El Chelsea despide a Thomas Tuchel tras caer derrotado contra el Dinamo de Zagreb

El técnico alemán se quejó en el estreno de la Champions de que al equipo, el que más dinero ha gastado en el mercado de fichajes, le falta hambre

Thomas Tuchel recibe una tarjeta amarilla durante el partido del Chelsea contra el Dinamo de Zagreb de Champions League, ayer martes.
Thomas Tuchel recibe una tarjeta amarilla durante el partido del Chelsea contra el Dinamo de Zagreb de Champions League, ayer martes.ANTONIO BRONIC (REUTERS)

“Nos falta hambre”, lamentó Thomas Tuchel tras una nueva derrota, esta vez en la Liga de Campeones en el feudo del Dinamo de Zagreb. “No lo vi venir”, completó el entrenador alemán, al que se le veía en los últimos partidos entre alterado y enojado. Incluso llegó a protagonizar un barriobajero altercado con Antonio Conte, entrenador del Tottenham que le supuso un partido de sanción. “No somos competitivos y tengo que conseguir que lo seamos”, asumía. Pero su margen se ha acabado, el Chelsea le ha destituido. El club londinense tras la abrupta salida de Roman Abramovich está desde el pasado mes de junio en manos de un consorcio encabezado por el magnate estadounidense Todd Boehley y el fondo de inversión Clearlake Capital. Ellos son los que han decidido romper con el entrenador alemán, que en año y medio al frente del equipo ganó una Champions, una Supercopa de Europa y un Mundial de clubs. Por el camino perdió una final de Copa y otra de Copa de la Liga. Ningún otro entrenador llevó al Chelsea a tantas finales en tan poco tiempo.

El listón estaba alto y más para el equipo que más dinero se ha gastado en el último mercado de fichajes, algo más de 280 millones de euros para incorporar a tres zagueros (Fofana, Koulibaly y Cucurella), dos mediocentros de complemento (el novel Chukwuemeka y Zakaria) y dos delanteros (Sterling y Aubameyang). Werner, Lukaku, Rüdiger, Christensen y Marcos Alonso han dejado el equipo y Tuchel no ha logrado recomponer el puzzle entre la exigencia de los nuevos propietarios, que ya tenían la lupa sobre el equipo desde que en el pretemporada el Arsenal le propinó una tunda, un doloroso 4-0 que alertaba sobre problemas que se evidencian ahora en la Premier, donde el Chelsea es sexto a cinco puntos de la cabeza, o en la máxima competición continental, con el doloroso estreno en Zagreb.

En Inglaterra, la llegada de nuevos propietarios procedentes de otros entornos (Boehley ha tenido hasta ahora su mirada en el béisbol) ya hace tiempo que se ha llevado por delante la tradicional paciencia con los técnicos. Tuchel es el segundo que cae en el primer mes de temporada, antes se tuvo que ir Scott Parker del Bournemouth. Había ascendido al equipo y de las cuatro primeras jornadas ganó la inicial al Aston Villa y perdió después con Manchester City, Arsenal y Liverpool. Suficiente para que le pusiesen el finiquito encima de la mesa.

Hace unas semanas Tuchel deslizó que había tenido una primera toma de contacto con los propietarios para ampliar su vínculo con el club, que finalizaba en junio de 2024. En enero de 2021 había sustituido a la leyenda Frank Lampard apenas un mes después de salir despedido del París Saint-Germain. Llegó a un equipo que transitaba noveno en la Premier y lo llevó hasta la cuarta plaza. Ganó una Champions que nadie aguardaba. Apenas perdió cinco partidos en aquella mitad de año mágico. Tuchel se sentó 100 veces en el banquillo del Chelsea. En ese centenar de partidos se puede observar un corte: en los primeros 50 el equipo concedió 24 goles, en los segundos 50 le marcaron 53. La derrota en los cuartos de final de la última Liga de Campeones ante el Real Madrid marcó un punto de inflexión: el equipo, también el entrenador, ofrecen señales de no haberse recuperado de aquel golpe.

El estilo expansivo, intenso y de transiciones que promueve Tuchel mostraba en los últimos tiempos grietas complicadas de tapar, sus volantazos tácticos en busca de urgentes soluciones han llevado al equipo a transitar de la defensa de tres a la de cuatro. En Zagreb, Sterling fue delantero y mediocentro en el mismo partido. Y Kepa regresó a la portería tras largo tiempo en el ostracismo. Este verano Tuchel pidió refuerzos, urgió al club a que los consiguiera. Raphinha, De Ligt y sobre todo Koundé fueron objetivos que pasaron de largo. Al final pagaron más de 80 millones por Fofana, un central de 21 años que este martes naufragó en Zagreb. Todas esas operaciones revelaron una falta de sintonía entre Tuchel y la dirección del club que le ha pasado factura al entrenador.

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