RUGBY | SEIS NACIONES

El regreso del Seis Naciones sonríe a Irlanda

El ‘XV del Trébol’ supera a Italia en Dublín (50-17) y se coloca líder antes de jugársela en la última jornada con Francia e Inglaterra

Tackle del italiano Gianmarco Lucchesi sobre Tadhg Beirne, de Irlanda, durante el Seis Naciones jugado en Dublín.
Tackle del italiano Gianmarco Lucchesi sobre Tadhg Beirne, de Irlanda, durante el Seis Naciones jugado en Dublín.Brian Lawless / AP

Rugby en silencio, lo nunca visto en la bulliciosa Lansdowne Road. El templo de la confinada Dublín acogió el regreso del Seis Naciones tras 32 semanas de parón. Lo hizo sin liturgia, sin la pasión de los himnos –se entonaron sin mascarilla pero sin abrazos– y con cánticos de videojuego para celebrar los ensayos. El parón secular no alteró el pronóstico: ganó Irlanda, la federación que ha perdido más de 35 millones de euros en 2020 por la pandemia. Italia, en su versión más joven, sumó su vigesimosexta derrota consecutiva en el clásico del norte, que se decidirá el próximo sábado entre irlandeses, franceses e ingleses.

Con todo, fue Italia la que abrió el marcador. Aprovecharon los visitantes la parsimonia defensiva de Sexton para romper por el medio con Polliedri y Violi. Ante la inferioridad del repliegue irlandés, Murray impidió que los italianos pusieran el oval en juego para evitar el ensayo. Vio la amarilla y Paolo Garbisi, el precoz 10 italiano que antes de la pandemia no tenía siquiera contrato profesional, estrenó su casillero internacional con una cómoda patada a palos.

Poco importó la inferioridad numérica a los irlandeses, que activaron su pesada maquinaria y empezaron a percutir con la delantera. Sin mayores excesos, CJ Stander ensayaba bajo palos imponiéndose ante el intento de placaje de dos camisetas azules mientras Garbisi llegaba a la ayuda. El XV del Trébol mandaba en la melé en una tarde brillante del pillier Andrew Porter y exhibía dotes destructivas para frustrar los previsibles ataques italianos.

Con esos ingredientes, la ruptura era cuestión de tiempo. Y la protagonizó el debutante Hugo Keenan, autor de dos ensayos válidos y otro anulado en poco más de cinco minutos. El zaguero italiano Hayward se lio tras una patada irlandesa y embistió de lleno contra las huestes verdes. Perdió el balón y los irlandeses aprovecharon una privilegiada posición en campo rival para abrir a Keenan, que percutió hábil mientras caía en la zona de marca.

La siguiente acción también acabó con la marca de Keenan después de que Stockdale, desplazado al puesto de zaguero para acomodarle en el ala, contraatacara cual cuchillo entre mantequilla y le asistiera. Hubo explicación para tal autopista: Ryan había agarrado por la espalda a Lazzaroni. El video mostró la obstrucción, pero solo aplazó lo inevitable. Prometía el ataque italiano, pero ya se habían agotado sus ideas. En esas, Doris arrancó el oval de manos azules y abrió la estampida verde. En campo abierto, Murray analizó sus opciones y pateó al espacio para Keenan, que llegó raudo y se zambulló hacia el ensayo. Otra conversión excelsa de Sexton ponía la victoria en el bolsillo local antes del descanso (24-3).

La puesta en escena irlandesa tras el intermedio no estuvo a la altura de la abultada victoria que perseguían. Polliedri limitó la inferioridad italiana en la fase de conquista y los locales perdieron voltaje. Así, Sexton arriesgó demasiado en la salida de la melé y Padovani lo interceptó rumbo a un plácido ensayo. La bofetada hizo reaccionar al XV del Trébol, que se aseguró el punto bonus de los cuatro ensayos con su imponente maul, una plataforma que culminó el flanker Will Connors, otro debutante.

Los locales ampliaron la cuenta, pero Italia no dejó de pelear. Sexton se redimió de su error anterior y Aki activó los propulsores para sumar dos ensayos más. El epílogo pareció ponerlo el maul irlandés con el séptimo ensayo del encuentro, pero Garbisi dio un disgusto a los locales anotando en la última acción del encuentro, unos puntos que pueden resultar claves.

La victoria sitúa a Irlanda como líder con un punto más que Francia e Inglaterra. Si Irlanda gana con el punto bonus de los cuatro ensayos en París, se llevará el torneo. Si lo hace sin él e Inglaterra gana antes con puntos bonus en Roma –escenario probable– superará el average inglés. Ahora mismo suma 23 puntos más que Inglaterra, que podría voltear ese margen el próximo sábado. Francia lo tiene más complicado, pues deberá igualar ante Irlanda el resultado de los ingleses, tanto si consiguen el bonus de los cuatro ensayos como en la diferencia de puntos, pues la diferencia es +13, por +15 de los ingleses. La ventaja de irlandeses y franceses es que antes de poner el cierre al torneo sabrán qué ha hecho Inglaterra.

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