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Umtiti I de Francia y II de Barcelona

Deschamps convoca al central de origen camerunés antes que a Lenglet, titular con Valverde desde la lesión de su compañero

Deschamps habla con Umtiti en una sesión de esta semana. Ampliar foto
Deschamps habla con Umtiti en una sesión de esta semana. REUTERS

Las molestias en la rodilla izquierda las empezó a notar al final del curso pasado, por lo que decidió parar unos pocos partidos para afrontar el Mundial de Rusia con garantías, sabedor de que tenía la plaza asegurada como central izquierdo de la selección francesa. No le salió mal la apuesta a Samuel Umtiti (Yaundé, Camerún; 25 años), que disputó todos los minutos —menos el tercer encuentro de la liguilla, cuando ya tenían asegurado el pase— y hasta marcó un gol en la semifinal, a la postre campeón mundial y Caballero de la Legión de Honor francesa. Pero la rodilla seguía dañada.

Después de participar en los seis primeros partidos de LaLiga en curso, Umtiti se vio obligado a parar porque el cartílago se le había desgastado de tal manera que le impedía jugar al fútbol con normalidad, más allá de los dolores que sufría. Por lo que los servicios médicos del Barça, tras evaluarle, le aconsejaron que debía pasar por el quirófano para volver a competir con normalidad. “No le obligaron, sino que le dejaron que tomara su decisión”, cuentan desde la ciudad deportiva azulgrana.

Una conclusión que no coincidía con lo que le decían los galenos de la selección, que le aconsejaban un tratamiento conservador. Gloria para Umtiti, que ya pasó con 17 años por una artroscopia en la rodilla —le quitaron el menisco— y que le tuvo cinco meses parado y con severos dolores. “Dijo no y fue no”, señalan desde el club azulgrana, un tanto molestos en su día porque entendían que no se recuperaría del todo. Opinión que cristalizó todavía más cuando regresó para enfrentarse con el Atlético (a finales de noviembre) y recayó de la lesión. Por lo que le volvieron a aconsejar que se operara. Y recibieron otra negativa. “Hay jugadores manejables o más influenciables, pero él creyó en todo momento en su decisión y ha cumplido todos los plazos que se marcó. Y, de momento, parece que funciona. Pero hasta que no lleve dos o tres meses compitiendo y sin dolor, no estaremos del todo tranquilos. Hay un poco de escepticismo que se mezcla con el optimismo”, cuentan desde el Camp Nou.

La ausencia de Umtiti, en cualquier caso, preocupó al cuerpo técnico y al área deportiva, porque el francés fue capaz de hacer olvidar a Mascherano —le arrebató el sitio y el argentino optó por jugar antes que por calentar el banquillo— y, de paso, borrar las dudas que habían perseguido a la zaga azulgrana. Ocurrió, sin embargo, que en esta temporada emergió Clément Lenglet y con pocos encuentros se ganó la confianza del técnico, de sus compañeros y del Camp Nou. “Es tan inteligente y tiene tantas cualidades que podía pasar”, aclaran desde la dirección deportiva. Así, por más que Umtiti regresara hace un mes ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán, para Valverde no ha cambiado la escaleta, toda vez que desde entonces ha mantenido a Lenglet en los partidos de gran calado como los tres seguidos que les midió con el Madrid —dos de Copa y uno de LaLiga—, los dos que se batieron contra el mismísimo Lyon [club en el que se formó Umtiti] y el último contra el Betis, cuando el equipo debía reafirmarse como (casi) único candidato para el título final.

No sucede lo mismo en la selección de Didier Deschamps, entregado a Umtiti desde la Eurocopa de Francia, cuando se ganó el sitio ante las desgracias seguidas que le pasó a su zaga (positivo de Sahko, lesiones de Varane y Mathieu...). Por lo que para los dos encuentros valederos para la Eurocopa frente a Moldavia (hoy; 20.45) e Islandia, Deschamps ha citado a Umtiti y, de paso, olvidado Lenglet. “He encontrado una familia que dejé durante un tiempo, solo siento alegría”, señaló Umtiti al entrar por las puertas de Clairefontaine, sede de la selección francesa. Parece que en Francia tiene el sitio que, de momento, ha perdido con el Barça.

Deschamps: “No ha venido solo para estar con nosotros”

Deschamps tiene claro que Umtiti es uno de los capataces de su selección y así lo aclaró ayer ante los micros. “Sam no está al cien por cien, pero va por el buen camino”, se arrancó el técnico galo; “y desde el momento en el que le seleccioné no era solo para estar con nosotros sino que es susceptible de jugar porque no tiene molestias. Es cuestión de ritmo”. Por lo que el futbolista apunta a titular. “Tiene una plaza importante en el grupo en términos de liderazgo”, agregó Deschamps, que deberá comandar a Francia en un grupo más que asequible: Albania, Andorra, Islandia, Moldavia y Turquía.

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