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Putin denuncia una trama política tras el castigo por dopaje a Rusia

El presidente afirma que las sanciones “no pueden ser colectivas”

El presidente ruso Vladimir Putin en el Palacio del Kremlin de Moscú. En vídeo, la AMA excluye a Rusia de las competiciones mundiales.

A Vladímir Putin se le han atragantado las sanciones contra Rusia por los casos de dopaje. El presidente ruso ha cargado contra la Agencia Mundial de Antidopaje (AMA) y su decisión de excluir al país euroasiático de las grandes competiciones internacionales por falsificar datos para encubrir el uso de sustancias prohibidas por parte de sus deportistas. “Las sanciones no pueden ser colectivas o aplicarse a las personas que no tienen nada que ver con ciertas violaciones”, remarcó con gesto serio el líder ruso en París, donde participó el lunes en una cumbre. El castigo de la AMA significa que la bandera rusa no podrá ondear en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 o en el Mundial de Fútbol de Qatar 2022. Sus atletas, si demuestran estar limpios, solo podrán competir bajo bandera neutral.

Rusia está analizando todavía la decisión del máximo organismo contra el dopaje. Tiene 21 días para recurrir las sanciones, que vuelven a apartar al deporte ruso otros cuatro años de los grandes torneos, en el que ya es el castigo más severo en su historial. Pero el líder ruso ya ha dicho que deberían apelar. Putin, igual que su primer ministro, Dmitri Medvédev, que atribuyó la medida a la “histeria antirusa”, también ve motivos políticos tras las sanciones. “Hay razones para pensar que esas decisiones no se basan en la pureza del deporte mundial sino en consideraciones de carácter político que no tienen nada que ver con los intereses del deporte y el movimiento Olímpico”, dijo el presidente.

Esta nueva sanción es similar, aunque más severa, a la que se impuso a Rusia en los pasados Juegos de Pyeongchang. Además, el veto todavía no se ha levantado al atletismo ruso, que está en el centro de la polémica y dio origen al escándalo de 2014. La AMA establece que Rusia, anfitrión del pasado Mundial de Fútbol, tampoco podrá albergar competiciones deportivas.

“No hay reclamaciones al Comité Olímpico Nacional Ruso, y si no hay reclamaciones entonces el país debe participar bajo la bandera nacional; lo dice la carta olímpica”, afirmó Putin, que aseguró que la decisión de la AMA, tomada por unanimidad y hecha pública el lunes, contradice la carta olímpica. “Tenemos todas las razones para recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo”, añadió el líder ruso respondiendo a una pregunta en la rueda de prensa tras la cumbre sobre la paz en el Este de Ucrania en París, junto a los líderes de Alemania, Angela Merkek; Francia, Emmanuel Macron; y Ucrania, Volodímir Zelenski.

Para Putin, que se ha involucrado y ha invertido miles de millones de euros en tratar de dotar a Rusia de ese halo de superpotencia deportiva de la época soviética, lo ocurrido con la AMA es casi una humillación personal. “Cualquier castigo que se haya impuesto desde la época del derecho romano debe ser individual y basarse en lo cometido por una persona”, dijo. “Y creo que todo el mundo lo entiende. Los especialistas de la AMA, también”, remarcó.

El escándalo es tan profundo que a nadie en el mundo del deporte ruso le ha sorprendido el castigo. Sanciones que la campeona olímpica y del mundo de salto con pértiga Yelena Isinbáyeva considera “crueles, injustas y mortales para el deporte ruso”. “Es difícil para mí entender si la decisión del Comité Ejecutivo de la AMA protege los derechos de nuestros atletas limpios, permitiendo que nuestros atletas compitan bajo una bandera neutral”, añadió la atleta en su cuenta de Instagram.

Seguir la preparación

Otros, como el equipo ruso de escalada, que por primera vez será deporte olímpico el año que viene en los Juegos de Tokio, ya ha dicho que seguirá preparándose sin ningún cambio. “Incluso si tiene que competir sin bandera, todos sabemos perfectamente quiénes son nuestros atletas, sus resultados son logros de los que Rusia está orgullosa y en los que se invierten las fuerzas y el conocimiento de los deportes rusos”, ha dicho el presidente de la Federación Rusa de Escalada (FSR), Dmitri Bychkov.

También hay quien ha querido desviar la atención hacia Estados Unidos, como el diputado y miembro del comité de deportes y juventud de la Duma estatal Dmitri Svishchev, que reclamó a la AMA que ponga más esfuerzo en analizar a los atletas estadounidenses. “En los deportes estadounidenses, el dopaje ya es tan familiar que nadie lo oculta y nadie está luchando contra él”, afirmó.

"Entrenadores con impunidad y falsificación de documentos"

Mientras la cúpula de Gobierno atribuye a lo que considera rusofobia y no a sus propios funcionarios por encubrir una práctica de dopaje que parece sistemática, la campeona mundial de salto de altura María Lasitskene ha alzado la voz contra la inacción o la ocultación de información las autoridades deportivas rusas. “Aparte de los atletas que fueron atrapados por dopaje y los cinco o seis oficiales y entrenadores suspendidos por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, ¿quién fue castigado?”, se pregunta en una carta abierta a la web deportiva Championat en la que exige respuestas y responsabilidades. La deportista ya se perdió los Juegos de Río 2016 por la prohibición de competir al atletismo ruso.

Lasitskene, una de las mejores atletas rusas, ganadora del oro en el Mundial de atletismo en su categoría en 2015, 2017 y 2019, cree que las sanciones son “una desgracia”. “Y si las principales personas responsables del escándalo fueron castigadas, ¿por qué apenas ha cambiado algo?”, sigue la atleta, que deja un mensaje muy claro: “¿Cómo es que nuestros atletas continúan usando sistemáticamente sustancias prohibidas, cómo los entrenadores vinculados al dopaje continúan trabajando con impunidad y cómo nuestros funcionarios deportivos continúan falsificando documentos oficiales?”,

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