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La Premier busca quien responda al Manchester City

El Liverpool lidera la inversión en refuerzos para plantearle cara al vigente campeón en un torneo que se inicia este viernes con el estreno en su feudo del Manchester United ante el Leicester

Riyad Mahrez, nuevo delantero del Manchester City, en una acción de la Community Shield contra el Chelsea.
Riyad Mahrez, nuevo delantero del Manchester City, en una acción de la Community Shield contra el Chelsea. REUTERS

Hay quien alude a una pérdida de la esencia, a que ya no estamos ante aquel pasatiempo del pueblo, el deporte de caballeros jugador por villanos. Global y gigante como ninguna, la Premier League regresa tras rebajar en algo menos de 300 millones de euros el tope de gasto marcado el verano pasado en 1.615 millones. Puede haber influido que por primera vez el cierre del mercado de fichajes se haya fijado justo antes de que comience del campeonato y se eviten así las compras de urgencia tras malos resultados iniciales. Porque el dinero fluye y seguirá haciéndolo debido a que lo que no descienden son las cifras por las que se pactan los derechos de televisión. Y ahí llegan nuevos actores: Amazon, el gigante del comercio en línea, emitirá a partir de 2019 partidos de la competición. Mientras tanto rodará el balón con la expectativa de que lo haga con mayores emociones que la campaña anterior, cuando por primera vez un equipo, el Manchester City, llegó a los 100 puntos y logró una ventaja final de 19 sobre el segundo clasificado. En tres de las cuatro últimas temporadas los seis primeros de la tabla fueron los mismos, los dos equipos de Manchester, Liverpool, Tottenham, Arsenal y Chelsea. Y de nuevo no se atisban alternativas a esas alturas.

El favorito es el Manchester City porque no solo ofrece síntomas de madurez sino que apuesta por el valor de la continuidad mientras casi todos los rivales que le pueden discutir el título están en dudas o en obras. La superioridad con la que el City desmontó al Chelsea en la Community Shield alerta sobre el potencial de un equipo que no pudo contar, por ejemplo, con sus dos interiores titulares de la pasada campaña, David Silva y Kevin de Bruyne. “La actuación de Bernardo Silva fue una obra maestra. Es inteligente, listo, luchador, un competidor”, glosó Pep Guardiola, que también cuenta con la aportación de Phil Foden, emblema del emergente talento inglés. “Ya está listo para la Premier”, dice el técnico sobre el futbolista nacido en el año 2000. El City se ajusta y agrega nuevos engranajes sin necesidad de fichar más que a Riyad Mahrez, nada menos que el mejor jugador de la liga hace dos años. Y nadie duda de que, en la búsqueda incesante de la excelencia por parte de su entrenador, evolucionará todavía más.

Fichajes más costosos

El meta vasco Kepa Arrizabalaga lidera el listado de inversiones en fichajes de los equipos de la Premier League. Con todo, es la única de las transacciones de este verano que figura entre las diez primeras de la historia de la competición.

1. Kepa Arrizabalaga (Chelsea). 80 millones de euros

2. Mahrez (Manchester City). 67,8 millones de euros

3. Alisson (Liverpool). 62,5 millones de euros

4. Naby Keita (Liverpool). 60 millones de euros

5. Fred (Manchester United). 59 millones de euros

6. Jorginho (Chelsea). 57 millones de euros

7. Fabinho (Liverpool). 45 millones de euros

8. Richarlison (Everton). 39 millones de euros

9. Anderson (West Ham). 38 millones de euros

10. Yerry Mina (Everton). 30,2 millones de euros.

Deberá hacerlo el City por ejemplo para superar sus problemas cuando se enfrenta al Liverpool, que le derrotó tres veces la temporada pasada, dos de ellas en las semifinales de la Liga de Campeones. En Anfield apenas han festejado una Copa de la Liga en los últimos doce años y no ganan el torneo de la regularidad desde 1990. Creen que ha llegado el momento y por eso gastaron este verano 182 millones de euros en cuatro futbolistas que alimentan sus debilidades. La primera obviamente se identifica en la portería, donde llega Alisson, el titular de la selección brasileña. Fabinho y Keita le dan vigor en mediocampo a la presión que patrocina Jürgen Klopp, que buscó también en Shaqiri una alternativa a su lujoso trío de delanteros, Firmino, Salah y Mané, autores de 57 goles la pasada campaña. “Tenemos que lograr que todo encaje y lograr más continuidad. Hacer lo que hacemos en nuestros mejores días con mayor frecuencia”, demanda el estratega alemán. Sabe que tiene un antídoto contra el City, pero que el año pasado se quedó a 25 puntos de ellos porque tropezó en casa contra Burnley, West Bromwich o Stoke o perdió en Swansea.

