Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las claves de la eliminación del Atlético de Madrid

El Qarabag, la ansiedad, la falta de gol, de juego y de personalidad han dejado al equipo que dirige Diego Simeone afuera de la Champions

atletico de madrid
Antoine Griezmann en Stamford Bridge tras el empate ante Chelsea. AP

La eliminación del Atlético empezó a gestarse en Bakú. El Qarabag será el nombre que será recordado por mucho tiempo por los seguidores rojiblancos. Los dos empates ante el conjunto azerí han marcado sobremanera la deficiente fase de grupos protagonizada por Simeone y sus futbolistas.

Dos bochornos once contra once
Dos puntos sobre seis ante este rival han sacado al Atlético de la Champions. En los dos encuentros se radiografiaron los dos principales males que le han afectado en el inicio de curso: poco fútbol y menos gol. Tan preocupante y bochornoso fue que no ganara los dos partidos como que once contra once en Bakú y en Madrid no fuera superior a un equipo del tercer vagón del fútbol europeo.

Falta de personalidad
También fue difícil de digerir que entre los dos encuentros con el Qarabag el Atlético jugara más de una hora en superioridad y no fuera capaz de imponerse. En Bakú, solo creó dos ocasiones claras, y ejecutó un partido desastroso con el balón en los pies. “Estábamos muy presionados”, admitió ayer Filipe Luis. En la capital de Azerbaiyán faltó mucho juego y personalidad ante la necesidad de ganar para enmendar la derrota en casa con el Chelsea. Sorprendió que en un equipo con tanto peso pesado en el vestuario, ninguno impusiera su personalidad. En Madrid fue desesperante ver cómo el equipo azerí movió la pelota sin que los futbolistas de Simeone se atrevieran a presionar arriba y con decisión la salida de la pelota. En el arreón final los más veteranos (Juanfran, Godín, y Filipe) si trataron de tirar del carro, pero ya era demasiado tarde. Los dos traspiés coincidieron con el peor Griezmann que se recuerda en el Atlético.

La derrota con el Chelsea
Ese primero partido europeo en el Wanda Metropolitano dejó secuelas en el equipo. Aunque la derrota no se concretó hasta el último minuto, el Atlético fue superado ampliamente en el juego. Un repaso que afectó mucho anímicamente al grupo y la transición que había puesto en marcha Simeone. El Atlético se puso por delante en el marcador, pero el paso atrás dado para defenderlo descubrió que por entonces era un equipo que no se sentía tan seguro cuando se replegaba atrás. La pérdida de los tres puntos que propició el gol de Batshuayi gestó el estado de ansiedad con el que el equipo viajaría a Bakú.

El gol
La falta de puntería cuando tuvo abundancia de ocasiones (Olimpico de Roma y Qarabag, Madrid) ha sido sin duda ha sido la gran penitencia del Atlético en esta fase de clasificación. Solo cinco goles en seis partidos le han penalizado. Desde el partido en Roma, ya se instaló la sensación de que esas ocasiones fallidas podrían acabar pasando factura. Fue el mejor partido en toda la fase de clasificación, con 20 remates a puerta. La escasez de gol le ha llevado a sumar una única victoria (2-0) ante la Roma, cuatro empates y una derrota, para un total de siete puntos. Con ese bagaje es imposible pasar la primera fase de una competición como la Champions.

Más información