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Contra Alemania hay que atreverse

La alarma sonó a tiempo y ahora España está despierta, corregirá errores, preparará los próximos partidos e irá a por ese pase a octavos

Lucía García marca el tercer gol de España a Sudáfrica. En vídeo, declaraciones de la jugadora Jenni Hermoso tras el partido.

¿Presionadas por ser el primer partido o confiadas de más por ser contra Sudáfrica? Esa era la pregunta que me hacía desde las gradas del Oceane Stade y probablemente también muchos de los más de 800.000 espectadores que lo siguieron por televisión (un 8,6 del share).Y es que la primera parte de España fue bastante plana y pobre. Salieron a lo de siempre, a lo que saben hacer muy bien, a jugar, a tener el balón y a atacar, pero lo hicieron sin velocidad, sin intensidad, sin movimiento y sin energía. Mostraban calidad en cada toque, en cada pase, pero sin verticalidad.

El medio del campo estaba cargado de jugadoras y eran las laterales, Marta Torrejón y Marta Corredera, las que se incorporaban a la posesión para dar amplitud e intentar generar espacios. Eso conllevaba el riesgo tras pérdida ya que los espacios eran enormes y se exponía a las centrales a uno contra uno o dos contra dos, o incluso a defender en inferioridad. Así llegó el 0-1 e incluso pudieron ser más, porque España estaba cada vez más imprecisa e impaciente, la salida de balón no era clara, no se superaban líneas y los desbordes tanto encarando como conduciendo eran inexistentes. Por suerte, se jugaba contra Sudáfrica, una selección muy limitada técnicamente. Si el rival fuese otro, hoy no estaríamos hablando de esta histórica primera victoria en un Mundial (en Canadá fueron dos derrotas y un empate).

La segunda parte empezó con otro ritmo, las españolas no estaban contentas con su rendimiento y sabían que era el momento de cambiar y apretar. La entrada de Aitana Bonmatí cambió el partido, aceleró el juego con seguridad en los pases, empujó al equipo en la presión tras pérdida, ganó duelos y mostró esa ambición que la caracteriza. Lucía García, la más joven del equipo, hizo lo suyo abriendo el campo, creando y buscando espacios, peleándose con su marca, que acabó expulsada después de cometer el penalti que ponía a España por delante.

Ya en los minutos finales entró Nahikari, otra de las que aporta cosas diferentes y seguro será importante en esta selección. Mención también para Jenni Hermoso, activa siempre pero frustrada e ineficiente durante gran parte del partido. Hizo lo esperado, marcar cuando España más lo necesitaba, en dos penaltis donde sí hay presión y no confianza. La madrileña no se puso nerviosa y le dio los tres puntos a nuestra selección.

Opiniones y exigencias a parte, ¡esta victoria es grandiosa! He de recordarles que este es sólo el segundo Mundial para España, la primera victoria, y siendo conscientes de que el primer partido en cualquier gran torneo nunca es fácil. La alarma sonó a tiempo y ahora España está despierta, corregirá errores, preparará los próximos partidos e irá a por ese pase a octavos. Confianza y positivismo, ambición y atrevimiento, y que no se dejen nada contra Alemania, porque de perder, perder sin reproches. Y ojo, que la gran potencia teutona parece que ya no lo es tanto, sufrió y mucho en su primer partido contra China y además tendrán la presión de ser favoritas.

España está muy viva en este Mundial de Francia que apenas comienza.

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