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La incombustible Croacia

Los jugadores balcánicos (31,1 años de promedio) admiten que tenían más fuerza que los ingleses (27,1) en la prórroga, su tercera consecutiva en Rusia

Los jugadores croatas celebran con su afición. rn rn Ampliar foto
Los jugadores croatas celebran con su afición. EFE

La frase, con matices, sonó prácticamente al unísono en la sala de prensa del Estadio de Luzhniki. “¿Nuestro secreto?, el espíritu de equipo?”. El grupo de Croacia no duda, tienen a Modric, sí, pero sobre todo tienen un sentido colectivo por está por encima de cualquier individualidad. “¿Dónde están Cristiano, Messi y Neymar?”, cuestionó Zlatko Dalic, “seguramente en la playa. En este mundial se demostró que lo más importante es el juego de equipo”. Por eso, cuando Kalinic se puso remolón en uno de los partidos de preparación para Rusia -argumentó que le dolía la espalda para no entrar al campo cuando faltaban cinco minutos para el cierre- lo mandaron de vuelta para Croacia. “Necesito jugadores en condiciones”, argumentó el entrenador balcánico. En realidad, necesitaba seguir construyendo el espíritu de equipo que noqueó a la joven Inglaterra.

La edad media de los 15 jugadores de los Three Lionsque jugaron este miércoles en Moscú promediaba los 27,2 años; los croatas, 31,1. Sin embargo, lo roles parecieron invertirse en el Estadio de Luzhnikí. “En la prórroga nos dio la sensación de que nosotros teníamos más energía que ellos”, confesó Lovren. La situación es todavía más llamativa si se atiende a los minutos acumulados que sumaban los jugadores croatas que saltaron al campo respecto a los ingleses: 405 minutos de los balcánicos por los 378 de los británicos. “Demostramos que estamos físicamente a tope”, aseguró Modric, de 32 años. En la final les espera Francia, con una media de edad de 25,5 años.

“Cuando juegas con el corazón, con todo lo que tienes, cuando das el 100% en cada jugada, pasa lo que pasó frente a Inglaterra. No sentimos el cansancio”, aseguró Lovren. “Fue impresionante ver que un equipo físico como el inglés no podía aguantar más y nosotros sí. Teníamos esa fuerza. Eso fue una dosis de moral impresionante para este equipo”, sumo Rakitic. Perisic firmó el empate en el minuto 68 y Mandzukic selló el 2-1 en la prórroga. Era el tercer tiempo extra que jugaba Croacia en Rusia, el primero en el que no tuvo que recurrir a las manos salvadoras de Subasic.

“Gracias a Dios no llegamos a los penaltis”, dijo Modric. “Todos estaban cansados, algunos lesionados, pero ninguno quería salir del campo”, confesó Dalic. “Desde el primer día que nos reunimos, pusimos una cosa en claro: trabajamos como si fuésemos uno. Creo, realmente, que nos merecemos esto. Demostramos quienes éramos y lo vamos a seguir demostrando en la final”, concluyó Lovren. En este equipo, no había cabida para arrebatos de ego como el de Kalinic. Se lo dejó claro el técnico, también sus compañeros. “Los jugadores y cuerpo técnico meditaran después de la final si le entregan o no la medalla a Kalinic”, cuentan desde Croacia. Espíritu mosquetero, para los croatas que ahora desafían a Francia.

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