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Cómo la lucha por la ‘pole’ en MotoGP condiciona la preparación de la carrera

“Ahora en 45 minutos tienes que trabajar en los reglajes, probar los tres neumáticos y hacer un buen tiempo para entrar en la QP2”, explica Lorenzo

Márquez dibuja cómo sería su circuito perfecto: curvas a la izquierda y muy resbaladizo. Ampliar foto
Márquez dibuja cómo sería su circuito perfecto: curvas a la izquierda y muy resbaladizo. AFP

Cuando uno interroga a esos técnicos que ponen la moto a punto para intentar imponerse, los domingos, a las 14.00, cuando uno trata de entender por qué se ganan y por qué se pierden las carreras, a menudo esos mecánicos simplifican y, rendidos a un elemento externo que no controlan, aducen: “al final, todo se reduce al neumático”. El neumático es el elemento que pone al piloto en contacto con el asfalto, la parte de su moto que le explica si las cosas van bien o mal, si derrapa demasiado y le impide hacer una buena trazada, o si, por el contrario, se agarra bien y permite una buena aceleración. El neumático es la explicación a muchos de los males de los pilotos y, también, la razón de muchas crónicas de una carrera de MotoGP. Su rendimiento explica la estrategia de unos y otros. Y en los últimos años, con la llegada de Michelin como suministrador único de la categoría reina y los constantes cambios en su construcción, también la evolución de la competición.

Observa el ex piloto Casey Stoner, ahora probador de Ducati, que la dinámica de las carreras ha cambiado últimamente. “Los pilotos se reservan para llegar bien a las últimas vueltas”, dice el australiano. Los neumáticos tienen mucho que ver en esa evolución. Como apunta Márquez, líder del campeonato. “Lo hace más interesante, aunque depende también del circuito. Hay grandes premios en que sabes que puedes salir a tope porque el neumático te va a aguantar y otros como Brno o Assen donde los tienes que gestionar. Y por eso se ven carreras más divertidas. Una carrera no la puedes hacer toda a fondo, tienes que saber gestionar el neumático y también entender las diferencias entre pilotos”.

Está de acuerdo Valentino Rossi en la influencia de las gomas: “Con los Bridgestone, antes, tenías que ir rápido al principio y luego gestionar la degradación de las gomas. Ahora es al contrario. Hay que adaptarse al momento”.

Pero hay otro factor que ha influido en la preparación y desarrollo de las carreras: el formato de clasificación que se impuso en 2013 y por el que solo los diez pilotos más rápidos de las sesiones libres pasan directamente a una QP2 en la que se decide la pole position en 15 minutos. Además de esos diez, solo los dos mejores de la QP1 tienen la opción de luchar por los mejores puestos de la parrilla. Por eso, a medida que han asumido el nuevo formato, los pilotos han tenido que cambiar su forma de trabajar en los entrenamientos libres. “Muchos pilotos no trabajan en el ritmo de la carrera, sino en preparar la moto para entrar en la QP2. Se esfuerzan por hacer una vuelta rápida. Luego, en las primeras vueltas nadie va al límite. Por eso se ven tantos adelantamientos. En cambio, hacia el final de la carrera quienes tienen mejor ritmo se escapan. Y se ven, además, menos adelantamientos”, señala Stoner.

Los circuitos de Lorenzo: uno para este curso y otro para cuando corra con Honda. ampliar foto
Los circuitos de Lorenzo: uno para este curso y otro para cuando corra con Honda. AFP

“Antes te podías concentrar en la puesta a punto de la moto durante las tres sesiones previas. Sí, te alegraba estar delante, pero no era necesario. Ahora ya no nos podemos concentrar en ser rápidos solo durante la sesión de clasificación, porque si tienes cualquier problema te quedas fuera de la QP2 y cuando pasa eso tu fin de semana se ha acabado”, asume Rossi. “A mí no me gusta este modelo de clasificación, porque no tenemos tiempo para trabajar en la carrera”, certifica Andrea Dovizioso.

Y añade Lorenzo: “Las sesiones libres han cambiado mucho. Antes solo te concentrabas en los reglajes. Ahora en 45 minutos tienes que trabajar en los reglajes, probar los tres neumáticos para la carrera y hacer un buen tiempo para entrar en la QP2. Para el espectáculo está muy bien, para los pilotos es difícil”.

Tanto que cada uno busca la mejor manera de adaptarse a los cambios. Márquez, por ejemplo, ha optado este año por sacrificar el segundo libre, habitualmente en un horario similar al de la carrera del domingo, para trabajar en su moto y prepararla para entonces. “Normalmente, no presto atención a los tiempos en la segunda sesión; es un poco arriesgado pero es la única manera de preparar el domingo”, asume. No en vano, cubierta la mitad del calendario suma solo dos pole. Y siempre fue un tipo de los que imponía su velocidad los sábados. Hasta ahora. Eso sí, cuenta cinco victorias.

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