Valencia CF

El Valencia destituye a Javi Gracia, el entrenador que quiso irse en octubre y se va siete meses tarde

El club de Mestalla, a seis puntos del descenso, pondrá a Voro como sustituto provisional para los próximos partidos de Liga

El entrenador del Valencia, Javi Gracia, durante un partido de la Liga en el estadio de Mestalla.
El entrenador del Valencia, Javi Gracia, durante un partido de la Liga en el estadio de Mestalla.Kai Försterling / EFE

Javi Gracia se quiso marchar en octubre del Valencia CF, pero ha sido despedido en mayo con el equipo temblando a seis puntos del descenso con 12 todavía en juego por delante. Mentalmente desenchufado tras su fallida dimisión en protesta por los supuestos engaños del presidente Anil Murthy respecto a la política de fichajes llevada a cabo durante el mercado estival, el preparador navarro no ha triunfado al frente de una plantilla joven y podada de talento, pero capacitada como para transitar por la clasificación sin apuros. Este lunes, antes de la sesión de entrenamiento, Murthy y el secretario técnico, Miguel Ángel Corona, le trasladaron el despido al entrenador.

Diez meses después de echar a Albert Celades, Peter Lim validó desde Singapur la destitución de Javi Gracia. Coleccionista de cabezas de técnicos, el máximo accionista del club lleva ocho destituciones desde que en 2014 accediese a la compra de la institución. Antes de Gracia, Lim fulminó a Juan Antonio Pizzi, Nuno Espírito Santo, Gary Neville, Pako Ayestarán, Cesare Prandelli, Marcelino García Toral y Albert Celades. Como en la mayoría de situaciones de emergencia anteriores, Salvador González Marco, Voro, saldrá de su despacho en Paterna para ponerse el chándal y hacerse cargo del equipo.

El despido de Javi Gracia llega tarde, concretamente siete meses tarde. El preparador navarro explotó en septiembre en rueda de prensa contra la política deportiva de Meriton, la empresa que gestiona el club, y un mes después dejó al equipo entrenando en Paterna con su segundo, Zigor Aranalde, y se fue a los despachos del club con su agente, Rodri Baster, para presentar su dimisión. La primera gran crisis del banquillo de Mestalla se zanjó con la continuidad forzosa del técnico, al que el Valencia le reclamó la indemnización que figuraba en el contrato, tres millones de euros, si quería marcharse. Gracia no quiso pagar y Lim no quiso negociar una salida a cambio de pagarle al entrenador los cerca de 80 días que llevaba trabajados en aquel momento. Un entrenador a disgusto, con la cabeza fuera del club y una plantilla desguazada en agosto, justa de talento, llena de canteranos sin experiencia y con líderes imberbes madurando a la carrera, se ha despeñado en el campeonato sin rumbo ni identidad.

Aquella primera crisis en el banquillo inició el sondeo de entrenadores. El empate ante el Cádiz en Mestalla provocó la segunda crisis, motivada en esta ocasión por la incapacidad del entrenador para que el equipo, endeble y sin luces, rompiese a jugar bien y a enlazar resultados. Meriton filtró aquella noche que el técnico estaba sentenciado para, horas después, comentar que había confianza en su trabajo y en su capacidad de reacción.

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El motivo para no fulminar al preparador navarro volvía a ser económico. Peter Lim no quiso pagarle un despido millonario cuando la política que había aplicado en el club era de contención del gasto. Gracia se ha mantenido en el club por motivos estrictamente pecuniarios. El mensaje que se trasladó desde Singapur hasta Valencia para mantener al entrenador fue vincular la decisión de la destitución a la clasificación del equipo. Si este caía a zona de descenso, Lim valoraría de nuevo la situación; si, por el contrario, el equipo seguía fuera del abismo, tendría su puesto garantizado hasta el final de temporada.

La derrota ante el Barça, con el equipo a seis puntos del descenso a falta de cuatro jornadas por disputarse, provocó una reunión en Paterna este lunes por la mañana que, contra pronóstico, se zanjó con la marcha de Javi Gracia. El presidente Anil Murthy y el secretario técnico Miguel Ángel Corona le comunicaron la destitución al navarro después de recibir la autorización de Lim. Hace un par de semanas, los empleados de Meriton volvieron a filtrar que el entrenador acabaría la temporada y que, incluso, continuaría el próximo ejercicio al frente del club. El entrenador les siguió el juego en sus últimas ruedas de prensa. No quería continuar, pero no quería marcharse él. El pulso era económico y evitar pagar la penalización contractual.

Con Gracia en el banquillo, el once del murciélago ha sido una lágrima toda la temporada. El equipo, en 34 jornadas, ha ganado 8 partidos, ha empatado 12 y ha perdido 14. Desde que se implantó la liga de tres puntos por victoria, en 1995, el Valencia de Javi Gracia es el peor en la historia. No ha habido otro peor.

El entrenador navarro es el cuarto peor entrenador valencianista en el ratio de victorias en liga con un 24% (8 de 34), tras Koeman (18%, 4 de 22), Gary Neville (19%, 3 de 16) y Oscar Rubén Valdez (23%, 5 de 22). En los últimos seis partidos, el equipo solo ha sido capaz de sumar tres puntos sobre 18 posibles. El domingo recibe al Valladolid, y una derrota lo situaría en el abismo. Meriton quiere una reacción. Una derrota pondría en peligro su inversión.

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