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Carlsen despacha a Caruana en un pis pas (2,5-0,5)

El noruego está en semifinales, donde se encontrará el martes con el vencedor del duelo Ding-Nakamura

Magnus Carlsen, hace casi un año, durante la Copa Sinquefield en San Luis (Misuri, EEUU). Ampliar foto
Magnus Carlsen, hace casi un año, durante la Copa Sinquefield en San Luis (Misuri, EEUU).

Nada de exceso de confianza esta vez. Magnus Carlsen volvió a vapulear (2,5-0,5) a Fabiano Caruana, 2º del mundo, en la 2ª manga de cuartos de final del torneo rápido Chessable Masters (Chess24) con una claridad asombrosa. Algo similar ocurrió con el ruso Ian Niepómniachi, vencedor con mucha mayor facilidad de lo esperado de su compatriota Vladislav Artémiev por el mismo resultado. Los otros dos duelos, Giri-Grischuk y Ding-Nakamura, continúan este domingo.

El escandinavo tuiteó el jueves lo siguiente, como si fuera un consejo que él diera a otra persona: “No cometas otra vez el error de relajarte en exceso. Pronto estuvo claro que no lo hizo, porque la segunda manga empezó bien para Carlsen, quien logró una pequeña ventaja con negras tras una veintena de movimientos. También es cierto que Caruana no estuvo nunca en verdadero riesgo de perder, y que la partida fue de una calidad técnica extraordinaria -aunque no especialmente vistosa- si se tiene en cuenta la velocidad del juego.

Con el campeón del mundo puesto en el modo máquina monstruosa y conduciendo las piezas blancas, su rival puede dar por seguro que va a sufrir. Y así ocurrió: dos torres por bando y alfil contra caballo en una posición de peones móviles en ambos flancos; es decir, un largo suplicio garantizado para Caruana, quien además cometió un error muy pronto que facilitaba aún más las cosas al noruego, inclemente, como siempre, en ese tipo de situaciones.

La situación rozaba lo desesperado para el ítalo-estadounidense, obligado a lograr al menos un punto y medio en las dos partidas siguientes para forzar una tercera manga el lunes. Caruana fue coherente, y eligió una aguda variante con blancas; le salió bien, y quedó con un peón de ventaja, aunque con cierta compensación para Carlsen. Pero, justo cuando la situación y el sentido común ordenaban lanzarse al ataque, Caruana se achicó, empezó a buscar el cambio de damas, dando la sensación de que no encontraba las llaves de la posición. No es difícil adivinar lo que ocurre cuando alguien actúa así ante el actual campeón del mundo: pocas jugadas después, Caruana estaba perdido, y el duelo había terminado.

Ian Niepómniachi, hace un año, durante la Copa Sinquefield en San Luis (Misuri, EEUU) ampliar foto
Ian Niepómniachi, hace un año, durante la Copa Sinquefield en San Luis (Misuri, EEUU)

Artémiev venía de sufrir uno de los pocos casos que justifican hablar de mala suerte en ajedrez: el jueves perdió por tiempo el asalto inaugural, en una posición de tablas por jaque perpetuo, cuando cayó su conexión a internet. Ganar con blancas la primera partida de la segunda manga hubiera sido toda una inyección de fuerza en vena. Y de hecho logró ventaja, pero Niepómniachi encontró defensas muy precisas, y tablas.

En ese momento era lógico pensar que esta vez Niepómniachi no iba a mostrar su habitual inconsistencia, que le impide estar aún más arriba de lo que está en la lista mundial (4º en partidas lentas y 8º en rápidas). Pero lo hizo: en el duodécimo lance metió uno de sus caballos en un callejón sin salida, y quedó estratégicamente perdido. Sin embargo, Artémiev, quien suele ser mucho más peligroso en el medio juego que en la apertura, no estuvo fino en la explotación de su ventaja. Y después, cuando la posición estaba en un equilibrio peligroso, falló tácticamente y quedó perdido sin remedio.

Artémiev tenía la oportunidad de recuperarse con las piezas blancas en el siguiente asalto. Y todo indicaba que la iba a aprovechar, con un peón de ventaja. Pero, cuando solo le quedaban un par de movimientos para consolidarlo, volvió a fallar tácticamente, algo que no encaja con la gran calidad de juego que exhibió en 2018 y 2019. Niepómniachi vio su gran ocasión, y dio un golpe tan bello con eficaz, que le metió en semifinales, donde se encontrará con el vencedor del duelo Giri-Grischuk, favorable de momento al neerlandés. Sería interesante ver cómo el creativo y ambicioso Niepómniachi intentar romper la muralla del ultrasólido Giri.

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