La España infinita supera a Noruega en una batalla colosal y se clasifica para las semifinales del Mundial de balonmano

La selección, que atrapa la prórroga en una acción límite, derrota a los nórdicos en el segundo tiempo extra (34-35) y luchará por quinta vez seguida por entrar en la final de un gran torneo. Este viernes, contra Dinamarca

Dani Dujshebaev lanza ante el portero noruego Torbjorn Bergerud.
Dani Dujshebaev lanza ante el portero noruego Torbjorn Bergerud.Adam Warzawa (EFE)

¿Y España qué, otra vez en la lucha por las medallas en el balonmano? Ahí siguen los ahora bautizados por el marketing como Hispanos, fabricando cada enero semifinales como tornillos y partidos como catedrales. Como si fuera sencillo. Dicen los mayores expertos que no tienen a los mejores jugadores, ni el físico más temible, ni los lanzadores más poderosos. ¿Y qué más da? Otro encuentro para el museo de su historia, otra semifinal a la colección después de una tarde con puntos milagrosos. Desde su primera medalla, la plata europea de 1996, han alcanzado las semifinales en 22 de los 35 grandes torneos siguientes. Las cinco últimas veces, seguidas. ¿Alguien da más en el deporte español? El viernes (18.00, Tdp), en la lucha por otra final se las verá con Dinamarca, que arrolló a Hungría (40-23). Suecia-Francia, el otro emparejamiento.

Probablemente, nadie da más porque nadie resiste como ellos. Estaban muertos a falta de cinco segundos con un gol abajo (25-24), un jugador excluido y posesión para Noruega. ¿Se puede salir de esa? Sí, porque su rival le lanzó un salvavidas. Se olvidó de atacar, le pudo el conservadurismo y ya se sabe que a la España liderada por Álex Dujshebaev (MVP) no se le puede tirar un flotador en el Pacífico porque lo convierte en un transatlántico. Los árbitros sancionaron pasivo y cuatro segundos resultaron suficientes para que el balón llegara de costa a costa a Dani Dujshebaev y este atrapara el empate (25-25). La selección llevaba toda la tarde agarrándose al alero, y en ese momento un calambrazo recorrió Gdansk.

El caso es que luego los que perdonaron fueron los Hispanos, al término de la primera prórroga. No de una forma tan exagerada, pero también. Ganaban por uno (29-28), Pérez de Vargas había hecho dos paradas enormes; sin embargo, el ataque de la sentencia se secó y Bjornsen, un tormento a esa hora, forzó el segundo tiempo extra. Pero después de ese ya no hubo más indultos hispanos.

No había manera de parar a Bjornsen, el extremo derecho. Nueve lanzamientos y nueve goles. Poco rastro en anotación de Sagosen (tres tantos, aunque 10 asistencias) y menos aún de Johannessen (cero dianas), dos de las principales amenazas de una primera línea nórdica con mucho filo. Los extremos eran los que más habían producido: Bjornsen y, por la otra ala, Barthold (ocho aciertos). Igual que un fantástico Ángel Fernández (ocho sin fallo), un respiradero cuando más apretaba la soga.

No hubo freno para el cántabro, que dijo que este fue “el partido más loco” de su vida, pero sí sobre la bocina para el Bjornsen. Había anotado a falta de 50 segundos Dani Dujshebaev, otra vez él, y Pérez de Vargas hizo bueno el dicho de que no importa cuántas se paren, sino cuándo. Y al décimo intento del noruego, en la última acción de la segunda prórroga, más allá de la agonía, el toledano (17 intervenciones y 35% de éxito) dijo que por ahí ya no pasaba más, que esa tarde volvía a ser de España. El cierre a una jornada inolvidable.

La tarde había empezado torcida para España. Sin apenas arrancar, sufría: 6-2 en el minuto ocho. Sagosen era el amo de la barraca, la selección no encontraba las vueltas en ataque, su defensa no mandaba y no podía correr, Kauldi Odriozola se dejaba un penalti y, de postre, Bergerud se activó bajo palos.

