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El Espanyol acaba con el invicto Atlético

Un gol de Sergio García en una excelente jugada al final decidió un partido muy táctico y con pocas ocasiones

FOTO: Sergio García celebra su gol al Atlético de Madrid. / VÍDEO: Rueda de prensa de los entrenadores tras el partido.

La trayectoria del Atlético invicto terminó en Cornellà. Y sucedió en el momento más inesperado y menos oportuno para los rojiblancos, en las vísperas del clásico, cuando los muchachos de Simeone querían presionar al Barcelona por el liderato de la Liga. El Espanyol se vistió de Atlético y Sergio García ejerció de Fernando Torres. El gran ídolo de la hinchada blanquiazul firmó el gol cuando las agujas del reloj llegaban al minuto 90. No había mejor manera para finalizar el año en casa del Espanyol ni peor para el mudo Atlético.

Espanyol

4-4-2 (D.P.)

Enrique Sánchez Flores

1

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Pau López

16

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Javi López

22

Mario Hermoso

6

Óscar Duarte

3

Aarón Martín

18

Javi Fuego

15

David López

11

Cambio Sale Piatti

Leo Baptistao

25

Cambio Sale Granero

Darder

9

1 goles Gol

Sergio García

7

Gerard Moreno

13

Oblak

3

Filipe Luis

2

Godín

15

Savic

16

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Vrsaljko

14

Cambio Sale Augusto Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Gabi

6

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Koke

8

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Saúl

5

Cambio Sale Correa

Thomas

7

Griezmann

9

Cambio Sale Gameiro

Fernando Torres

Atlético

4-4-2 (D.P.)

Diego Simeone

Acabó la espera para Diego Costa. Ni Vietto ni Gameiro, tampoco el gran ídolo Fernando Torres, pusieron en jaque el puesto que Simeone tiene reservado desde hace meses para el hispano-brasileño. El técnico argentino no encuentra más soluciones para su pizarra que cambiar al hombre que acompaña a Griezmann en ataque; ante el Espanyol, Torres tuvo su premio tras sellar la victoria rojiblanca frente el Alavés. Pero El Niño anda espeso. Un mal contagioso en el Wanda; sin gol ni juego, es difícil tirar siempre de épica.

Cornellà pareció un futbolín. Los muchachos de Simeone y los de Sánchez Flores bailaban de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, todos bien juntos cerca de la medular. La pelota no sufría, solo cambiaba de dueño sin protestar, sin riesgo para las zagas ni coqueteos en las porterías. Con Gabi y Koke bien cerca de Godín y Savic; Saúl, más cerca del círculo central que de la línea de cal, no despega en la banda. Mucho menos Thomas, duro en la marca, sin tino para romper en el mano a mano. Juego de espacios sin espacios entre los volantes y tampoco profundizaban Vrsaljko y Filipe Luis, bien tapado por la pizarra de Quique.

Pero si Torres y Griezmann pasaban desapercibidos, Oblak paseaba como Pedro por su casa bajo el larguero de Cornellá.

Un error de Filipe Luis en la salida de la pelota habilitó a Sergio García, que mandó a correr a Baptistao. El brasileño encaró a Oblak, pero ni eso alteró al meta rojiblanco. El 11 dudó entre rematar o probar una vaselina. Se quedó a medio camino. Ni se tuvo que estirar el portero. Entonces, cuando parecía que el duelo arrancaba después de dos correrías de Griezmann por el ala izquierda, todo volvió a la normalidad. Solo un piscinazo del francés (ni protestó) levantó a la hinchada que, por pedir algo, quería amarilla para el delantero.

Cambios decisivos

Al Espanyol le sentaba bien el silencio. Para un equipo acostumbrado a terminar en la lona con los grandes, un empate ante al Atlético le sabía a miel, mucho más después de arrimarse al fin de la primera vuelta con un ojo en la zona baja. Pero mientras a Sánchez Flores le atenazaba el temor del descenso, a Simeone lo obligaba la ilusión de tocarle los talones al Barça.

El técnico cambió alguna pieza con atrevimiento: el revoltoso Correa salió por el seguro Thomas y, goleador por goleador, Gameiro ocupó la plaza de Torres. Y la afrenta del Cholo la aprovechó, de entrada, el Espanyol. Sergio García sacó un tiro raso y potente que besó el palo derecho de Oblak. Fue entonces, cuando el Espanyol y el Atlético saltaron al ring. Golpe por golpe. Amenazó Gameiro, después de un gran pase en profundidad de Griezmann, pero su remate cayó manso en las manos de Pau. Contestó Moreno, y tuvo la misma respuesta del meta del Atlético. La revancha quedó a pies de Piatti, que organizó la contra, Gerard repartió para Sergio García y el 9 fundió a Oblak. Una novedad para el Espanyol, que no acostumbra a cantar grandes victorias; también para el Atlético, que no perdía a domicilio desde el 12 de diciembre del año pasado.

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