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El atasco de Magnus Carlsen

Judit Polgar, la única jugadora que llegó a la elite, ve al noruego falto de motivación

Carlsen, en una partida del Mundial de Londres ante Caruana. Ampliar foto
Carlsen, en una partida del Mundial de Londres ante Caruana. AP

“¿A qué jugadores admiro del pasado? A mí, hace tres o cuatro años”. Esa frase de Magnus Carlsen el jueves no fue una ocurrencia graciosa, sino un estado de ánimo. Lo admiten sus allegados y lo ve muy claro la húngara Judit Polgar, única mujer en la historia que ha estado entre los diez mejores del escalafón, quien sabe bien lo difícil que es motivar a un genio. El noruego conduce este domingo de nuevo las piezas blancas frente a Fabiano Caruana (EE UU) en la séptima partida (3-3) del Mundial de Londres tras rozar la derrota el viernes en la sexta.

“Mis dos hermanas y yo fuimos convencidas por nuestros padres de que éramos genios. Y, aunque no lo somos, ese fue, además del trabajo constante, el factor clave de nuestros éxitos”, explica Judit, de 42 años, retirada de la competición desde 2014, sobre la revolución del ajedrez que causó en los años ochenta con Susan y Sofía. “Magnus sí es un genio”, añade Polgar, comentarista oficial en las retransmisiones del Campeonato del Mundo por Internet, “pero ya está en la cima; más arriba no hay nada. Por eso es tan difícil motivarlo, está atascado, y por eso dijo esa frase el jueves. La motivación cuando luchas para llegar a ser el número uno es mucho más fuerte que la de mantenerte ahí, en lo alto”.

El padre de Carlsen, Henrik, suele insistir a su hijo en la idea de que si deja de ser el campeón perderá privilegios y dinero. “Sí”, matiza Polgar, “pero ser el campeón conlleva muchas otras actividades, adicionales a la de jugar, que es la única que realmente le gusta: contratos publicitarios, vídeos, libros, entrevistas, recepciones, exhibiciones... Nadie duda de que Magnus puede producir cualquier día una obra maestra y mantener el título ante Caruana, pero ya no juega con la misma garra e ilusión que cuando luchaba con [Viswanathan] Anand para ser campeón del mundo en 2013”.

Judit Polgar, en una conferencia en Vitoria en 2016.
Judit Polgar, en una conferencia en Vitoria en 2016.

Polgar, dedicada ahora con gran intensidad a la promoción del ajedrez como herramienta educativa, cree que la solución puede estar en que Carlsen encuentre la pareja adecuada para compartir su vida: “Me pasó cuando conocí a mi marido, Gusztav, y a Anand con Aruna [su esposa desde 1996]. Ambos mejoramos nuestro rendimiento deportivo uno o dos años después porque eso te da estabilidad emocional y te permite centrarte en el ajedrez”. Y comparte la opinión predominante en la sala de prensa: “Magnus no podrá ganar a Caruana como hace con la gran mayoría de sus rivales de élite, agotándolos durante horas en posiciones equilibradas hasta que cometen un error. Tendrá que hacer algo más, correr riesgos”.

Cuatro de las 6,5 horas de la sexta partida, que terminó con una emocionante y bellísima exhibición defensiva del campeón, fueron soporíferas, por el empeño de Carlsen en ganar por aburrimiento. El ruso Alexánder Grischuk, 9º del mundo, lo ilustró así durante sus comentarios en directo para Chess24.com en ese periodo de calma chicha: “En la televisión francesa habrá pronto un programa que consistirá en la imagen fija de un ataúd con un cadáver dentro durante 15 minutos; eso será tan divertido como esta partida”.

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