El Barcelona recupera el gol

Con la llegada de Lewandowski, el equipo acumula atacantes de caché y perfiles variados para acabar con el déficit del curso pasado

Lewandowski posa con la camiseta azulgrana en su acto de presentación.
Lewandowski posa con la camiseta azulgrana en su acto de presentación.CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH (EFE)

Cuando Xavi Hernández llegó al banquillo del Barcelona, pidió ser voz y voto en la configuración del equipo y en los fichajes, deseo concedido por el presidente Joan Laporta por más que levantara ampollas en el área deportiva, escenificado con el adiós del secretario técnico Ramon Planes. “Estamos encantados con Mateu Alemany [director deportivo] porque no solo escucha sino que trabaja como un loco por conseguir lo que se le pide”, admitían un par de meses más tarde desde el cuerpo técnico azulgrana. Y ahora, en este mercado, sucede más de lo mismo. “Pedimos a Lewandowski, que era prioritario, y aquí está. Pero nos falta apuntalar la defensa”, señalan desde el área técnica. También están en camino. Pero, de momento, con lo que hay arriba, ya saben que tienen gol tras el adiós de Messi de hace dos cursos, varias alternativas e incluso una abundancia que puede ser difícil de gestionar.

Eso se demostró en la madrugada del martes al miércoles ante el Inter Miami en el DRV PNK Stadium, cuando el equipo firmó seis goles como seis soles. Y, curiosamente, todos fueron obra de un atacante distinto, los tres que jugaron en la primera parte (Aubameyang, Raphinha y Ansu) y los tres que lo hicieron en la segunda (Dembélé, Gavi y Memphis). “Tenemos gol”, se felicita una fuente azulgrana desde los despachos de la ciudad deportiva; “pero no solo eso porque con estos jugadores también tendremos la iniciativa, ya que difícilmente los rivales querrán jugarnos a campo abierto”.

Y eso que Robert Lewandowski lo veía desde la grada, pues apenas se ejercitó un poco a pie de césped para activarse, ya a la espera de que se estrene en el clásico amistoso ante el Madrid en Las Vegas, este domingo (5.00).

“En el fútbol es necesario tener ganas de vencer y estoy en el mejor sitio para hacerlo”, señaló el delantero polaco, al fin presentado en sociedad —se retrasó un día el acto porque faltaban cerrar flecos en el contrato; y otro más porque no querían que coincidiera con día de partido— en el Hotel Conrad en Fortlauderdale Beach.

Seis delanteros, tres puestos

El ariete, que ha costado 45 millones fijos más cinco en variables, es la mejor expresión del gol. En el Bayern engalanó su currículo con 526 dianas y 143 asistencias en 707 partidos, también ganador de las dos últimas Botas de Oro europeas. Y podía ser más. “Deberías tener el Balón de Oro en casa”, le reconoció Messi en referencia al galardón de hace dos temporadas, cuando no se entregó por la pandemia. Pero no fue el único en piropearlo, pues Xavi lo tenía claro el año pasado, antes de que el Bayern le pasara por encima: “Si no es el mejor delantero centro, es de los mejores. Hay que frenarlo con toda la línea defensiva y sacarlo del área porque ahí es definitivo”. Ahora lo tiene en su equipo, objetivo que se marcó el cuerpo técnico, que impulsó Xavi en una reunión que tuvieron en Ibiza y que cerró Alemany.

Por lo que su presencia en el once se da por descontada y las cuentas ya no le salen a algunos, aunque menos a Braithwaite y Abde, que ya saben que no cuentan para el técnico, tampoco a un Memphis que le han sugerido que busque equipo porque no tendrá minutos. Pero son otros cinco los que se quedan para dos puestos. Y jugar va caro. Se ha fichado a Raphinha por 58 millones más siete en variables; se ha renovado a Dembélé —”puede ser el mejor del mundo en su posición”, decía Xavi—; y sigue Ferran Torres, futbolista al que le prometieron ser piedra filosofal del equipo para su resurrección deportiva. También está Ansu Fati, que le dieron el 10 de Messi; y queda Aubameyang, que no hace más que cantar goles. “Ante el Inter Miami vi el potencial del equipo. Estoy preparado para unirme y tenemos una buena proyección para ganar títulos”, resolvió Lewandowski.

Mucha dinamita para Xavi, que puede empezar a resolver las dudas en la gira norteamericana —después del Madrid se batirán con la Juve—, ahora que ya le han validado el visado tras la negativa inicial por haber estado tres veces en Irán (país en la lista negra de Estados Unidos) cuando era técnico del Al Saad. Más claro lo tiene en defensa, pero faltan piezas. Uno será Azpilicueta (Chelsea) y se avanza con Koundé (Sevilla), al tiempo que no se sabe si llegará Marcos Alonso (Chelsea).

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