El Real Madrid se destempla en Kazán

El brío del Unics y el desenfoque del equipo de Laso dejan en papel mojado el notable partido de Tavares y el prometedor debut de Juan Núñez (65-58)

Tavares agarra un rebote
Tavares agarra un rebote

El Real Madrid aspiraba en Kazán a alcanzar el coliderato de la Euroliga, junto a Armani Milán y Barcelona, pero los blancos se destemplaron ante el Unics y firmaron su segunda derrota en siete jornadas continentales (65-58). El conjunto de Laso pareció enderezarse sobre la marcha tras un pobre inicio de partido y alcanzó siete puntos de ventaja a 12 minutos del final (43-50). Sin embargo, la sombra de fatiga física y mental que les había perseguido durante toda la tarde les atrapó en ese instante y, de ahí hasta el final, solo fueron capaces de anotar tres canastas más. Dos pérdidas de balón de Heurtel en el último minuto, que acabaron en cuatro puntos fáciles del Unics a campo abierto, retrataron el desatino madridista (4 de 22 en triples y 17 pérdidas). Hezonja, Vorontsevich, Brown y Spissu dejaron en papel mojado la notable hoja de servicios de Tavares (15 puntos, siete rebotes y 28 de valoración) y rebajaron el prometedor debut de Juan Núñez.

De San Petersburgo a Kazán. El viaje del Madrid de la victoria sufrida a la derrota por desaliento. La tarde fue desabrida para los blancos en el Basket Hall de Kazán, entre las orillas del Volga y el Kazanka. El conjunto de Laso comenzó espeso y desenfocado su partido ante el Unics de Perasovic, con solo una canasta de Yabusele que echarse a la boca en los primeros seis minutos y una pobre estadística de 5 de 16 en tiros de campo al término del primer acto (14-11, m. 10). Hezonja y Spissu hacían camino en tierras de Tartaristán hasta que un relámpago de intrepidez y talento sacudió el parquet ruso.

A la baja de Williams-Goss se había unido la de Alocén por unos problemas de espalda y Laso no dudó en dar la alternativa continental a Juan Núñez. El base madrileño, de 17 años y 1,92m, que debutó de blanco en las semifinales ligueras del curso pasado, se presentó en la Euroliga con una actuación de las que anuncian un futuro rutilante. En apenas tres minutos el canterano, que llegó a Valdebebas en 2015 procedente del Alcorcón, se presentó en sociedad con una canasta, dos robos y tres asistencias. Un ejercicio de audacia, clarividencia, instinto y clase que dejó tieso al Unics y espabiló al Madrid. Su pase por la espalda al contraataque para asistir a Taylor fue la jugada del partido. Imposible dejar una impronta mayor en menos tiempo. No terminó en triunfo de su equipo, pero su actuación entró a formar parte del tráiler de su prometedora película.

Con el impulso de Núñez, el conjunto de Laso transformó el 22-14 del minuto 13 en un 29-27 cuatro más tarde. Ahí falló Yabusele un intento de alley-oop y anotó Hezonja una brillante entrada a canasta. Pero el Madrid mantuvo el pulso y, con un triple de la factoría Llull, llegó al descanso. Sin embargo, la reanudación devino de nuevo en un escenario desapacible del que el Madrid no supo escapar. Laso protegió a Núñez de la sobrexposición y siguió las jerarquías en el puesto de mando. Su equipo no encontró ni la fluidez ni los puntos: 17 en el tercer cuarto y solo siete en el último. La tarde nublada en Kazán acabó en derrota madridista, pero dejó el rayo de luz de Juan Núñez.

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Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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