la crisis del coronavirus

La Federación de balonmano propone cancelar la liga Asobal sin descensos

Una comisión debe ratificar la próxima semana este plan y decidir qué ocurre con el título de campeón, los equipos que van a Europa y quiénes ascienden

Ludovic Fabregas, del Barcelona, lanza a portería durante la final de Copa contra el Benidorm.
Ludovic Fabregas, del Barcelona, lanza a portería durante la final de Copa contra el Benidorm.RFEB / A. BERMEJO

La Junta Directiva de la Federación Española de Balonmano propuso cancelar de manera definitiva la liga Asobal, a la que todavía le faltan por disputar 11 de las 30 jornadas, y que no haya descensos. La última palabra la tendrá la Comisión Delegada (un órgano compuesto por la Federación, territoriales, clubes, entrenadores, jugadores y árbitros), que se reunirá la próxima semana, sin fecha fijada todavía. En los últimos días, Alemania y Francia suspendieron sus torneos con una fórmula similar debido a la pandemia.

En ese encuentro próximo, además de ratificar este plan, se deberá decidir qué pasa con el resto de cuestiones: el título de campeón (el Barça, con pleno de victorias, lidera la tabla con cinco puntos de ventaja sobre el Ademar León) y quién va a la Champions; los equipos clasificados para la segunda competición europea (Ademar y Logroño son ahora segundo y tercero, y el Benidorm tendría el billete por haber sido finalista de la Copa del Rey); quiénes ascienden (Club Cisne y Villa de Aranda encabezan la División de Honor Plata); y si la siguiente campaña, que habrá 18 equipos en la máxima categoría, se toma alguna medida para volver a la cifra de 16.

Una de las grandes incógnitas en las últimas semanas fueron los descensos. El presidente federativo, Francisco Blázquez, deslizó su intención de hacerlos efectivos y la respuesta de las entidades afectadas fue tajante. El Bada Huesca y el Cangas, que ahora ocupan las dos últimas posiciones en la tabla (a dos y cinco puntos, respectivamente, de la salvación), advirtieron de que, si eso se llevaba a cabo, recurrirían a la justicia ordinaria.

El calendario de la Asobal, una de las últimas ligas europeas que todavía no se han clausurado, está programado hasta el 23 de mayo. En las primeras semanas de la crisis por el coronavirus, los clubes se mostraron dispuestos a jugar en junio si así se podían agotar todas las fechas, lo que en algunos casos hubiera supuesto un problema laboral porque en una parte de los equipos los contratos con los jugadores expiran el 31 de mayo. No obstante, la predisposición general era que esta circunstancia no fuera un obstáculo insalvable si las condiciones sanitarias en el país permitían regresar a las canchas. El avance de la enfermedad, sin embargo, ha hecho imposible cualquier intento de vuelta a la actividad.

La previsible cancelación de la liga masculina a falta de 11 jornadas supone un nuevo traspiés económico para los clubes en un deporte que en la última década sufre las estrecheces presupuestarias y las consecuencias del crack inmobiliario. Quince de las 16 entidades de la máxima categoría del balonmano español aplicaron un ERTE. Empezó el segundo clasificado, el Ademar León, poco después de decretarse en el Estado de Alarma y el resto fueron cayendo en cascada. Ni siquiera el Barcelona, cuya sección se acerca a los 10 millones anuales, quedó al margen de los recortes en el Camp Nou.

De momento, solo el Bidasoa de Irún está teniendo el suficiente músculo financiero para no aplicar medidas de recorte. No obstante, su presidente, Gurutz Aginagalde, ya adelantó hace dos semanas que si no se volvía a jugar esta temporada en las mismas condiciones, las pérdidas serían importantes. En sus cuentas, por ejemplo, contemplaba el ingreso de entre 20.000 y 25.000 euros solo por taquillas en los cinco encuentros que le restaban esta campaña en casa.

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