Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vinicius se sube a la ola

El brasileño se coloca de nuevo por delante de Rodrygo en la lucha por ocupar un puesto en la delantera del Madrid tras atravesar un periodo de sequía que le deprimió

Osasuna Real Madrid Liga
Vinicius regatea a Gorosabel en el partido de Copa ante la Real. Europa Pres

Futbolista de sonrisa fácil y contagiosa alegría adolescente, a los 19 años Vinicius Jr. (São Gonçalo, Brasil) transita desde hace dos temporadas por el Real Madrid entregado a los vaivenes de la corriente. De la misma forma que un surfista se aviene sobre la tabla a los caprichos del mar, este brasileño de altas revoluciones se ha visto tan pronto en lo alto de la ola como arrastrado hasta el fondo por el torbellino que representan en el fútbol las urgencias y los malos resultados. De niño bonito del Bernabéu en su temporada de estreno, pasó a verse aposentado en el banquillo —ha estado fuera de seis convocatorias y ha visto cinco partidos completos desde el banquillo—, e incluso superado por un compatriota y amigo como Rodrygo, encima un año menor que él.

Sin embargo, los dos primeros meses de 2020 han alumbrado un horizonte mucho más despejado para un Vinicius que este domingo ante Osasuna en El Sadar (16.00, Movistar LaLiga) podría sumar su cuarta titularidad en cinco partidos. “Estoy llegando a mi nivel como hice la temporada pasada. En enero y febrero estuve muy bien también y quiero seguir hasta el final del año”, reconoció tras la derrota en Copa ante la Real. Después de marcar un gol de enorme calidad ante el Zaragoza en octavos, de los 28 futbolistas que pisaron el jueves el césped del Bernabéu fue el que más ocasiones de peligro generó (5), el que más regates completó (11) y quien asistió a Rodrygo en el segundo tanto del Madrid, justo después de que le anulasen uno a él por fuera de juego.

De esa pugna por ocupar la plaza descubierta todavía de Hazard —que no ha viajado a Pamplona—, parece haberse descabalgado Rodrygo, fuera de la lista ante Osasuna, y que, a pesar de ser con ocho tantos el segundo máximo goleador del equipo, ha perdido un poco del favor del técnico, que se lo ha entregado a Vini. “Zidane siempre me ha dado la confianza que necesito. Cada vez estoy teniendo más minutos y creyendo más en mí”, reconoce el propio Vinicius. A esa oposición ofensiva se ha sumado recientemente Lucas Vázquez —el décimo jugador que más minutos completó la temporada pasada—, una vez recuperado de la fractura en un dedo del pie que le hizo perderse nueve partidos.

“Vinicius es joven, tiene calidad y tiene que trabajar”, le describe Zidane, que ha trabajado con el jugador sus ayudas defensivas esta temporada, especialmente, como en los partidos ante la Real y el Zaragoza, cuando es Marcelo quien ocupa el lateral izquierdo. En este apartado, su promedio de recuperaciones, por ejemplo, ha crecido respecto al de la temporada pasada: en 18 partidos de Liga ya suma 25 balones recuperados, mientras que en todo el curso pasado firmó 31.

Aunque no ocurriera en El Sadar que visitará este domingo por primera vez, en la memoria de Vinicius permanecerá seguro fresco el recuerdo del último encuentro ante Osasuna. No solo porque su equipo ganó (2-0), y él marcó uno de los goles, sino por las lágrimas que derramó ante un público que empatizó inmediatamente con un jugador que había perdido la sonrisa. “He llorado porque me estaba costando mucho volver, y no estaba tan feliz como soy yo”, dijo en hasta ese momento septiembre gris. Desde entonces solo ha sumado dos tantos más, pero la marea lo coloca ahora en ese punto tan gustoso en el que rompen las olas. Y Vinicius vuelve a estar subido en ella.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >