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Laso y la fórmula del cronómetro

El Real Madrid llega en forma al clásico liguero después de compensar los achaques del Mundial con un medido reparto de minutos en su plantilla

Laso, en un partido de esta temporada en el Wizink
Laso, en un partido de esta temporada en el Wizink acbphoto

Desde que Pablo Laso llegó al banquillo del Real Madrid en el verano de 2011, su equipo ha disputado 66 clásicos ante el Barça con un balance de 37 victorias y 29 derrotas. Pero el dominio madridista durante el lasismo se entiende mejor atendiendo al palmarés más que a la contabilidad puntual. El cómputo de duelos en la Liga marca un ajustado 22-20 para los blancos en las ocho temporadas precedentes pero, en las vitrinas, el recuento total arroja un contundente 18-7 para el Madrid (cinco Ligas, cinco Copas, cinco Supercopas, dos Euroliga y una Intercontinental) en estos años, 13-3 si el encuadre de la foto se hace desde el último alirón azulgrana en 2014. “No espero nada que no haya vivido ya en el Palau. Más caliente que otras veces es difícil”, contó Laso en la víspera del tercer clásico de una temporada que podría deparar hasta 16 Madrid-Barça. “Suena a muchísimo. Pero, si los hubiese, querría decir que estamos al máximo nivel”, opinó el entrenador madridista antes de encarar a un rival “completísimo”.

Este verano el Barcelona decidió replicar al ciclo madridista reuniendo, a golpe de talonario, a un rutilante elenco con Mirotic, Higgins, Davis, Delaney y compañía. La cuarta reconstrucción azulgrana consecutiva fue la más extrema por volumen de coste (un total de 35 millones de masa salarial; 10 millones más que los blancos), frente a otro golpe de cincel del Madrid (de nuevo, el equipo que menos ha fichado de toda la ACB: Laprovittola, Mickey y, a comienzos de octubre, Mejri). El proyecto de Laso mantiene intacto su vigor competitivo, retroalimentado si cabe por la ambiciosa apuesta azulgrana. El Madrid es líder en la Liga y, en Europa, acumula su mejor racha de estos años (11 victorias consecutivas, a una del récord absoluto marcado por el Fenerbahçe el curso pasado). En total, 27 triunfos en los 32 partidos disputados este curso y un último mes impecable en el que el técnico ha sacado lustre a la pizarra y al cronómetro.

“Nuestro diciembre está siendo muy bueno [en comparación con años anteriores, salvo en la temporada 2013-14, en la que el Madrid estuvo invicto hasta finales de enero]. Pero no solo por las victorias y las derrotas. Yo me fijo más en el juego. No dejaría el titular de que la preparación del equipo ha cambiado este año por culpa del Mundial, pero sí es normal que haya influido en el nivel físico de nuestros jugadores”, explicó Laso. “Cinco de ellos llegaron muy trillados de China [los cinco finalistas: Llull y Rudy por España y Campazzo, Laprovittola y Deck por Argentina]. Y según aterrizaron les esperaba la Supercopa. Luego fichamos a Mejri, que también disputó el Mundial [con Túnez]. Tenemos unos gráficos de minutos y vamos ajustando las cosas, pero hay otras que nunca puedes controlar”, detalló el técnico blanco, que en el Palau tendrá las bajas de sus dos capitanes, Felipe y Llull. A cambio recupera a Carroll, al que oxigenó concediéndole permiso para pasar la Navidad en EE UU con su familia. En la Liga, solo Campazzo, Llull, Tavares y Thompkins (en seis partidos) rebasan, por poco, los 20 minutos de media. En la Euroliga, tan solo Campazzo y Randolph llegan a los 24. Solo Tavares ha jugado todos los partidos oficiales. Para dosificar al caboverdiano se fichó a Mejri; para liberar de carga a Campazzo se espera el regreso de Llull. En el Barça, Mirotic ronda ya los 27 minutos en pista por partido en las dos competiciones.

En ese estudiado reparto de minutos, Laso gestionó el jueves la segunda mitad en Atenas ante el Panathinaikos con solo tres cambios (respecto al quinteto Campazzo, Taylor, Deck, Randolph y Tavares), el último de ellos la salida testimonial, a 28s del final, de Garuba (pieza clave en el inicio de curso para compensar los achaques del Mundial en la plantilla). Solo Tavares y Randolph rondaron la media hora de juego ante Panathinaikos. El estadounidense llega en un gran estado de forma al clásico. Randolph anotó cinco triples en el OAKA para un total de 44 en 16 jornadas, con un 50% de acierto. Dato que le sitúa como el mejor pívot tirador de la Euroliga. El siguiente interior en la lista es Mirotic, con 27 aciertos de tres. Aunque los últimos precedentes señalan a Campazzo como el gran tormento del Barça. El Facu fue el mvp de la pasada final liguera (14 puntos y 19,2 de valoración), y este curso lo arrancó también como mvp de la Supercopa (14 puntos y 24 de valoración).

Los bases pelearán por marcar el ritmo en un duelo de estilos con números antagónicos. En la presente Liga ningún equipo anota más que los azulgrana (91,79 puntos por partido), pero enfrente estará el mejor Madrid en defensa (sólo encaja 74,43 de media). El Barça ha ganado en siete de las ocho ocasiones en las que alcanzó los 90 puntos, mientras que el equipo madridista ha perdido en dos de las cuatro ocasiones que recibió 80 puntos o más.

Pesic: “El Madrid es el mejor de Europa los tres últimos años”

Svetislav Pesic elogió al Madrid en la víspera del clásico. “Tienen continuidad, experiencia y juegan a un altísimo nivel”, destacó el técnico azulgrana antes de concluir que los blancos son “el mejor equipo de Europa los tres últimos años”. “Desde que llegue, en febrero de 2018, al Madrid le hemos ganamos muchos partidos y dos títulos. Esta será otra oportunidad más para ver nuestro nivel”, cerró Pesic.

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