Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Suecia se independiza de Ibra

Ausente su máxima estrella, la selección escandinava entierra los egos, mejora su rendimiento y aspira a meterse entre las cuatro mejores del torneo

La selección sueca trabaja en el Cosmos Arena. Ampliar foto
La selección sueca trabaja en el Cosmos Arena. EFE

“Ahora la ciudad de Los Ángeles tiene a un Dios y a un Rey. Zlatan le da la bienvenida a LeBron James”. Así celebró Ibrahimovic, jugador del Galaxy, el fichaje de King James por los Lakers. No tiene problemas en ponerse bajo el foco de atención, ni por supuesto en ostentar todo su ego. Presente o no, Ibrahimovic nunca está ausente. Ni siquiera en Rusia 2018. El exdelantero del Barcelona, de 36 años, mira, desde la televisión de su casa en California, cómo su selección busca ganarse un lugar entre los cuatro mejores. “Están haciendo cosas que nadie pensaba que podían hacer. Creen en ellos mismos y piensan que pueden hacerlo. Están muy bien y, con suerte, podrían continuar”, sostiene el 9.

Después de la Eurocopa 2016, cuando Suecia cayó en la fase de grupos, Ibrahimovic le dijo adiós a la selección. Sin su jugador franquicia, era imposible adivinar un futuro alentador para los escandinavos. Sin embargo, en las eliminatorias cosecharon la segunda plaza en un grupo que compartían con Francia y Holanda. En la repesca, la sorpresa fue mayúscula: cayó Italia. Ya en Rusia pusieron contra las cuerdas a la campeona del mundo, Alemania.

Sería difícil imaginar una Argentina sin Messi, a Brasil sin Neymar o a Portugal sin Cristiano. Sin embargo, la vida le sonríe a Suecia sin Ibrahimovic. “Cuándo Ibra estuvo con nosotros, jugamos un estilo de fútbol diferente. Es un gran jugador, pero nos hemos adaptado sin él. Es increíble, lleva un año y medio sin jugar para nosotros. Hay que hablar de los buenos jugadores que están”, se quejaba Janne Andersson después de sellar la clasificación de Suecia para el Mundial de Rusia. Entonces el 9 coqueteó con la idea de regresar. Pero a Andersson no había quien lo moviera de su idea: Suecia es mejor equipo sin Ibrahimovic.

En las eliminatorias para la Eurocopa 2016, Suecia ganó cinco partidos, marcó 15 goles y encajó nueve. En el camino rumbo a Rusia, ganó seis, firmó 26 dianas y recibió nueve. “Le tenemos mucho respeto a Ibra, pero yo no puedo estar quieto en el campo cuando él pretende decidir todo por sí solo”, apuntó el capitán Granqvist, que este jueves fue padre. Se quedó en Rusia. Y Andersson destaca la tarea de sus dos delanteros: “El trabajo de Ola Toivonen y Marcus Berg es el ejemplo perfecto de por qué estamos aquí”.

“En los primeros partidos que jugaron sin mí, tenía la sensación de que conmigo eran mejores”, dice Ibrahimovic. “¿Ahora?”, cuestiona; “sigo pensando lo mismo”. Ibra no duda; Suecia, tampoco. Talada la sombra de Ibrahimovic crece el fútbol en la selección de Andersson.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información