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“Es una certificación de la filosofía del fútbol holandés”

Erik ten Hag, entrenador del Ajax, celebra el que considera un triunfo "histórico" para un club y un país castigado por el orden que impera en el fútbol actual

Real Madrid Ajax
Los jugadores del Ajax celebran su hazaña en el Bernabéu. AFP

El reloj reflejaba las 23:11 horas cuando por el túnel de vestuarios del Santiago Bernabéu asomaron las figuras de Edwin Van der Sar y Marc Overmars. El meta, 48 años, tan espigado como lucía en su etapa en activo; el extremo, 45 años, menudo, más descuidado desde que colgó las botas. Ambos leyendas del Ajax de Ámsterdam, integrantes del último equipo ajacied que triunfó en Europa conquistando la Champions en 1995, saltaron al césped de Chamartín para festejar su primer gran hito como directivos. El Ajax que habían diseñado acababa de apear de la Copa de Europa al rey de reyes endosándole un 1-4 en su estadio.

Compañeros primero en el campo, ahora en los despachos, Edwin y Marc desataron su euforia sobre el escenario que conquistaron vestidos de corto el 22 de noviembre de 1995. Su Ajax, dirigido por Louis Van Gaal, se impuso al Madrid por 0-2 en una auténtica exhibición de fútbol total. Tenían 25 y 22 años respectivamente e integraban un equipo de jóvenes talentos en el que también pedían paso Patrick Kluivert, Edgar Davids o Jari Litmanen, entre otros.

Más de dos décadas después, un plantel también repleto de adolescentes, estos bajo la tutela de Erik ten Hag, exjugador como sus jefes, fue un paso más allá y superó su hazaña. Goleó al Real, le apeó en octavos tras tres descorches consecutivos y le asestó el golpe más duro que se recuerda en Europa en su historia reciente. 

"Esto es una certificación de la filosofía del fútbol holandés y del Ajax. Este club ha ganado Champions, pero el escenario del fútbol actual ha cambiado. Cada vez nos cuesta más seguir a este nivel porque somos un país pequeño. Por eso es tan importante este éxito", dijo el entrenador, que catalogó la victoria en el Bernabéu como "histórica". "Casi nadie creía en ella, ni siquiera los expertos. Pero nosotros y 4.000 más sí lo hicimos". Ten Hag hacía referencia a los hinchas del Ajax que silenciaron Chamartín.

El escuadrón de aficionados holandeses que acudió a Madrid todavía retumbaba en lo más alto del fondo norte del Bernabéu cuando Van de Sar y Overmars saltaron al césped. El exportero, director ejecutivo del club, lanzó por los aires un botellín de agua antes de botar y arrodillarse ante la ruidosa grada junto a su colega Marc, director deportivo. "Ramos bedankt, Ramos bedankt, Ramos, Ramos, Ramos bedankt...! " (“Gracias, Ramos”), cantaban los hinchas allí congregados, que corearon los nombres de sus leyendas. 

El técnico del Ajax ya advirtió en la previa que la ausencia del capitán del Madrid incrementaba potencialmente sus opciones de machada. "Era una ventaja que Ramos no jugara y nos hemos aprovechado al máximo", repitió tras lograrlo. "Les salió mal", dijo también Tagliafico. Sin el central español, que observó el duelo desde su palco privado, le endosaron cuatro goles al Madrid. Pudieron ser más.

Ten Hag confirmó que el plan que había diseñado para el duelo se cumplió a la perfección: "El cabezazo de Varane al palo y nuestro gol después fue el escenario ideal. Aplicamos nuestro plan", reconoció el técnico, que analizó el desempeño de sus muchachos: "Hemos defendido increíblemente bien, muy arriba, hemos presionado bien, realizando buenas transiciones y hemos tenido la posesión. Queríamos molestar al Real y lo hemos hecho increíblemente bien. En el descanso sabíamos que no esto había acabado. Hemos tenido que centrarnos y estar alerta. Sabíamos que ellos asumirían más riesgos y que era fundamental mantener la posesión y seguir presionando".

"Sabíamos que era posible sacar un resultado de aquí, siempre creímos que si jugábamos nuestro propio fútbol les podríamos causar problemas", se sumó De Ligt, capitán 'ajacied' con solo 19 años y uno de los jugadores más codiciados por los grandes clubes europeos. 

Poco después de que Van der Sar y Overmars desataran su satisfacción sobre la hierba de Chamartín, y mientras Ten Hag hablaba de la trascendencia de lo conseguido para el fútbol holandés, el Ajax celebró el triunfo rememorando una de las frases más recordadas de su gran leyenda, Johan Cruyff, el hombre que cambió su historia y estableció su estilo. "¿Por qué no podíamos batir a un equipo rico? Nunca vi una bolsa de dinero marcar un gol".

Los muchachos de Ten Hag lo lograron. Tumbaron al Real, el equipo más laureado del continente y uno de los grandes poderosos en las finanzas, y escribieron una nueva página para la historia del fútbol holandés y de un Ajax que, por fin, dos décadas después, se ve capaz de competir con la élite europea.

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