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Doncic cincela su expediente y el Real Madrid vence en la pista del Fenerbahçe

El genio esloveno (20 puntos y 37 de valoración) lidera una victoria de prestigio del equipo de Laso (77-79), que se sobrepuso con carácter a la expulsión de Tavares antes del descanso

Felipe lanza ante Wanamaker
Felipe lanza ante Wanamaker EFE
Euroliga Fase Regular

Finalizado

En Estambul, allí donde acabó el sueño del Madrid de Llull en las semifinales del curso pasado, los blancos afianzaron su candidatura con una victoria de quilates ante el campeón. Cayó el Fenerbahçe rendido a un Doncic estratosférico (20 puntos, ocho rebotes, 10 asistencias, 10 faltas recibidas y 37 de valoración). Vencieron los de Laso en territorio comanche (77-79) superando la gigantesca adversidad de quedarse sin Tavares (expulsado en el minuto 17 por dos antideportivas) y la actuación de Wanamaker, seco en la recta de meta tras un partido notable (20 puntos y cinco recuperaciones). Estabilizado el parte médico, el Madrid cierra la primera vuelta de la Euroliga lanzado, presumiendo de solidez y personalidad y alcanzando a los de Obradovic en la tabla con 9 victorias y 6 derrotas, solo una más que la temporada anterior a estas alturas. Allí donde alcanzó la gloria con Eslovenia conquistando el Eurobasket, Doncic cinceló su leyenda de niño prodigio en su cuenta atrás rumbo a la NBA liderando otro ejercicio de supervivencia de un equipo inasequible al desaliento.

Para afianzar la robustez de su grupo, Laso se guardó a Doncic y recurrió a la aplicación de Yusta para sujetar de inicio al perímetro del Fenerbahçe pero, a pesar de que el partido comenzó con un tapón de Tavares y un robo del canterano madridista, los de Obradovic no se inmutaron. La segunda mejor defensa de la Euroliga tras el Olympiacos se afianzó en su zona y comenzó a desplegarse con fluidez en campo ajeno. Nunally y Wanamaker marcaron territorio y el Madrid tuvo que revisar el plan (17-6, m. 7).

Salió Doncic para convertir el escudo en espada, pero fue el hormigón de Maciulis y Taylor el que enderezó a los blancos en primera instancia. La defensa de los dos peones y los primeros puntos de Carroll cimentaron un parcial de 0-7 que atajó la escapada del Fenerbahçe. Obradovic también había reservado piezas importantes y redecoró su quinteto incorporando de una tacada a Vesely, Datome y Dixon. Dos triples consecutivos del base estadounidense (Ali Muhammed en la ficha) dieron aire a los locales pero, para entonces, el Madrid era un bloque sólido gracias al trabajo de la tripleta Taylor-Maciulis-Reyes. Los blancos, penalizados por su desenfoque desde el 6,75, se agarraron a la defensa para hacerse fuertes en Estambul. Sin embargo, la película dio un giro inesperado al borde del descanso.

A falta de 2m 24s para el entreacto y cuando el Madrid atacaba para ponerse por delante, la impericia de Tavares abocó a su equipo al más difícil todavía. La fijación arbitral con los blancos en esta edición escribió un nuevo capítulo en el Ulker Sports. Doncic y Tavares no se entendieron en un saque de banda, el pívot caboverdiano perdió el paso con Vesely e intentó frenarlo a la altura del medio campo, primera antideportiva. Pero el jugador del Fenerbahçe continuó su carrera hacia el aro y Tavares tras él. La frustración pudo a la prudencia y la torre madridista soltó otro manotazo a Vesely, segunda antideportiva y expulsión. Inexplicable torpeza.

Como sucediera ante el Valencia con la descalificación de Doncic antes del descanso, el Madrid perdía a un pilar clave en tiempos de escasez de efectivos. Obligados a la reinvención, los blancos no se perdieron en lamentos, vencieron el segundo cuarto 19-27 y acabaron la primera mitad por delante gracias a otro brillante triple de Thompkins (36-37).

No era el día de Vesely, que cometió su tercera falta tras la reanudación, Melli no veía el aro y a Thompson le seguía quedando grandísimo el traje de Udoh. Así las cosas, el Madrid comenzó a poner en valor su buena circulación de balón. La demostración de personalidad de los blancos no tomó mayor vuelo porque, tras el triple de Maciulis que colocó el 40-44, llegaron tres fallos desde el 6,75 en tiros liberados, dos de Thompkins y uno de Taylor.

El atribulado Fenerbahçe lo interpretó como un indulto y, con los robos de Wanamaker y la aparición de Datome (siete puntos en el tercer cuarto), regresó a la contienda (52-52, m. 27). Pero la producción silenciosa de Doncic comenzó abrirse hueco en la estadística y el Madrid estiró su reivindicación ante el campeón de Europa (61-62, m. 30). El genio esloveno firmó nueve puntos y cuatro asistencias en ese parcial para equilibrar el pulso con un Wanamaker en ebullición y Felipe dio lustre a su brega hasta convertirse en el cuarto anotador histórico de la Euroliga (2.740 puntos), adelantando a Marcus Brown -solo le superan Teodosic, Spanoulis y Navarro (4.039)-.

El vibrante intercambio de golpes llevó el partido a la cornisa. Carroll falló una entrada a canasta que hubiera puesto al Madrid con seis de ventaja a falta de tres minutos y un triple de Datome colocó el 75-76 a dos del final. En el territorio del miedo, Doncic acaparó el balón y Vesely cayó en su embrujo cometiendo una antideportiva sobre el esloveno. Después de cuatro tiros libres y la posesión, los blancos solo sacaron cuatro puntos de renta (75-79). Tuvo que esperar la sentencia. Un tapón de Thompkins a Wanamaker a 3s y el fallo del base estadounidense en el tiro que hubiera forzado la prórroga dieron al Madrid una victoria de prestigio en Estambul. A dos rebotes del triple-doble, Doncic lideró a un Madrid heroico en la pista del campeón.

Llull ya trota sobre el parqué

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Horas antes del partido en el Ulker Sports de Estambul, una imagen espoleó el optimismo del Madrid. Sergio Llull difundió en su twitter (@23Llull) un vídeo de apenas 10 segundos donde se le veía trotar sobre el parqué y lanzar a canasta en las pistas de entrenamiento de Valdebebas. “Mi regalo de Papá Noel: ¡empezar a correr! ¿Qué os parece?”, escribió el emblema del conjunto de Laso acompañando el texto con la etiqueta que popularizó tras su lesión, #volverémásfuerte. Cuatro meses y medio (141 días exactamente) después de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió en el partido amistoso ante Bélgica con la selección, Llull continua mejorando los plazos de su recuperación, estimada entre siete y nueve meses.

La Copa del Rey de Las Palmas, del 15 al 18 de febrero, es el primer hito competitivo del Madrid en 2018 y el base de Mahón ya empieza a correr rumbo al tramo decisivo de la temporada. Antes de su reaparición, que los más intrépidos sitúan para dentro de un mes, se espera el regreso de Randolph, en la fase final de la recuperación de su fractura en el pie derecho ("ya está haciendo trabajo aunque fuera del grupo", anunció ayer Laso) y, entre finales de marzo y principios de abril, el de Ayón (operado del hombro izquierdo el 23 de noviembre).

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