Pero ya se sabe que los Hispanos son expertos en escapismo, en encontrarle las vueltas al sudoku más retorcido. De repente, Pérez de Vargas se estrenó en el minuto 13 y Sagosen echó una mano con su segunda exclusión. Una rendija para cualquiera, un boquete para España, que inició su escalada. Tanto que pasó del 7-3 en contra al 9-10 a su favor en el minuto 22. Oportunidad aprovechada y la estrella rival con la mochila de dos exclusiones a las primeras de cambio. Ya no hacía tanto frío (dentro del pabellón).

No obstante, España tampoco se sentía dominadora del ritmo. Las pérdidas la penalizaban. Por suerte para los muchachos de Ribera, los nórdicos también se dejaron varios ataques, y eso les ofreció otra agarradera. 13-12 en la pausa.

El tiempo de reflexión devolvió un intercambio de golpes, con Cañellas como personaje principal. El veterano, con todas sus idas y venidas, sigue picando piedra de la buena. Dos dianas, una asistencia y un robo en los primeros minutos de la reanudación en un momento en que Ribera recurrió a dos pivotes (Abel Serdio y Adrià Figueras) para abrir vías en el bosque. Y la fórmula resultó: 19-20 en el minuto 43. La misma para volver a agarrarse con un 24-22 abajo a falta de siete minutos. Otras dos dianas consecutivas de Figueras devolvieron las tablas. Otra vez que España hacía la goma.

La selección se sujetaba de maravilla, como siempre, pero a esas alturas le faltaba un paso más. Fueron varias las oportunidades desaprovechadas para sumar una ligera ventaja y tomar algo de aliento. No terminaba de encontrar ese punto. O perdía balones o fallaba algún penalti. Se llegó a parar en seco en los últimos cinco minutos previos a la primera prórroga. Hasta que Noruega le echó una manita, Dani Dujshebaev cazó el empate y la tarde empezó a virar hacia otro desenlace que al balonmano español le supo a gloria.

Noruega, 34 - España, 35

Noruega: Bergerud; Bjornsen (9), Rod (2), O’Sullivan (4), Sagosen (3, 2p), Barthold (8, 2p) y Overby (2) -equipo inicial- Saeveras (ps), Aga Eck (-), Overjordet (-), Gullerud (1), Johannessen (-), Reinkind (3), Grondahl (2), Gulliksen (-) y Blonz (-)

España: Pérez de Vargas; Solé (3, 1p), Dani Dujshebaev (5), Gedeón Guardiola (-), Peciña (-), Casado (-) y Ángel Fernández (8) -equipo inicial- Corrales (ps), Maqueda (-), Alex Dujshebaev (7), Figueras (5, 1p) , Serdio (1), Cañellas (5) , Valera (-), Sánchez-Migallón (-) y Odriozola (1)

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 6-3, 7-6, 9-9, 12-11 y 13-12 (Descanso); 16-15, 18-17, 20-20, 22-22, 24-24 y 25-25 (Final); 27-27 (descanso 1ª prórroga). 29-29 (final 1ª prórroga). 32-32 (descanso 2ª prórroga). 34-35 (final 2ª prórroga)

Árbitros: Lah y Sok. Expulsaron con roja directa a Bjornsen (m. 80). Excluyeron dos minutos a Sagosen (2), O’Sullivan (2), Johannessen (2), Cañellas, Dani Dujshebaev y Sánchez-Migallón.

ERGO Arena de Gdansk. 5.500 espectadores.

Así va el Mundial

Cuartos

Noruega, 34 - España, 35

Dinamarca, 40 - Hungría, 23

Francia, 35 - Alemania, 28

Suecia, 26 - Egipto, 22

Semifinales

España-Dinamarca (18.00, Tdp)

Suecia-Francia (21.00)

Final

Domingo, 20.30 o 21.00

Tercer y cuarto puesto, 18.00.



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