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Radiografía del ‘caso Cobo’

La UCI concede a Froome la victoria de la Vuelta de 2011 después de ocho años de transacciones en despachos

Juanjo Cobo (i) saluda Christopher Froome, en el podio de Madrid tras acabar la Vuelta de 2011.
Juanjo Cobo (i) saluda Christopher Froome, en el podio de Madrid tras acabar la Vuelta de 2011. EFE

El pasado jueves la Unión Ciclista Internacional (UCI) comunicó al Ineos, su equipo, que declaraba oficialmente a Chris Froome ganador de la Vuelta a España de 2011, que terminó en segundo lugar, dado que consideraba ya firme la sanción por dopaje a Juanjo Cobo, el corredor español que terminó el primero en la clasificación general. Las tribulaciones del caso Cobo a lo largo de ocho años constituyen una radiografía del peculiar funcionamiento del ciclismo y de sus instituciones.

Para completar la imagen basta con un sencilla enumeración cronológica de las transacciones de despachos y juzgados en las que se decidió el futuro del cántabro contenidas en la resolución publicada por el Tribunal Antidopaje de la UCI y en otros documentos que entrelazan las querellas de Cobo con la UCI y también con su equipo, a cuenta de una deuda de 322.000 euros.

Dos meses después de la victoria inesperada de Cobo, su equipo, Geox y TMC Transformers, los patrocinadores de su equipo, anuncian repentinamente que abandonan el proyecto pese a que les quedaban dos años de compromiso con Bike Live, la empresa de Mauro Gianetti que lo gestiona. Ambas empresas, además incumplen sus promesas financieras. Solo un año más tarde, en agosto de 2012, el tribunal federal suizo condena a TMC a abonar el monto del patrocinio, 6,3 millones de euros, a la empresa de Gianetti.

El 11 de agosto de 2014, hace casi cinco años, a Cobo le llega una carta de la UCI: sus expertos científicos le comunican que es altamente probable que algunas alteraciones de su pasaporte biológico (supresión del sistema eritropoyético y aumento de hemoglobina, en vísperas de las grandes competiciones en septiembre de 2009 y en agosto de 2011), eran prueba de dopaje sanguíneo. Cobo responde que esas variaciones se deben a que se rompió un codo en agosto de 2009. Las explicaciones del cántabro no convencen a los expertos. El 27 de marzo de 2015 la UCI le comunica oficialmente que ha cometido una infracción y le pide por primera vez que acepte la sanción que le proponen. Como está retirado no le imponen suspensión provisional y así queda preservada la confidencialidad del caso. Cobo responde con nuevas alegaciones que la UCI refuta.

El 16 de diciembre de 2015, en una videoconferencia, la UCI le hace una primera oferta con una rebaja de la multa económica que quiere imponerle. Así nos ahorraremos todos un proceso en el tribunal antidopaje. Un mes más tarde, Cobo responde por medio de José Rodríguez, el abogado que acaba de contratar: soy inocente, no acepto sanción, que decida el tribunal. El 11 de marzo de 2016 la UCI, que no ceja, plantea una segunda oferta. José Rodríguez responde un mes más tarde pidiendo más plazo para presentar nuevas alegaciones científicas.

En mayo de 2016, una sentencia del Juzgado de lo Social de Cantabria le da la razón a Cobo en su pleito con Bike Live, la empresa que le pagaba en Geox, y reconoce que le adeuda 322.500 euros a Cobo como premio por ganar la Vuelta.

Después de nuevos intercambios, el 8 de junio, la UCI presenta una tercera oferta. Se mantiene un año de negociaciones que culminan en julio de 2017 con un email a Cobo de Antonio Rigozzi, el abogado de la UCI para casos de dopaje: Si aceptas dos años de sanción (2014 y 2015 más la pérdida de resultados) te dejamos la multa en 20.000 euros, todo incluido.

Sanciones y deudas

Tres meses después, en octubre, Cobo firma con Gianetti un acuerdo por el que Bike Live reconoce la deuda de 322.000 euros, pero le precisa que solo los cobrará si TMC le abona a él una deuda de 1.800.000 euros. Cobo acepta entonces una reducción a 130.000 euros, que no pagaría Bike Live, sino la UCI a cuenta del aval del equipo.

En marzo de 2018, José Rodríguez comunica a la UCI que ya no representa a Cobo en el caso de dopaje. La UCI comunica, entonces, directamente a Cobo, una cuarta oferta para cerrar el caso en mayo. Como el ciclista no responde ni confirma su recepción, la UCI pide a la federación española y a su agente que le proporcionen su dirección postal.

En septiembre pasado, sin embargo, todo se rompe. La oficina antidopaje se entera de que José Rodríguez está paralelamente reclamado a la UCI la ejecución del aval para que Cobo reciba sus 130.000 euros y el abogado Rigozzi le comunica a su colega español, Rodríguez, que el caso irá definitivamente al tribunal antidopaje. Rodríguez responde que él no tiene nada que ver con el tema. Cobo no responde nada pese a que se le comunican diferentes plazos para que alegue.
El 13 de junio, de 2019, hace un mes, el tribunal resuelve contra Cobo: sanción de tres años y dos meses (los correspondientes a las Vueltas de 2009 y 2011, cuyos resultados se anulan) y 94.850 euros de multa (el 70% de la media de sus ingresos en 2009 y 2011), más 9.500 euros y 2.500 francos por gastos de administración y gestión y laboratorio.

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