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Sanabria silencia al Espanyol

El delantero del Betis neutraliza un tanto de Borja Iglesias y deja las espadas en alto

Borja Iglesia y Feddal forcejan por un balón. Ampliar foto
Borja Iglesia y Feddal forcejan por un balón. PRESSINPHOTO/GTRES

Menos virtuoso, igual de peligroso, el Betis se llevó un valioso empate de Cornellà. Cuando parecía que Borja Iglesias, de nuevo él, traía la paz al Espanyol, apareció Sanabria para empatar y dejar al Betis con la eliminatoria de los cuartos de final de la Copa del Rey encaminada.

Pocas recetas tan seguras como un buen central y un buen delantero. Así de primario, así de efectiva. Funciona en la cuarta división, también en la élite. Se aferró el Espanyol a la seguridad en la zaga de Hermoso, como al imán goleador de Borjas Iglesias. No tuvo muchos más recursos el equipo de Rubi ante el Betis, espeso cuando quiso controlar el juego, acertado cuando estiró las líneas. Cuenta con variantes el manual de Setién, afilado en LaLiga y en la Copa.

ESPANYOL, 1; BETIS, 1

Espanyol: Roberto; Rosales, Lluís, Hermoso, Didac; Darder, Marc Roca, Melendo (Álex López, m. 84); Baptistão (Sergio García, m. 67) y Piatti (Puado, m. 78). No utilizados: Diego López; Víctor Sánchez, Álex López, Campuzano y Iago Indias.

Betis: Joel; Mandi, Bartra, Feddal; Barragán, Guardado, William Carvallo, Canales, Tello (Laínez, m. 80); Loren (Sergio León, m. 62) y Sanabria (Kaptoum, m. 85). No utilizados: Pau; Edgar, Julio Alonso y Paul.

Goles: 1-0. M. 27. Borja Iglesias. 1-1. M. 81. Sanabria.

Árbitro: Mateu Lahoz. Mostró tarjeta amarilla a Hermoso y Feddal. VAR: Jaime Latre.

RCDE Stadium. 13.381 espectadores.

Mientras que el Espanyol duda si es la Copa o LaLiga la que le tiene que dar vida a Rubi en el banquillo de Cornellà, el Betis no titubea. La Copa es el camino más corto, seguramente el más asequible para abrir las vitrinas del Benito Villamarín. No especuló Setién, que sacó en la cancha blanquiazul lo mejor que tiene en la plantilla. Y eso que no lo tenía fácil. Joaquín y Javi García, con gripe; Sidnei, Francis y Junior, en la enfermería; Lo Celso, lesionado. Todos en Sevilla. Pero al técnico del Betis le interesa tanto la Copa, que hasta arriesgó en el once con Guardado, todavía con problemas musculares. Es clave el mexicano para cuidar el balón en la medular, junto a su socio Canales, bien arropados por Carvalho.

Así arrancó el Betis en el RCDE Stadium, con el trío de centrales plantados en el círculo central, mientras el balón se paseaba de izquierda a derecha, a la búsqueda de un espacio que no aparecía, sin noticias de Tello y Barragán, controlados por el nuevo plan de Rubi. Vacío de resultados, el preparador catalán cambió el guión: 4-4-2, más volantes para proteger a la frágil defensa, también golpeada por las lesiones: Naldo, Duarte y David López, lesionados. Recuperó, en cualquier caso, a Hermoso. No era un detalle menor. El cuadro blanquiazul echaba de menos al central madrileño, pieza clave en el Espanyol que sorprendió a todos en el amanecer de LaLiga.

Si Hermoso es el candado de la zaga, Borja Iglesias es la llave del gol del Espanyol. Arrancó frío como la noche y la grada, con 13.381 espectadores, segunda peor entrada de la temporada, poca hinchada para un duelo vital para el ánimo del equipo. El  Panda no pudo controlar un buen pase de Darder, estuvo lento para encontrar a Piatti en una contra con espacios y optó por buscar la portería de Robles desde lejos con un mal remate cuando tenía clara opción de pase. Encontraba huecos el Espanyol a espaldas de los cinco volantes de Betis, pero el 7 andaba apagado. No conviene desconfiar del Panda, máximo goleador del Espanyol con 12 goles. Darder encontró a Piatti que pifió en el remate. Suerte para el Espanyol que cuenta con. El Panda pescó el remate fallido del argentino para batir a Robles.

Antes Robles ya le había sacado un testarazo a Baptistão, misma respuesta, más espectacular aún, la de Roberto para dejar en nada el fuerte remate de Guardado desde la medialuna. Sin soluciones desde la posesión, el camino del Betis estaba en los mísiles desde fuera, como el del mexicano o el de Canales. Pero el cuadro andaluz se encontró con una figura inesperada, la de Roberto, nunca tan acertado bajo el larguero blanquiazul como ante el Betis. No fue el único que destacó, si Roberto se lució ante Sanabria y Bartra, Robles lo hizo ante el fuerte remate de Borja. Cambió de método Setién, menos pausa, más vértigo. Y le funcionó. Recularon mal los muchachos de Rubi, lo aprovechó Sergio León para que Sanabria firmara el empate y silenciara al Espanyol. Un trago amargo para el cuadro blanquiazul, que suma ocho derrotas en nueve partidos en LaLiga, al tiempo que se le complica la vida en la Copa.

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