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El día que Florentino Pérez se frenó antes de fichar a Conte

Desencadenada por el 5-1 en el Camp Nou, la decisión de negociar con el italiano se interrumpió ante el temor de que su afán de poder pondría en peligro la presidencia

Conte, durante un duelo del Chelsea ante el Crystal Palace.
Conte, durante un duelo del Chelsea ante el Crystal Palace. Reuters

La goleada sufrida por el Madrid en el último clásico (5-1) tuvo un efecto sofocante. Cuentan sus allegados que Florentino Pérez, el presidente del Madrid, decidió en el mismo palco del Camp Nou, al calor de la humillación, que lo más conveniente para salir de la crisis era fichar urgentemente a Antonio Conte, un hombre con fama de mano de hierro que fuera capaz de ajusticiar una plantilla que se había viciado a fuerza de ganar tantas cosas durante tanto tiempo. Inmediatamente el Madrid reactivó una vía negociadora abierta hacía semanas. La primera oferta fue a la baja.

A modo de sondeo, el Madrid hizo una proposición ligera. Dice un intermediario que, al ver que no le darían prácticamente poder, y tras conocer que Sergio Ramos se había referido a él en términos agresivos al acabar el clásico —“el respeto no se impone, el respeto hay que ganárselo”—, Conte tiró por todo lo alto y exigió cinco condiciones. Primera, un sueldo de más de diez millones de euros; segunda, más años de contrato de los que le ofrecían, y todos garantizados; tercera, que le acompañaran cinco ayudantes; cuarta, garantías absolutas de que se haría una gran inversión para renovar la plantilla de forma inmediata; y quinta, capacidad ejecutiva absoluta en altas y en bajas.

Persuadido de que no le ficharían, según fuentes próximas a la negociación, Conte se aseguró de que si alguna vez volvían a buscarle —y eso solo podría ocurrir en caso de emergencia— no le meterían en el club por la gatera sino por la puerta grande. Entre los dirigentes del Madrid las demandas provocaron espanto.

Los asesores presidenciales advirtieron el grave peligro que supondría fichar a un entrenador que venía a incendiar el vestuario, un incontrolable capaz de dejar en evidencia a Florentino Pérez en las conferencias de prensa, y un técnico cuyo modelo de juego —el catenaccio moderno— entraría en contradicción con los gustos de una masa social sin vínculos afectivos con él.

Hubo directivos que vislumbraron a Conte como antesala de la demolición y de unas elecciones presidenciales precipitadas en primavera. Aseguran que Florentino Pérez echó el freno a pocas horas de iniciar la negociación para apostar por Solari, como rezó el comunicado oficial, “provisionalmente”.

Este lunes Conte rompió su silencio en la RAI. Se refirió a las palabras de Ramos: “Cuando un técnico llega a un equipo debe traerse educación y respeto, algo que también se espera de los jugadores. Cuando esto falla, comienzan los problemas”.

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