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Jon Rahm: “Quiero ser campeón olímpico con España”

El vasco, protagonista junto a Sergio García del Masters de Valderrama, habla de su ambición por competir en los Juegos de 2020

Rahm, en Valderrama.
Rahm, en Valderrama. Getty Images

El gran duelo del golf español no fue posible en 2018. Jon Rahm compitió en abril el Open de España, que ganó dejando un récord de 50.000 espectadores durante toda la semana en el Centro Nacional de golf. Pero no estuvo por problemas de calendario en el Masters de Valderrama en octubre. Sergio García no cuadró el calendario para el último Open nacional, salvado a última hora y disputado la semana después del Masters de Augusta. El castellonense sí estuvo, y ganó, en Valderrama, su tercera victoria en el mítico campo andaluz. El duelo que no fue, será este año. Jon Rahm y Sergio García se retan desde este jueves (Movistar Golf, de 16.00 a 19.00) en el Estrella Damm Andalucía Masters, en Valderrama, gracias al cambio del torneo en el calendario, y lo volverán a hacer en el renovado Open de España, del 3 al 6 de octubre.

Campeón contra campeón. García defiende título en Valderrama ante un Rahm que tiene una espina clavada con este campo por el corte fallado hace dos años, en su debut como profesional en España. "La presión mía y del público por jugar bien me pasó factura. Tenía tantas ganas que el campo me pudo", admite ahora Rahm. El vasco llega mucho más fresco de mente después de un parón de unos cuantos días antes del US Open que le sirvieron para desconectar y darse un respiro después de tantos meses compitiendo "al límite". Llega Rahm voraz a Valderrama, también con el Open Británico a las puertas (del 18 al 21 de julio), último grande de la temporada. Y, según ha admitido este miércoles, con vistas más a lo largo: Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

¿Serán una prioridad los Juegos Olímpicos?, le cuestionaron al vasco. "Sí es prioritario. Ojalá pudiera jugar en los Juegos Olímpicos. Me gustaría ser campeón olímpico representando a España. Como golfista crecí pensando que no podría ser olímpico [el golf volvió al programa de los Juegos en Río 2016] y ahora que es posible, ojalá pueda ir. Cuando fui campeón del mundo individual y campeón de Europa amateur pensé que ya se había acabado esa época. Pero ahora cada cuatro años defiendes a España y me gusta". Es el nuevo reto de Rahm. Dos golfistas por país acuden a los Juegos y Rahm es ahora el mejor español en la clasificación mundial, 11º. 

Rahm quiere llegar a Tokio, pero antes desea con todas sus fuerzas ganar un grande y unirse a la saga de Seve Ballesteros, Chema Olazabal y Sergio García como campeones nacionales. "Podría mentir y decir que no me importa, pero es mi objetivo como jugador", ha comentado este miércoles el vasco, de 24 años. "Las expectativas que me pone la gente seguramente sean más bajas que las que me pongo yo. Si pudiera elegir, pues lo antes posible. Por mucho que Brooks (Koepka) diga que es fácil, no lo es. Hay más en la vida que ganar grandes. Pero eso no quiere decir que no quiera ganar uno".

Antes, Valderrama y esa espina clavada que Rahm, siempre competitivo, no olvida. "Vine a final de año, cansado. No estaba acostumbrado. Me puse a pegar el driver como un loco, como si estuviera en Estados Unidos, y no lo hice bien. A ver si este año puedo hacerlo mejor y tener una pequeña revancha. Poco a poco aprenderé cómo jugarlo y si seguimos así, en 2027 acabaré ganándolo", ha bromeado. "Si aprendes qué hacer desde el tee, es la clave. Valderrama es un campo de estrategias. Puedes ser agresivo o no. No tengo un golpe en el que esté totalmente cómodo, pero si me tomo el campo con un poco más de paciencia... Poulter me dijo que si haces el par cuatro días eres top 10. Planteártelo así. Sabes que si juegas bajo par cada día tendrás una opción de ganar. En eso me ha venido bien jugar en Pebble Beach, el US Open, donde hay greenes pequeños y hay que tener mucha paciencia". 

Sergio García acude a Valderrama como su mejor medicina. El Niño sigue sin encontrar su mejor juego pese a que superara el corte en el US Open después de siete seguidos fallados en los grandes. Fueron dos rondas buenas y las dos finales que le dejaron otra vez con mala cara. Para García, nada mejor que Valderrama, su jardín particular, para curar las heridas. Por delante, un duelo apasionante con Jon Rahm al frente de los aspirantes.

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