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Steve Kerr, el entrenador de los Warriors, delega la pizarra a sus jugadores

Iguodala, Draymond Green y Davis West impartieron las instrucciones a sus compañeros durante un tiempo muerto

Draymond Green, lesionado, da instrucciones en el banquillo. Ampliar foto
Draymond Green, lesionado, da instrucciones en el banquillo. AP

Lo que parecía un partido más, el que enfrentó a Golden State y Phoenix, y un tiempo muerto rutinario, el primero que pidió Steve Kerr, ha desencadenado una gran controversia en la NBA. Como si Riccardo Muti o Daniel Barenboim cediesen la batuta en pleno concierto, Kerr pidió ese tiempo y entregó la pizarra y el rotulador a uno de sus jugadores, Andre Iguodala. Dos de sus compañeros, David West y el lesionado Draymond Green, le ayudaron a impartir las consignas al resto del equipo, mientras que Kerr y los técnicos asistentes se apartaban del corrillo. Apenas habían transcurrido siete minutos. Los Warriors perdían por 8-11. Pero el episodio abrió un intenso debate. ¿Es de recibo que un entrenador delegue su responsabilidad en un tiempo muerto? ¿Faltó al respeto al equipo rival, como entendió uno de ellos, Jared Dudley?

Después del partido, que ganaron los Warriors por 129-83, y todavía en la cancha, Kerr se dirigió al entrenador de los Suns, el canadiense Jay Triano. “Le expliqué que no tenía nada que ver con una falta de respeto, sino con mi manera de gestionar mi equipo”, explicó el entrenador del ganador de dos de los tres últimos títulos y líder de la Conferencia Oeste “Están cansados de oírme. Yo mismo estoy cansado de oírme a mí mismo. Pensamos que era una buena para sacarnos un conejo de la chistera y hacer algo diferente”.

Kerr, compañero de Michael Jordan en los Bulls entre 1993 y 1998, ha dado un paso más como en las ideas concebidas por Phil Jackson. El entrenador de los 11 anillos, controvertido por negarse a pedir tiempos muertos que parecían evidentes y por dejar solos a sus jugadores o permitir a veces que Jordan impartiera las consignas, cuenta en uno de sus libros: “La mayoría de los jugadores están acostumbrados a permitir que el entrenador piense por ellos. Cuando en la pista se topan con un problema, miran nerviosamente hacia el banquillo con la esperanza de que el entrenador les dé la solución. Gran parte de los místers lo hacen encantados, pero no es mi caso. Siempre me ha preocupado que los jugadores piensen por sí mismos a fin de que sean capaces de tomar decisiones difíciles en el fragor de la batalla.La norma general al uso en la NBA sostiene que debes pedir tiempo muerto en cuanto el adversario consigue un parcial de 6-0. Para gran consternación de mi equipo de entrenadores,Muchas veces yo permitía que el reloj siguiese avanzando (no pedía tiempo) para que los jugadores se vieran obligados a buscar una solución”.Así no solo generaba solidaridad, sino que se incrementaba lo que Michael Jordan denomina la "capacidad de pensamiento colectivo" del equipo.

Kerr explicó que todo estaba planeado. “Una de las primeras cosas que debes considerar como entrenador es que el equipo no es tuyo, ni del director deportivo (Bob Myers), ni de Joe Lacob (el propietario de los Warriors), aunque no voy a decirle eso a Joe. El equipo es de los jugadores, y tienen que hacerse cargo de él. Y como entrenadores, nuestro trabajo es empujarlos en la dirección correcta, guiarlos, pero no los controlamos. Ellos determinan su propio destino, no yo”. En los últimos meses no enfocamos bien el juego. Por eso pensé que era lo adecuado. Se comunicaron muy bien juntos y prepararon algunas buenas jugadas”.

Pau Gasol, como Kareem, Garnett y Duncan

Pau Gasol, entre Crowder y Favors.
Pau Gasol, entre Crowder y Favors. AP

Pau Gasol superó la cifra de los 11.000 rebotes desde que empezó su carrera en la NBA, durante el partido que San Antonio perdió en la cancha de Utah (101-99). El pívot español, de 37 años, sumó 15 puntos, 15 rebotes y seis asistencias ante los Jazz, que no pudieron contar con Ricky Rubio, lesionado en una cadera. Fue la décima victoria consecutiva de Utah. Pau Gasol totaliza 11.012 rebotes y es ahora uno de los únicos cuatro jugadores en la historia de la NBA que han sumado más de 20.000 puntos, 11.000 rebotes, 3.500 asistencias y 1.500 tapones. Los otros tres son los ya retirados Kareem Abdul-Jabbar, Kevin Garnett y Tim Duncan.

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