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El Alavés hunde más al Villarreal

La eficacia del conjunto de Abelardo desespera al equipo de Calleja

villarreal - alaves
Los jugadores del Alavés celebran el 1-2. EFE

En La Cerámica un equipo se jugaba el posicionarse en la zona de privilegio con deseos de alcanzar una plaza que le dé acceso a disputar una competición europea el próximo curso. El otro contendiente aspiraba a salir de la zona de descenso en la que lleva sumido demasiadas jornadas. El conjunto local, el Villarreal, concebido a priori para grandes logros, es el que se encuentra en posiciones que le condenan a terminar en Segunda. Y el Alavés, quién lo diría en agosto, es el que sueña con escuchar el himno europeo. Su victoria en La Cerámica refrenda, a falta de 12 jornadas para la conclusión de LaLiga, que su ambición es real, tanto como para el Villarreal es la pesadilla de bajar a los infiernos. El mundo al revés.

VILLARREAL, 1; ALAVÉS, 2

Villarreal: Asenjo; Álvaro, Funes Mori (Chukwueze, m. 75), Víctor Ruiz; Mario, Morlanes (Fornals, m. 79), Iborra, Pedraza, Cazorla; Ekambi (Gerard Moreno, m. 63) y Bacca. No utilizados. Andrés Fernández; Miguelón, Jaume Costa y Raba.

Alavés: Pacheco; Vigaray, Laguardia, Maripan, Duarte; Inui (Wakaso, m. 84), Brasanac, Manu García (Pina, m. 71), Jony; Borja Bastón (Burgui, m. 76) y Calleri. No utilizados: Sivera; Ely, Adrián Marín y Guidetti.

Goles: 0-1. M. 53. Maripan. 1-1. M. 60. Cazorla, de penalti. 1-2. M. 77. Inui.

Árbitro. Munuera Montero. Amonestó a Calleri, Jony, Laguardia, Álvaro y Víctor Ruiz. VAR: Alberola Rojas.

La Cerámica. 15.488 espectadores.

El fútbol no entiende de presupuestos y de lógica. Atiende a la eficacia. Pocos equipos lo son más que el Alavés, un ejército de obreros a las órdenes del capataz Abelardo que está sabiendo sacar el máximo rendimiento a un equipo pragmático y áspero para cualquier rival. Lo fue para el Villarreal, que se sintió incómodo durante los 95 minutos que duró el partido y que terminó con amargura para el grupo de Calleja, que no tiene paz en su segunda oportunidad en el banquillo castellonense. Una jugada a balón parado y un contragolpe fulminaron a los amarillos, cuya respuesta resultó forzada y que, buscando la victoria, se encontró con una nueva derrota que le complica la existencia.

El miedo al precipicio del Villarreal y el vértigo a las alturas del Alavés, propició un inicio espeso, donde imperó la prudencia y el respeto en ambos equipos. El conjunto de Calleja no encontraba el ritmo, la cadencia y a Cazorla. A los vitorianos les importaba poco no tener el balón, no le interesaba alargar las transiciones, su modus operandi era el balón directo que partía de la pareja de centrales, Laguardia y Maripan, hacia Borja Bastón y Calleri, sus referencias en ataque.

Un disparo lejano de Bacca, que pasó a escasos centímetros del larguero de Pacheco mediada la primera mitad, despertó del letargo al partido. El Villarreal, con más intención que pulso, aumentó la intensidad en el juego, obligando al repliegue al Alavés que concedía situaciones de peligro con pérdidas en defensa propiciadas por la presión alta que los amarillos comenzaron a efectuar. Desconectados Bacca y Ekambi, las llegadas de los castellonenses resultaban atropelladas, mientras Pedraza no encontraba carril para sus carreras. El grupo de Abelardo se mantuvo firme en defensa en un primer acto indigesto para el Villarreal.

La primera parte del plan del Alavés le salió a pedir de boca. Pocas cosas sucedieron en su área. La de Asenjo la visitaron al inicio de la segunda mitad y, en su segunda aproximación, encontraron su recompensa. Entre Víctor Ruiz y Asenjo concedieron un córner. A la salida de este, Maripan, tras deshacerse de la marca de Funes Mori, remataba de cabeza a gol. Una nueva jugada a balón parado le daba rédito a los de Abelardo, que han marcado 13 de sus 27 goles en jugadas de estrategia.

El Villarreal encontró la vida poco después gracias al VAR. Tras un saque de esquina, Manu García despejó inconscientemente el esférico con el brazo extendido. Munuera Montero acudió a revisar la acción y decretó penalti. Cazorla no falló. Con el viento a favor, un pase profundo de Cazorla no fue aprovechado por Ekambi solo frente a Pacheco. Una ocasión desperdiciada que resultaría trascendental.

El Alavés consiguió frenar el ánimo local. Y esperó su momento. Una pérdida de balón de Morlanes derivó en un contragolpe letal. Pina realizó una apertura hacia Jony cuyo pase al área fue empujado a gol por Inui. Suficiente para alcanzar una victoria que le sitúa en lo alto y hunde al Villarreal.

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