de la serie de las finales de la Liga ACB. Había un grupo integrado por decenas de hinchas madridistas aguardando al autobús. Que no callaba. Los insultos no cesaron en los minutos que tardaron en bajar y entrar al estadio los jugadores del Barça. También se oyó un “rata apestosa” y James Nnaji, pívot del equipo azulgrana, escuchó varias veces cómo le llamaban “negro”, además de “negro de mierda”.

El Barça se impuso por 82-93 y se proclamó campeón sin que hiciera falta un cuarto partido. Sarunas Jasikevicius, técnico azulgrana, alabó el trabajo de sus jugadores al mismo tiempo que lamentó los insultos racistas que recibió James Nnaji a la entrada del Wizink Center. “Es una cosa lamentable, no puede ser. Escucho mucho hablar sobre Vinícius y ahora tenemos que hablar sobre lo que pasa aquí. Esto tiene que parar ya”, dijo.

Y prosiguió: “Esto no va con los valores del Real Madrid y con sus seguidores y tenemos que estar muy enfadados. Esto no puede ser, me da igual que sea un jugador del Real Madrid o del Barça o de otro equipo, no puede ser, hay que controlar esto y pelear contra esto y lo vamos a hacer porque más importante que el título es esto”, remachó, nada más proclamarse campeón con su equipo en la cancha del máximo rival. En la tarde de este miércoles, el Barcelona emitió un comunicado de condena en el que advertía que ya había puesto los hechos en conocimiento de la competición; además, dice la nota, “espera una condena firme y ejemplar por parte de la ACB y en contra de cualquier abuso racial o verbal”. Pocas horas después, la ACB ha lamentado “profundamente” los hechos y anunciado que ha trasladado toda la información recabada a la Comisión Antiviolencia. El Madrid, por su parte, no se ha pronunciado al respecto, pese a la dureza empleada cuando el agredido fue Vinicius.

Jasikevicius había hecho referencia a Vinicius porque fue su airada respuesta ante los enésimos gritos xenófobos recibidos en los últimos meses lo que encendió la mecha antiracista en los campos españoles. El pasado mayo, el futbolista del Real Madrid explotaba en Mestalla por el aluvión de insultos racistas recibidos. El tiempo se paró durante diez minutos en el partido de Liga contra el Valencia después de que el jugador se encarase con uno de los aficionados que le increpó y le llamó “mono”. Fue el último episodio de una gran colección: esta temporada LaLiga ha presentado una decena de denuncias por comentarios y ataques racistas al brasileño, y solo dos han recibido condena.

Ya en septiembre de 2022, el jugador del Real Madrid publicaba un vídeo denunciando el racismo que recibía por sus polémicos bailes. Más tarde, en la previa del derbi madrileño de la Copa del Rey en enero, apareció un muñeco con la camiseta de Vinicius colgado de un puente próximo a las instalaciones deportivas del Real Madrid en Valdebebas. Estaba acompañado de una pancarta: “Madrid odia al Real”. El Atlético de Madrid suspendió indefinidamente entonces a tres socios responsables de colgar el maniquí después de que Antiviolencia propusiera una multa de 60.000 euros.

Tras el incidente de Mestalla, Brasil dio un golpe en la mesa para movilizar España en contra del racismo y proteger a Vinicius. “El racismo hay que combatirlo porque es muy contagioso. Es necesario responder con sobriedad y firmeza”, aseguró el consejero del Centro Brasileiro de Relações Internacionais (CEBRI). En países como Brasil, la tolerancia al racismo es cero. El director y fundador del Observatorio cifró en 90 los incidentes racistas en el futbol brasileño el años pasado. La Confederación Brasileña de Futbol, como respuesta, instauró el pasado mayo un protocolo para sancionar económicamente o deportivamente los actos xenófobos cometidos por el público o cualquier otro integrante de los clubes.

Como Vinicius Jr y James Nnaji, muchos jugadores y personas racializadas se enfrentan a ataques racistas y xenófobos. Las autoridades españolas y europeas han alertado de que la mayoría de las víctimas no comunican los episodios de odio que sufren: cerca del 90%, según ha asegurado el Ministerio de Interior. La Fiscalía General del Estado ha señalado que el 38,5% de los 1.824 procedimientos judiciales abiertos en 2021 por delitos de odio se correspondieron con incidentes de racismo y xenofobia. A pesar de esto, la inmensa mayoría de los casos son invisibles en las estadísticas.

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