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El Betis se acerca a Europa

Los andaluces dejan al borde del descenso al Levante tras vencer a domicilio (0-2) en Valencia

Betis Levante
Doukoure combina con un compañero. GTRESONLINE

El Betis le dio un mazazo al Levante. En una segunda mitad muy efectiva donde hizo dos goles, la formación de Setién le dio un revolcón al Levante y le puso cerco a Europa. Muy torpe en el segundo acto, el Levante se escurre hacia el descenso en puertas de visitar Mendizorroza el jueves. Muñiz, cuestionado, se queda al borde de la destitución. El Levante, sin ganar en casa desde el 21 de septiembre y en la Liga desde el 19 de noviembre, fecha de la última victoria en Las Palmas, duerme a un punto del descenso.

Levante

4-4-2 (D.P.)

Juan Ramón López Muñiz

13

Oier

22

Luna

6

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Chema

12

Coke

15

Cambio Sale Rochina

Postigo

11

Morales

5

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Cheick Doukoure

23

Cambio Sale Ivi

Jason

8

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Jefferson Lerma

9

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Roger

7

Cambio Sale Pazzini Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Sadiku

13

Adán

27

Francis

28

Júnior Firpo

23

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Mandi

15

Bartra

10

Cambio Sale Camarasa

Boudebouz

3

Javi García

17

Cambio Sale Barragán

Joaquín

6

Fabián

7

1 goles Gol

Sergio León

16

Cambio Sale Tello Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Loren Morón

Betis

4-4-2 (D.P.)

Quique Setién

Muñiz, acorralado, cambió la piel de su equipo para recibir al Betis. El asturiano, ratificado justo hace una semana en un reunión maratoniana donde Tito, el director deportivo, le dio una bola extra, jugó con dos puntas por primera vez en todo el curso. Roger y el albanés Sadiku tenían la misión de presionar la salida de balón del Betis en zona de iniciación.

Aissa Mandi silenció el Ciutat de València en el minuto 7. El central remató un pase de Boudebouz por encima del larguero en una acción de pizarra. Contestó dos minutos después el Levante con una doble ocasión para Sadiku y Morales que desbarató Adán, primero estirándose a la izquierda y luego protegiendo de pie el palo.

La conexión Morales-Roger provocó la primera gran ocasión del partido. La típica aceleración de Morales escapando de la vigilancia de sus marcadores acabó con un centro al primer palo que Roger remató con el interior de su pie derecho. El balón se fue fuera pegadito al segundo palo.

El Betis ensanchaba el campo y dominaba el balón pero no tenía verticalidad ni profundidad. Sergio León y Loren, los puntas béticos, no la olían. La formación de Setién jugaba en campo contrario pero su juego era lento y apenas dañaba la frágil defensa azulgrana, más retrasada que de costumbre en esta ocasión. Carnaza habitual para equipos como el Real Betis, el Levante tiró atrás su avanzada línea defensiva. Otro cambio de Muñiz, tal vez aconsejado por Tito. Lo cierto es que el andamiaje granota, siempre inestable, aguantó firme el primer acto. La pareja Lerma-Doukoure protegió mejor el carril central. Campaña, intocable para el técnico asturiano, se quedó en el banquillo. Muñiz hizo muchas concesiones en la final contra el Betis.

El Betis subió de intensidad tras el descanso. Una puntita de velocidad más fue suficiente. Una carrera de Sergio León por la derecha acabó en una parada de Oier después de un disparo de Joaquín que lanzó flojo y al centro. Dos minutos después, el 17 bético sacó un córner que remató Mandi con el muslo. Oier respondió con la parada del partido pero el rechace lo remató a gol Chema tratando de desviar la pelota a córner. Los goles en propia puerta de los centrales granota Chema, Postigo y Róber Pier forman parte del drama azulgrana de la temporada.

El segundo gol bético fue un disparate. Sacó Adán de puerta, el balón botó en el centro del campo y superó a la línea defensiva azulgrana, situada unos metros por delante de la línea medular en campo contrario. El Levante no retrasó su defensa para defender el saque de puerta. Los mediocentros se despistaron, los centrales no estaban juntos y a la espalda tenían mucho espacio. La bola le cayó a Sergio León que se marchó en velocidad y sentenció el partido. El armazón granota se rompió con algo tan primitivo como un saque de puerta del rival y un bote traicionero del balón.

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