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La campeona doma su vida turbulenta

Estados Unidos, ganadora de tres títulos, se corrigió a tiempo tras las dudas causadas por su cuarto puesto en los Juegos de Río y perder el primer puesto del ‘ranking’ FIFA

La selección estadounidense de fútbol femenino, antes de iniciar un partido. rn
La selección estadounidense de fútbol femenino, antes de iniciar un partido.

Los cuatro últimos años han sido un período a ratos tumultuoso para las actuales campeonas del mundo. La satisfacción que les dejó su triunfal gira por el país para celebrar la victoria solo duró hasta su batacazo contra Suecia en los cuartos de los Juegos Olímpicos de 2016 y la controvertida ruptura con Hope Solo, su guardameta durante tantísimos años. A esto le siguió un prolongado período de experimentos, con 61 jugadoras diferentes convocadas en dos años y medio por la seleccionadora, Jill Ellis. Las aguas más turbulentas tuvieron que vadearlas en 2017, cuando el equipo perdió el primer puesto del ranking FIFA ante Alemania tras tres derrotas en casa: contra Inglaterra y Alemania, quedando últimas en la SheBelieves Cup, además de perder frente a Australia por primerísima vez en el Torneo de Naciones. Todo esto sin contar las quejas por la discriminación salarial y las negociaciones del convenio colectivo, que a veces han eclipsado los resultados en el campo de juego.

Ellis se decidió finalmente por un 4-3-3 construido en torno a una serie de jugadoras fijas: la guardameta Alyssa Naeher (que se impuso a Ashlyn Harris como titular); la pareja de centrales formada por Abby Dahlkemper y Becky Sauerbrunn; Lindsey Horan y Julie Ertz en el centro del campo; con Megan Rapinoe y Alex Morgan en la delantera. ¿Qué salió de esto? Una racha de 28 partidos invictas que terminó finalmente el pasado enero.

Un fino estilo que prima el ataque, liderado por Rapinoe, Morgan, Tobin Heath, Mallory Pugh, Christen Press y la incansable veterana Carli Lloyd, hace pensar que las estadounidenses no tendrán problemas para marcar goles en Francia. La cuestión mucho más preocupante es si serán capaces de impedir que las rivales hagan lo propio. 2019 empezó con un palmarés irregular, con dos victorias, dos empates y una derrota, incluidos dos partidos consecutivos en los que recibieron goles, algo que no ocurría desde 2011. Naeher, un tanto inconstante cuando representa a su país, no sale muy beneficiada por la falta de recambios y experiencia de la línea defensiva: la lateral izquierdo titular, Kelley O’Hara, ha sufrido varias lesiones, mientras que en el lateral derecho juega Crystal Dunn, aun no siendo su puesto natural.

Esto no significa que las chicas de Ellis no hayan hecho méritos para que les cuelguen el cartel de favoritas, pero igualar los 540 minutos sin recibir un gol que lograron en el Mundial de 2015 parece una tarea harto improbable.

Seleccionadora

Al final el plantel que ha reunido Jill Ellis para Francia se basa de forma abrumadora en el núcleo surgido durante la larga racha sin perder del equipo en 2018. La seleccionadora, natural de Portsmouth, Inglaterra, ha sido criticada durante los preparativos finales para Francia por experimentar con diferentes formaciones y pedir a algunas jugadoras que hagan funciones nuevas, cuando habría que centrarse en la consistencia. No obstante, se trata de un equipo experimentado, que cuenta con más de la mitad de la plantilla para defender el título que consiguió en 2015, y que debería estar preparado para lo que se vayan a encontrar cuando los partidos empiecen en serio. La principal duda táctica es si Estados Unidos podrá derribar el muro de equipos inferiores que se cierren bien y sean capaces de armar un buen contraataque. Tuvieron que luchar mucho para encontrar un resquicio en el amistoso ganado a Suráfrica, al igual que contra Suecia en los Juegos Olímpicos de Río.

