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Carlos Sainz se vence ante las inmensas rocas de Al Ula

El piloto de Mini conserva el liderato pese a ceder siete minutos con Peterhansel, ganador en un escenario “de ciencia ficción”. Alonso acaba 13º y cede 26 minutos

Rally Dakar 2020 Ampliar foto
Peterhansel, con su Mini, durante la cuarta etapa. REUTERS

Probablemente, la única persona a la que le gustó el diseño de la etapa de ayer entre Neom y Al Ula fue a Laia Sanz. Los últimos kilómetros, los que llevaron de cabeza a los favoritos del Rally Dakar, eran como un circuito de trial. Hecho de piedras y rocas naturales, claro. De una belleza espectacular y una complejidad elevada. Sanz, trece veces ganadora del Mundial de trial, además de experta dakariana, aseguraba haber disfrutado de lo lindo. A pesar de que se lo tomó con calma.

También se armó de paciencia Carlos Sainz, el líder de la carrera en coches. El madrileño está mucho menos acostumbrado a estos escenarios. Y las pasó canutas. “Era como una zona con unas rocas tremendas, pasar con el coche por ahí parecía imposible, pura ciencia ficción. Era difícil encontrar el paso. Llegabas y te chocabas con una roca que no podías pasar por encima”, explicó.

El piloto de Mini jugaba, además, con la dificultad de abrir pista después de la victoria conseguida la jornada anterior. Y perdió minutos, tal y como preveía. “Quizá alguno más de lo previsto en ese último parcial”, matizó. Pero salvó el día con nota: terminó tercero, a 7m 18s del vencedor. Y conserva el liderato de la general: tiene tres minutos de ventaja con Nasser Al Attiyah (Toyota, segundo de la etapa a 2m 26s) y 11 con Stéphane Peterhansel, ganador de la etapa de ayer.

El francés, de 54 años, toda una eminencia de la prueba, que llegó a este Dakar decepcionado tras no poder competir con su esposa, Andrea, como copiloto, ha demostrado por qué se le apoda Monsieur Dakar. Se hizo con el mejor tiempo de la especial, de modo que su entendimiento con su nuevo copiloto, el portugués Paulo Fiuza, no es excusa para este Rally. Aunque sin Andrea, baja de última hora por problemas de vértigo, el de Mini sigue siendo uno de los favoritos. Peterhansel dominó la especial (453 km) desde el kilómetro 100 aproximadamente y la completó en 4h 4m 34s.

Un poco más sufrió, en cambio, este miércoles Fernando Alonso. Después de la magnífica etapa del día anterior, el asturiano terminó 13º a 26 minutos. El programa del día alternaba por igual con tramos de arena y otros pedregosos, todos ellos por pistas más bien rápidas y, como viene siendo ya norma en este Dakar, de difícil navegación. Los problemas de orientación con pistas que se entrecruzan y rastros que apenas se ven cuando el sol está en lo alto, se complican todavía más por la presencia de piedras con cantos afilados. Y ahí los Toyota sufren.

Alonso pincha

Pinchó hasta en tres ocasiones Alonso, también De Villiers, y acabaron ambos sin rueda de recambio, lo que les obligó a completar la etapa (150 kilómetros en el caso de Alonso) al ralentí.

En la parte final, además, el campeón del mundo acusó su inexperiencia. “No sé a qué ritmo debo ir. Es como si en ciclismo eres un buen contrarrelojista y te toca una etapa de montaña. Hoy nos ha tocado mucha montaña”, analizó. Para el asturiano fue la etapa más dura hasta la fecha. “Han sido diez horas dentro del coche”, apuntó. Y la primera experiencia compitiendo directamente con los mejores después de haber terminado cuarto el día anterior. “Siempre quise salir delante; así puedes marcar el ritmo, es como elegir ir en un tren rápido o en uno lento. Siempre es mejor el rápido. Pero los clientes que me han tocado hoy eran los peores. Llevaba detrás a Nasser y a Peterhansel”, se lamentó con una media sonrisa.

El final de la etapa, con un corto tramo de enlace, regaló a los participantes una visión fabulosa, la de los templos nabateos que persisten en el país. Templos de la religión nabatea, del siglo IV a.C, una forma de politeísmo árabe que no ha estado muy bien vista por los islamistas del país en las últimas décadas. Por suerte, se han conservado en perfecto estado. Aunque algunos participantes ni se enteraran de haber pasado por su lado. “Yo no he visto nada. En realidad, no veo nunca nada”, reía Lucas Cruz, copiloto de Sainz, la cabeza gacha durante kilómetros y kilómetros, concentrado como debe estar en el libro de ruta para guiar al madrileño.

La jornada en motos parecía haber encumbrado a Sam Sunderland (KTM), uno de los favoritos de la carrera, que había completado los 453km en tan solo 4h 24m 40s. Si bien, el piloto británico fue sancionado con cinco minutos de penalización por exceso de velocidad, de modo que cayó a la décima posición y cedió la victoria a José Ignacio Cornejo (Honda). El chileno llevaba en cabeza toda la carrera junto a su compañero de equipo Kevin Benavides, finalmente tercero a 35 segundos.

Barreda: “He empezado este rally a contrapié”

N. T., Al Ula

La jornada en motos fue dura para algunos de los aspirantes a la victoria. Fue el caso de Joan Barreda (Honda), que se cayó, otra vez, y ya van dos accidentes en cuatro etapas, sin contar que llegó al Rally renqueante, dolorido tras haberse fracturado una costilla días antes de Navidad cuando estaba entrenándose en casa. El de Torreblanca terminó 23º a 17 minutos. Y con más dolor con el que ya empezó la etapa después de volver a salir volando de su moto.

“Era una zona de muchísimas piedras, en una frenada creo que he cogido una piedra que no esperaba. Se me ha escurrido la moto porque llegaba a la curva bastante rápido y he impactado contra el suelo. Me he quedado un poco aturdido, pero he podido continuar”. Barreda se cayó en el kilómetro 270, de modo que tuvo que completar casi otros 200 km lesionado. Cede 25 minutos en la general, que sigue liderando Brabec (Honda), y ahora es séptimo.

“Es un momento complicado. Al final esto son carreras. Y yo he empezado este rally a contrapié. Además, con la caída se complican más las cosas. Hay que intentar sacar lo positivo y ver que es bueno que seguimos en carrera”, señaló cuando ya caía la noche. “A ver si puedo volver a coger sensaciones, sobre todo con el cambio de escenario. Intentaré mejorar en la arena” añadió.

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