Real Madrid

Ancelotti: “La única cosa que cambia en el Madrid son los entrenadores”

El entrenador italiano se reencuentra con el club blanco seis años después de su marcha,se rinde al legado de Zidane y destaca el valor de la actual plantilla blanca

Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, con Florentino Pérez. HELIOS DE LA RUBIA. En vídeo, declaraciones de Ancelotti.EP

Carlo Ancelotti volvió a presentarse este miércoles como entrenador del Real Madrid seis años después de ser despedido al final de una temporada en la que el equipo cayó en la semifinal de la Champions y disputó la Liga hasta el final. Como esta temporada, al final de la cual el que se despidió fue Zinedine Zidane. Al sentarse en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Valdebebas, entre Emilio Butragueño y un empleado del departamento de comunicación, después de firmar su contrato de tres años con Florentino Pérez, el entrenador italiano, de 61 años, resopló, miró alrededor y se mordió brevemente el labio inferior. Había pasado el tiempo, pero no tanto. “La única cosa que cambia en el Madrid son los entrenadores”, dijo en un momento de la comparecencia telemática.

Hasta entonces, la sucesión de preguntas había sido también una sucesión de reencuentros con periodistas con los que había coincidido en la anterior etapa, y Ancelotti fue aprovechando para rebajar uno de los puntos de fricción de la dura carta abierta con la que Zinedine Zidane se despidió de los aficionados. El francés se quejaba de las filtraciones de la directiva a la prensa con críticas a su trabajo. El italiano se aplicó en alejarse de esas brasas: “No quiero contestar porque no sé la relación personal de Zizou con el presidente”, dijo.

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Aunque no lo dejó ahí, sino que explicó su visión de lo que supone situarse en el foco del Real Madrid: “Yo estoy en el fútbol desde hace 40 años. En el fútbol es normal que se hable. Yo hago de entrenador, los jugadores juegan, los periodistas cuentan lo que pasa. Es así, es normal, tenemos que aceptar lo que pasa, tenemos que tener respeto a todos los que trabajan en este mundo: entrenadores, jugadores, periodistas…”, dijo. “La crítica es normal. Es el equipo más seguido del mundo. Tener el honor de entrenar al equipo más importante del mundo te da mucha responsabilidad, y a veces las cosas no van como uno quiere. Pero la crítica no es un problema”.

Ancelotti no ha perdido dominio escénico desde la última vez, más bien al contrario. “Carlo Ancelotti no es el mismo que hace seis años. Es distinto. Tengo seis años más de experiencia, a veces positiva, a veces negativa”, dijo. Y señaló una de sus evoluciones: “Creo que tenía más incertidumbre cuando llegué la primera vez. Ahora tengo más confianza. Con la gente que trabaja aquí, con el presidente, con José Ángel [Sánchez, director general ejecutivo], con la afición, que me ha querido tanto. Tengo más confianza”.

Tanta que contó que había aceptado el puesto sin apenas concretar detalles. “No hemos hablado de nada. Solo del contrato que tenía con el Everton y de firmar este contrato”, dijo sobre unas negociaciones relámpago que cristalizaron este miércoles en la firma ritual del papeleo y una comida con Florentino Pérez en Valdebebas.

Tampoco habló del equipo que hereda con Zidane, el jugador que más le deslumbró de los que tuvo a su mando, y su segundo en el banquillo la noche de mayo de 2014 en la que ganaron la décima Copa de Europa para el Madrid, contra el Atlético. “No he hablado con él, ha sido todo muy rápido. Pero voy a hablar con él”, dijo, y se confesó impresionado por los logros de quien fue su discípulo. “¿Qué tengo que decir de Zizou? Ha ganado tres Copas en un momento. Ha hecho un trabajo increíble. Todo lo ha hecho muy bien. Todo el mundo tiene que darle las gracias a Zizou”.

Más goles

Ancelotti se movió con calma y seguridad de una incertidumbre a otra, sin ansiedades, sin dudas, sin asomo de exigencia alguna o deseo de jugadores que brillan en los escaparates: “Con esta plantilla, si no recuerdo mal, sin los jugadores a préstamo, Bale, Odegaard y Ceballos, el Madrid ha llegado a la semifinal de la Champions y a pelear por la Liga”.

Instalado en un estado de ánimo balsámico, feliz de regresar a la élite desde el Everton, un club que aspiraba a alcanzar puestos europeos, ni siquiera registró alteraciones en su juego de cejas cuando se enfrentó a los números que evidencian los problemas del equipo con el gol. “Benzema tiene que marcar 50 goles, en lugar de 30. Vinicius tiene que marcar más...”, dijo. “Necesitamos más goles de los extremos y de los medios. No es solo una cuestión de fichar un delantero de 30 goles”. En la mezcla no quiso dejar fuera ni siquiera al cedido Gareth Bale, de morros, y de brazos caídos, durante sus últimos meses en el Madrid. “Gareth no ha jugado mucho, no ha tenido mucho tiempo en la Premier, pero ha marcado muchos goles. Fue muy efectivo en los últimos partidos, cuando ha jugado con más continuidad”.

Aunque tanto a él como a otros ilustres veteranos repletos de trofeos, tampoco le garantizó nada. “Hay un juez que no soy yo, que es el campo. Tienen que tener la motivación de que quieren jugar en el Real Madrid”, dijo sobre el galés, sobre Isco y sobre Marcelo.

El ‘caso Ramos’

Si hay un jugador que conecta de manera especial a Ancelotti con su instante de mayor éxito en el Real Madrid, ese es Sergio Ramos. Su gol en el minuto 93 de la final de la Champions de 2014 en Lisboa contra el Atlético otorgó al italiano una temporada más en el banquillo y un lugar preferente en la historia del club blanco gracias a esa ansiada décima Copa de Europa. Ahora, siete años después de aquella noche gozosa de mayo, el italiano vuelve a encontrarse con el central en un momento en el que la carrera del defensa se encuentra en un punto especialmente delicado: su contrato vence dentro de 27 días y las negociaciones para su posible ampliación quedaron estancadas hace meses. El italiano tampoco quiso empujar la situación en dirección alguna: “Sergio Ramos es un jugador muy importante. Ha sido muy importante para todos los éxitos. Vamos a hablar con el jugador. No conozco los detalles”, dijo subrayando que apenas acaba de llegar al puesto. Aunque también quitó hierro a cualquier desenlace: “No me imaginaba un Real Madrid sin Carlo Ancelotti, pero pasó”,

Carletto tiene esperanza incluso de poder llegar a disfrutar de un renacer de Eden Hazard: “Es un jugador top. Ha tenido problemas el primer año. Todavía no ha exprimido su máximo potencial, pero lo va a hacer porque tiene ganas. Cuando uno está motivado... Puede ser este el año justo para exprimir todo su potencial”, dijo reduciendo a una temporada las dos que lleva en el club.

En el Real Madrid solo cambian los entrenadores, pero los entrenadores no cambian tanto. Ancelotti recuperó este miércoles incluso su promesa de 2013: “Lo mismo. La tradición, la historia de este club es jugar un fútbol espectacular, un fútbol ofensivo. Es lo que quiere la afición”.

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