Jugadora estrella

El ataque de Estados Unidos rebosa talento y costaría elegir solo una jugadora. Hay media docena de delanteras en el plantel de Ellis que sobresaldrían en cualquier equipo del torneo, entre ellas Morgan, Heath y Pugh. Megan Rapinoe, de 33 años, cuya capacidad creativa se vio mermada en los Juegos Olímpico de Río al estar recuperándose de su tercera lesión del ligamento anterior cruzado, sigue agitando el cóctel en el ataque de Estados Unidos.

¿Sabía que...?

Ali Krieger, lateral derecho, y Ashlyn Harris, portera suplente, que confirmaron en marzo que se casarán más adelante este año, posiblemente formen la primera pareja de mujeres prometidas o casadas que coincidan en una selección de Estados Unidos. El matrimonio compuesto por Kate y Helen Richardson-Walsh, jugadoras de hockey sobre hierba, representó a Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Río.

Breve historia del fútbol femenino en Estados Unidos

La promulgación en 1972 de una ley federal conocida como el Título IX (la ley que convierte en ilegal la discriminación por razones de sexo en toda actividad que reciba fondos federales) creó oportunidades en el deporte femenino, gracias a lo cual las chicas y mujeres estadounidenses llegaron con ventaja a la escena internacional.

El equipo nacional femenino de Estados Unidos jugó su primer encuentro internacional en1985, perdiendo 1-0 ante Italia en el Mundialito, tras ser convocadas con menos de una semana de antelación. Más tarde, con el liderazgo de Michelle Akers y Carin Jennings, el equipo ganó su primer Mundial en 1991. El segundo llegó en 1999, gracias al penalti decisivo marcado por Brandi Chastain en la tanda contra China delante de más de 90.000 aficionados en el estadio del Rose Bowl. La hazaña marcó una nueva época en el deporte estadounidense, que elevó la participación de las jóvenes en el fútbol femenino hasta cotas inimaginables y sirvió de inspiración a una nueva generación de deportistas que dotan a Estados Unidos de una de las mayores reservas de talento del mundo.

Los resultados hablan por sí solos: Estados Unidos ha ganado tres Mundiales y su peor puesto en el torneo es el tercero. Por si fuera poco, acumulan además cuatro oros olímpicos.

¿Qué jugadora sorprenderá a todos en el Mundial?

Rose Lavelle. Las lesiones isquiotibiales han limitado su participación en los dos últimos años, pero Ellis contará con la elegante centrocampista de 24 años, que debuta en un Mundial, para asegurar la verticalidad en el medio campo y abrir las líneas rivales con su creatividad, visión y pericia técnica.

¿Cuál es el objetivo realista de Estados Unidos en Francia y por qué?

Dada la capacidad atlética, amplitud de plantilla y experiencia de este equipo, lo mínimo es considerarlas favoritas, junto a las anfitrionas. Todo lo que no sea traerse la cuarta Copa del Mundo a casa sería una decepción. Dicho esto, si, tal como se prevé, Francia y Estados Unidos ganan sus respectivos grupos, se cruzarían con Les Bleues en los cuartos de final, el 28 de junio en el Parque de los Príncipes.

Presupuesto anual

Según los estados financieros auditados correspondientes al año pasado, la Federación de Fútbol de Estados Unidos se gastó 17,1 millones de dólares en el fútbol femenino, de un presupuesto anual total de 71,9 millones, sin incluir los 1,7 millones asignados a la Liga Nacional de Fútbol Femenino.

Número de jugadoras federadas

La Federación de Fútbol de Estados Unidos tiene 4,8 millones de jugadores federados y 9.000 equipos de clubes afiliados, pero no hace un desglose por sexo. El último recuento exacto lo realizó la FIFA en 2006, cuando el órgano rector cifró en 1,67 millones las jugadoras federadas, casi el doble que la nación que más se les acerca, Alemania.

Bryan Armen Graham escribe en Guardian US. Síguele aquí en Twitter.

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