Ferrari es ‘El Pupas’: un error de Leclerc despeja el camino de Verstappen en el GP de Francia

Lewis Hamilton y George Russell completan el podio. Carlos Sainz termina quinto después de ganar 14 plazas y Alonso, sexto

Mecánicos de Ferrari en el box durante el GP de Francia este domingo.
Mecánicos de Ferrari en el box durante el GP de Francia este domingo.ERIC GAILLARD (AFP)

Ferrari se ha convertido en El Pupas. Tras un ciclo que se hizo inacabable, en el que la tropa de Maranello se cansó de tragar cantidades industriales de quina, la Scuderia proyectó para este curso el coche más afilado de los últimos años y se autoproclamó candidato a pelear por la corona. Nada más superar el ecuador del campeonato, pensar en el título se ha convertido prácticamente en una entelequia, habida cuenta de los 63 puntos que separan a Max Verstappen, el líder de la tabla general, de Charles Leclerc, el piloto mejor colocado de entre los que visten de rojo. Lo más cruel de todo para el equipo no es la diferencia en sí, sino que la mayoría de esa desventaja se explica a partir de errores propios o averías, la principal debilidad del F1-75. En Paul Ricard, Leclerc volvió a sufrir un abandono mientras circulaba cómodamente al frente del pelotón, algo que ya le ocurrió en Montmeló y Bakú. Así es imposible plantearse el objetivo de ganar el campeonato, y menos cuando al otro lado están Red Bull y Max Verstappen.

El actual campeón no hace prisioneros y es capaz de llevar a sus rivales más allá del límite, con la intención de forzarles a cometer un error. En un primer momento, los gritos y el cabreo de Leclerc hizo pensar que la causa del accidente era un fallo en el acelerador de su prototipo, que se habría quedado enganchado a su paso por una de las curvas más rápidas del trazado francés (la 11), en la vuelta 18. Sin embargo, Leclerc asumió toda la culpa nada más terminar la prueba, circunstancia que lleva a pensar que el pedal del gas no volvió a su posición natural una vez se estampó, cuando intentaba dar marcha atrás, pero no antes. “Fue un error, nada especial. Ha sido un fin de semana complicado; he cometido un error donde no lo debería haber cometido, así que no hay excusa. He estado rindiendo a gran nivel, pero si cometo estos errores no merezco ganar el título”, resumió el de Ferrari, muy tocado, delante de los periodistas.

Sin el primero de los bólidos de Il Cavallino Rampante, Verstappen tuvo pista libre para sumar sin despeinarse su séptima victoria de este 2022, y aumentar así su colchón al frente de la estadística. En su gran premio número 300, Lewis Hamilton terminó el segundo, el mejor resultado para el británico en lo que va de temporada, a la vez que George Russell, su vecino en el taller de Mercedes, completó el podio, en una buena muestra del salto de calidad dado por las Flechas de Plata, por primera vez juntas en el cajón.

Con Red Bull fuera de alcance, la inercia que sigue la marca de la estrella es diametralmente opuesta a la que dibuja Ferrari, que no da pie con bola si tenemos en cuenta el carajal en el que andan metidos los estrategas del constructor italiano, al margen de la falta de fiabilidad de su coche. El desatino de los teóricos guías rozó el esperpento en el caso de Carlos Sainz, que ya lleva varias carreras demostrando más clarividencia que las mentes pensantes que deben facilitarle las cosas, y que últimamente no hacen más que complicárselas.

En el mejor momento de su trayectoria, el español volvió a bordarlo este domingo, en el que se vio obligado a arrancar desde las catacumbas de la parrilla como consecuencia de una penalización, y concluyó el quinto. Por si eso fuera poco, al madrileño le cayeron cinco segundos de sanción por salir de su posición del taller, en su primera visita, sin tener en cuenta quién asomaba por detrás. Con mucho en contra, Sainz recuperó 14 posiciones y llevó a cabo 19 adelantamientos en pista, y la cosa podría haber terminado incluso mejor si desde el muro no le hubieran mareado cuando no tocaba, con una segunda parada a destiempo que no entendió ni él ni nadie, y cuando tenía el podio al alcance. Fernando Alonso, por su parte, finalizó el sexto.

“El equipo tiene muchos más datos que yo para tomar esa decisión, y dentro del coche seguramente uno está un poco frustrado”, dijo Sainz. “Íbamos muy rápido, solo así adelantas a un Mercedes y a un Red Bull”, remachó el hijo del bicampeón del mundo de rallies (1990 y 1992).

“A veces falla el motor; otras, el piloto”

Leclerc entonaba el ‘mea culpa’ nada más bajarse del coche en el circuito de Paul Ricard, donde dejaba claro que pensar en pelear por el título no es algo realista cuando uno comete errores como el suyo este domingo. Entre sus fallos y la fragilidad de su coche, el monegasco ha sumado solo 54 puntos en las últimas cinco pruebas. En esa misma ventana, Max Verstappen, su teórico rival directo, ha sido capaz de acumular el doble que él (108). “Charles cometió un error. A veces falla el motor; otras, el piloto”, declaró Mattia Binotto, director de Ferrari, al concluir el gran premio. “En una semana correremos en Hungría y tenemos una gran combinación [coche y piloto], como dejó claro Carlos”, zanjó el ejecutivo.  

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