Un escalón más atrás semeja el Manchester United, en plena tormenta veraniega por una pretemporada sin sus mejores piezas. Este viernes abre el campeonato en Old Trafford contra el Leicester (21 horas, televisado en España a través de Movistar Liga de Campeones) y a ese partido llegarán Pogba, Lingard, Fellaini y Young con apenas cuatro entrenamientos. No muchos más tienen Lukaku o el galo Martial, que además aún puede salir del equipo. Hay urgencias porque el United ha ganado la mitad de las 26 ediciones disputadas desde la fundación de la Premier League, pero lleva cinco ejercicios de abstinencia y en ese tiempo hizo un gasto en fichajes que frisa los 900 millones de euros. A Mourinho le han cerrado el grifo y apenas le llegaron este verano el centrocampista brasileño Fred y el novel lateral diestro luso Dalot. Quería al menos un central. Alderweireld, Maguire, Boateng, Godín… al final seguirá con lo que tiene, así que en los albores del campeonato Mourinho reivindica el valor de quedar segundo. “Los medios de comunicación transmiten que ser subcampeón es como haber descendido. Yo gané ocho ligas, tres veces la Premier, pero la temporada pasada fue de las mejores mías en como mejoré el fútbol de un equipo”, sostiene. Las apuestas le sitúan este año en la tercera plaza.

Aspirantes londinenses

Unai Emery saluda a Maurizio Sarri, entrenador del Chelsea, durante un partido de pretemporada.
Unai Emery saluda a Maurizio Sarri, entrenador del Chelsea, durante un partido de pretemporada. Getty Images

La respuesta londinense la enarbolan Tottenham, Arsenal y Chelsea mientras se aguarda el crecimiento del West Ham, al que llega Manuel Pellegrini para aportar método y cordura a su músculo financiero. Los Spurs rompieron su contención salarial con la renovación de Harry Kane, que firmó un compromiso por seis temporadas y dobló el estricto tope de 100.000 libras semanales que mantenía una entidad que estrenará estadio, un futurista coliseo que disparó costes más allá de los mil millones de euros, más del doble de lo previsto. Pochettino pidió valentía en el mercado, pero no le han encontrado refuerzos y deberá activar fondo de armario como el que le aportan Trippier, Sissoko, Lucas Moura o Llorente.

A Chelsea y Arsenal la temporada les llega en plena reconstrucción, con dos nuevos técnicos al mando y sin disputar Liga de Campeones. El italiano Sarri llega a Stamford Bridge con la primera idea de desmontar la zaga de tres centrales y construir más en mediocampo. Para ello se lleva consigo a Jorginho, un pretoriano de Nápoles, y agrega a Kovacic. Kanté es indiscutible y se atisban dificultades para que Fàbregas mantenga en el equipo el rol que tanto le costó ganar bajo el mando de Conte. Hay dudas respecto al gol y la aportación de Morata y Giroud al respecto. A la casa de los gunners llega Unai Emery para pilotar la transición después de un cuarto de siglo con Arsene Wenger a los mandos. Han reforzado la zaga, perpétuo problema y más con Koscielny de baja hasta año nuevo. Mesut Özil parte con galones y enfocado solo al equipo tras anunciar su retirada de la selección alemana. El estreno es exigente, con el City en el Emirates este domingo y una visita seis días después a casa del Chelsea.

El resto de equipos parten varios cuerpos por detrás. La mayoría no evitará mirar en algún momento hacia los puestos de retaguardia. Reforzado con diez nuevos futbolistas, debe emerger el West Ham si logra al fin hacerse a su nueva realidad en el estadio olímpico. Manuel Pellegrini le dará una vuelta al equipo con las incorporaciones de atacantes como Anderson, Yarmolenko o Lucas Pérez, el músculo del central senegalés Issa Diop y el redivivo talento del genial Jack Wilshere. Y sufrirá el Newcastle, yugulado en lo económico porque su propietario Mike Ashley no cierra la venta del equipo y tampoco invierte en él con determinación ante la creciente desesperanza de Rafa Benítez. El técnico madrileño iniciará su décima campaña en el fútbol inglés. Hace 14 años fue un pionero, el primer español en dirigir en esa liga. Ahora son cuatro los que lo hacen (Pep Guardiola, Unai Emery y Javi Gracia además de Benítez), tantos como ingleses. La Premier actual no tiene mucho que ver con la que echó a andar en 1992. Entonces apenas alistaba a 52 futbolistas que ni fuesen británicos irlandeses, entre ellos un único español, Nayim. Hoy son mayoría, en torno al 65 por ciento, los extranjeros y el país más representado es España, con 36 futbolistas. La Premier se ha convertido en un evento planetario, evoluciona, pero todavía guarda un punto de escepticismo ante ciertas cuestiones: este año no se aplicará el videoarbitraje. Los clubs prefieren que el sistema se siga mejorando antes de aplicarlo.

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