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Crisis de ética en la federación

Las recientes dimisiones en el organismo presidido por Luis Rubiales desvelan el conflicto desatado por las investigaciones internas sobre la Operación Soule

Luis Rubiales, en la presentación de la Supercopa en Arabia Saudí.
Luis Rubiales, en la presentación de la Supercopa en Arabia Saudí. EFE

La reciente dimisión de Ana Muñoz como vicepresidenta de Integridad y la de dos miembros del Comité de Ética, José Luis Pérez Triviño y Araceli Martín Mangas, han desatado la crisis más aguda a la que se enfrenta Luis Rubiales como presidente de la Federación Española de Fútbol, cargo para que el que fue elegido en mayo de 2018 y que espera renovar en las próximas elecciones que pretende adelantar a este marzo. Según fuentes cercanas a Ana Muñoz y a la federación, la dimisión de esta se habría precipitado tras haber recibido una reprimenda de Rubiales por el expediente abierto por el Comité de Ética a Jacinto Alonso, presidente de la Federación Territorial de La Rioja e imputado en la Operación Soule, que investiga una supuesta red de influencias y clientelar en el organismo federativo.

Según estas mismas fuentes, el citado comité consideraba que existían indicios suficientes para la apertura del expediente a Alonso por contravenir el Código Ético federativo instaurado por Ángel María Villar en 2015 en el punto referente al conflicto de intereses. La sanción puede derivar en la inhabilitación para ejercer cualquier actividad relacionada con el fútbol.

Según consta en el sumario de la Operación Soule, que produjo la detención de Villar y precipitó su salida de la federación tras 29 años presidiéndola, Alonso se aprovechó de su cargo y de su condición de corredor de seguros de Jacinto e Hijos SL para incrementar sus ingresos. “Desde la posición que ocupa en la citada federación territorial habría favorecido la adjudicación a Helvetia Seguros de pólizas entre los años 2009 y 2015 pagadas a Mupresfe (la mutualidad de futbolistas) y la RFEF por valor de 1.989.424,70 euros, incrementándose en consecuencia sus retribuciones personales recibidas de dicha compañía pasando de 69.803,24 euros en el año 2009 a 134.972,00 en 2015”, describen los investigadores en el sumario de la Soule.

El expediente a Alonso fue tramitado por el Comité de Ética el pasado 10 de diciembre. Este periódico trató de ponerse en contacto con Alonso para preguntarle si había tenido conocimiento del expediente y si habló con Luis Rubiales para pedirle que lo frenara, pero este no respondió ni a las llamadas ni a los mensajes. Desde la federación niegan que la dimisión de Ana Muñoz, como la de los dos miembros, José Luis Pérez Triviño y Araceli Martín Mangas, tenga que ver con supuestas presiones de Rubiales. En el caso de Muñoz también niegan que tenga que ver con su renuncia a viajar a Arabia Saudí para asistir a la reciente celebración de la Supercopa de España.

Una vez abierto el expediente, este llegó a manos del juez instructor, que notificó a Alonso el proceso. Según las fuentes consultadas, el presidente del fútbol riojano montó en cólera y se puso en contacto con Luis Rubiales para comunicarle el contratiempo y este se habría dirigido a posteriori a Ana Muñoz. La ya exvicepresidenta de integridad se habría negado a interferir en la actividad del Comité de Etica, por ser un órgano en el que debe primar la independencia de sus miembros. Cuando la semana pasada los dos vocales del Comité de Ética conocieron las supuestas interferencias del presidente Rubiales en su labor independiente en la conversación habida de éste con Ana Muñoz, presentaron por separado la dimisión a la federación por el mismo motivo. La reacción de Rubiales, pese a a que ya habían presentado su renuncia, fue la de destituirles y también al presidente del Comité, Manuel Villoria Mendieta.

Conflicto de intereses

El proceso del expediente a Alonso se encuentra paralizado en estos momentos. El juez instructor había recibido ya documentación que describía las posibles infracciones de Alonso al menos hasta 2018. El siguiente paso hubiera sido someterle a un interrogatorio tras el cual el Comité de Ética hubiera decidido si le inhabilitaba para desempeñar sus cargos en el fútbol o archivaba el expediente.

Desde la federación también alegan que el Comité de Ética no tenía competencias para expedientar a Alonso. Fuentes cercanas al citado comité aseguran que tanto el Código Ético de 2015, como el que fue presentado por el propio Luis Rubiales en la pasada Asamblea federativa del 16 de diciembre 2019 como modelo de la integridad, consideran muy grave el conflicto de intereses.

“En el ejercicio de sus funciones, las personas sujetas al presente Código no deberán abusar de ninguna manera de su cargo, en especial para obtener beneficios propios o ventajas personales”, reza el punto 4 del artículo 13 del Código de 2015. En la página web de la federación, se publicitaba el nuevo manual de ética que Rubiales presentó en la última Asamblea. Bajo el título El presidente destaca la creación de un Código para garantizar la buena gestión y las conductas ejemplares, dice: “Este texto incluye el deber de neutralidad, en sus relaciones con gobiernos, organizaciones, asociaciones y agrupaciones; el deber de mantener lealtad y confidencialidad. También las personas deberán comunicar cualquier infracción de la que tengan conocimiento y cooperar con la sección de ética del Comité. No podrán ejercer sus funciones cuando haya un conflicto de intereses, ni aceptar u ofrecer beneficios u obsequios que no sean simbólicos o irrelevantes”.

La crisis de ética desatada en la federación apunta a la línea de flotación de uno de los pilares sobre los que Rubiales asegura haber regenerado un organismo cuya reputación quedó muy tocada tras la Operación Soule. Rubiales se apoyó para ganar las elecciones en varios de los presidentes de territoriales imputados.

Elecciones a la vista con Casillas como posible candidato

El comité de ética de la federación también tenía previsto abrir expediente a Andreu Subies, expresidente de la Federación Catalana de Fútbol y hombre clave en el triunfo de Luis Rubiales en las elecciones que ganó a Juan Luis Larrea en mayo de 2018. Pese a estar implicado en la Operación Soule, Subies aterrizó en la federación como vicepresidente. Por entonces, como con los otros presidentes de territoriales que están imputados por la citada Operación, Rubiales defendió su presunción de inocencia. En marzo de 2019, Subies dimitió por haber desviado supuestamente 500.000 euros de fondos federativos para una reforma de un domicilio y de un restaurante de su propiedad. Otro de los presidentes de territoriales a los que el comité de ética estudió abrir expediente fue a Antonio Suárez Santana, presidente del fútbol canario y al que Rubiales nombró como sustituto de Subies. Suárez, según publicó El Mundo, también está investigado en el marco de la Operación Soule por haberse apropiado de fondos federativos destinados a la construcción de campos de fútbol. Rubiales, como en el caso de Subies, también defendió la presunción de inocencia de Suárez, que sigue como vicepresidente federativo. El comité de ética no le abrió expediente porque los hechos de los que es acusado se produjeron en 2011 y por entonces no existía el Código Ético, instaurado en 2015 por Villar.

Esta crisis de ética en la federación se produce a solo unos meses las elecciones, en las que los presidentes de las territoriales son decisivos porque controlan a la mayoría de los asambleístas con derecho a voto. El terremoto también se produce con la alargada sombra de Iker Casillas, que medita presentarse a las elecciones como un candidato del agrado de David Aganzo, presidente del sindicato de futbolistas (AFE) y amigo del guardameta.

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