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El clásico de Gerard Piqué Bernabéu

A falta de Cristiano Ronaldo y discontinuo Messi, mandan los jugadores de equipo como Arthur y Sergi Roberto

FOTO: Piqué festeja el triunfo en el Bernabéu. / VÍDEO: Declaraciones de los jugadores tras el partido.

El Barça ya le gana al Madrid de todas las maneras en el Bernabéu. A veces se remite al marcador y en ocasiones al juego, hay días en que se impone con el pase y en determinadas jornadas se vale del demarque en profundidad, puede ser fuerte en las áreas o marcar las diferencias a partir del centro del campo, gobernar con Arthur o contragolpear con Dembélé. La contundencia alterna con la delicadeza en función de si se juega la Copa o LaLiga. El Barcelona triunfa en Madrid con o sin Messi. El hilo conductor del éxito azulgrana es ahora mismo Gerard Piqué Bernabéu, dedicado futbolísticamente a su equipo después de renunciar a la selección, acabado el Mundial 2018.

Incluso golpeado por Sergio Ramos, también medio lesionado, no hay en cualquier caso un futbolista que provoque más terror en el Bernabéu que Messi. Las aceleraciones del rosarino son para la hinchada blanca tan temidas como lo eran las embestidas de Cristiano Ronaldo para la afición del Barça. El Madrid no solo ha perdido gol, tres veces negado en los últimos tres clásicos de Chamartín, sino también intimidación mientras que sus rivales han ganado tranquilidad sin el hoy delantero de la Juve. No tiene sustituto Cristiano. El Bernabéu pitó a Bale y siseó con Benzema. Y la tomó con Piqué, líder en la cancha, portavoz de la institución, empresario catalán y militante activo en el procés, aspirante a presidir el Barça.

Hasta Solari se entregó a Isco después de dejar en el banquillo a su referente Lucas Vázquez. No tuvo identidad el Madrid al tiempo que el Barça recuperaba su personalidad con un solo cambio: Arthur entró por Semedo. El brasileño es hoy el metrónomo del Barça. Tuvo el equipo más control y fluidez, sostenido por sus dos inmensos centrales cuando concedió campo y remate al rival: el siempre bien colocado Lenglet, bloqueador infalible en los disparos del Madrid, y especialmente el coloso Piqué, excelente también en las coberturas a Sergi Roberto para cuidar de Vinicius.

Hay pocos azulgrana más fiables en el Bernabéu que Sergi Roberto. El volante debutó en campo del Madrid en la ida de las semifinales de la Champions de 2011 con un 0-2, triunfó como falso extremo la noche del 0-4, acompañó el gol de Messi el día del 2-3 y colaboró también en el 0-3 de la temporada pasada antes de habilitar esta vez a Rakitic en el 0-1. Ya son seis asistencias de Sergi Roberto en el clásico de Chamartín y el gol de este sábado fue definitivo para que los barcelonistas firmaran dos victorias consecutivas en casa de Florentino ante la sonrisa de Piqué, más trascendente que Sergio Ramos.

No necesitó más el Barça, firme con Ter Stegen-Lenglet-Piqué, señal también de las deficiencias estructurales del Madrid. La rutina de la victoria azulgrana se impone sin concesiones en el Bernabéu: 11 victorias en las últimas 17 visitas, cuatro seguidas; 96 triunfos contra 95 en el cómputo global del clásico después de 87 años, y 12 puntos de diferencia en LaLiga. “Yo me lo paso mejor cuando el ambiente está caldeado. El clásico es el todo o la nada”, concluyó Piqué. Ya sin Cristiano y tocado Messi, decantado el clásico a favor del Barça, la rivalidad queda en manos de los zagueros, de Sergio Ramos y del motivador Piqué, santo seña de la hegemonía azulgrana en el Bernabéu.

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