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Cilic entroniza a Croacia en la ‘última’ Davis

El número siete bate a Pouille (7-6, 6-3 y 6-3), concede el punto definitivo a su país y sentencia a Francia en Lille. Los balcánicos celebran su segunda Ensaladera, la última que se disputó con el viejo formato

Copa Davis 2018
Cilic celebra su triunfo ante Pouille, este domingo en Lille. REUTERS

Relato de héroes, la vieja Copa Davis cedió el último fotograma con el perfil actual a un tenista que sin hacer apenas ruido disfruta de una treintena en plenitud. Sin brillos ni un juego especialmente seductor, Marin Cilic ya no es solo el jugador que logró anotarse un Grand Slam en Nueva York (2014) y guerrea habitualmente en el top-10, porque este domingo se ganó también un espacio propio en los 118 años de historia que se cerraron en el Stade Pierre-Mauroy de Lille. El croata firmó la sentencia francesa (1-3) al derrotar a Lucas Pouille (7-6, 6-3 y 6-3, en 2h 09m), concedió la segunda Ensaladera a su país y selló una final más emotiva que sustanciosa.

Alargó la mecha Francia el sábado con el triunfo en el dobles, pero Cilic fundió a Pouille con el servicio y ni siquiera llegó a disputarse el quinto punto. El galo terminó llorando en brazos de su capitán, Yannick Noah, mientras que el croata se convirtió en el último gran protagonista de una competición generadora de símbolos. A sus 30 años, Cilic ya es uno para Croacia. Él escribió la última página. Después de ceder un punto decisivo hace dos años frente a Juan Martín del Potro, en la final de Zagreb contra Argentina, se desquitó con la rúbrica de Lille.

“Ha sido el fin de semana de mis sueños”, expuso Cilic, número siete del mundo –ascendió al tres el pasado mes de enero, su mejor ranking– y un tipo que despierta simpatías en el vestuario del circuito por su disposición afable; ganador, hasta ahora, de 18 títulos de la ATP y finalista en Australia (2018) y Wimbledon (2017). “¿El US Open o esto? No tienen nada que ver”, prosiguió; “aquí juegas por tu país, lo hemos ganado en equipo, todos juntos. Es algo muy intenso. Se cierra un capítulo, era la última vez que podíamos ganarla con este formato y es maravilloso”.

Sin grandes exigencias, porque Pouille no las propuso, Cilic fue desescamando al francés con un tenis frío y unos porcentajes extraordinario al servicio. Ganó el 89% de los puntos jugados con su primer saque y el 90% con los segundos. Pouille, mientras, fue todo el rato a remolque, especialmente después de ceder el tie-break del primer parcial. De buenas maneras técnicas, al 32 del mundo le cuesta encontrar el rumbo y desde que derribase a Rafael Nadal en Flushing Meadows hace dos años se ha descomprimido. Lo mismo le ocurrió este domingo. Entregada esa primera manga, Cilic peloteó a placer y cerró con un globo hermoso el último episodio de la vieja Davis.

Positivo, US Open y consolidación progresiva

Él (1,98 y 89 kilos), junto al joven Borna Coric, Mate Pavic, Ivan Dodig y Franko Skugor, dirigidos por Zeljko Krajan, quedó registrado con letras de oro en el histórico de Croacia, que había conquistado su primera Ensaladera hace 13 años. En 2005, Ivan Ljubicic, Mario Ancic, Ivo Karlovic y Goran Ivanisevic abrieron vía en Bratislava. Mientras tanto, Francia concluyó el periodo clásico con 10 trofeos, solo por detrás de Estados Unidos (32) y Australia (28), y a la misma altura que Gran Bretaña.

“No todos los días te conviertes en campeón del mundo”, subrayó Cilic, que ha ido labrándose una carrera significativa en la que también figura un borrón relacionado con el dopaje: en 2013, el de Medugorje fue suspendido nueve meses por la Federación Internacional de Tenis (ITF) al detectársele niketamida (un estimulante que afecta al ciclo respiratorio) en un control efectuado en el torneo de Montecarlo. El castigo se redujo finalmente a seis, y luego llegó el éxito de Nueva York. De ahí, una consolidación progresiva, el asentamiento en las alturas y el pelotazo final de la Copa Davis.

Todos los últimos ganadores de Grand Slam (Nadal, Roger Federer, Andy Murray, Del Potro, Stan Wawrinka…) poseían el cetro por equipos. Hoy día, él también. Cilic cerró la puerta al viejo formato y abrió otra hacia la nueva entrada de 2019: Gerard Piqué como ejecutivo, sede única, superficie rápida, una semana. Otro concepto, otro mundo. Arranca otra historia.

NOAH: “YA NUNCA SERÁ LA COPA DAVIS”

Noah, durante el partido entre Pouille y Cilic en Lille.
Noah, durante el partido entre Pouille y Cilic en Lille. REUTERS

El capitán francés, Yannick Noah, es uno de los representantes que más se ha significado en contra del nuevo modelo que llegará en 2019. Ayer, después de caer en la final y de sentarse por última vez en el banquillo bleu, algo que ya había adelantado, el preparador incidió en sus críticas al proyecto planteado por el Grupo Kosmos y la Federación Internacional.

“Ellos mienten. Dicen que esto seguirá siendo la Copa Davis, pero no es así. Espero que no siga llamándose así, porque no será lo mismo; estarían mintiendo. Se lo dije al presidente de la ITF, David Haggerty”, afirmó Noah; “esto no va a volver a ocurrir nunca. ¿Por qué no le dicen la verdad a la gente? Nunca será lo mismo. Estoy disgustado y harto. Esta competición a significado mucho para mí como jugador, entrenador [ha ganado tres títulos: 1991, 1996 y 2017] y aficionado”.

Mientras, sus jugadores mantuvieron la misma línea. “No volveré a jugar nunca más. Ha sido mi última vez”, manifestó Pouille, uno de los tenistas más incisivos con la novedad. “Esperemos que el nuevo formato no funcione y podamos volver al antiguo”, concluyó su compañero Pierre-Hugues Herbert.

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