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“O venís al Fuenlabrada o no hay Clásico”

El Real Madrid obliga a los miembros de su grada de animación a acudir al partido de Copa para poder asistir al encuentro frente al Barcelona del próximo día 23 de diciembre

Imagen de la grada de animación durante el Real Madrid-Málaga.
Imagen de la grada de animación durante el Real Madrid-Málaga. REUTERS

Los miembros de la grada de animación del Real Madrid recibieron hace escasos días un correo que condicionaba su presencia en el Clásico. El club había decidido que para permitirles el acceso el día 23 de diciembre frente al Barcelona era obligatorio acudir el martes a la vuelta de dieciseisavos de Copa del Rey frente al Fuenlabrada. "Aviso muy importante", comenzaba la nota, "por decisión del Club, comunicada expresamente a todas las peñas de la Grada, la cesión voluntaria de la localidad en este partido llevará asociada la cesión forzosa de la localidad en el partido Real Madrid - Barcelona del 23 de diciembre". Solo aquellos con motivos bien justificados pudieron librarse del compromiso copero. "Los casos especialmente justificados, es decir, aquellos en que la cesión no sea un acto voluntario sino la consecuencia de la imposibilidad de acudir al partido, deberán acreditarse ante el responsable de la columna", ampliaba el correo electrónico. La exigencia surtió efecto y los cuatros sectores de la grada baja del fondo sur ocupados por el grupo, empeñado en animar con sus cánticos una noche poco jubilosa, lucían completos y absolutamente blancos.

La hora tardía de un encuentro con aparente poca miga, enmarcado además en un día laborable y en unas condiciones meteorológicas de frío y lluvia llevaron al Madrid a exigir a sus responsables de animación un alto grado de compromiso. En las malas, también han de encargarse de dar color al estadio. "No me parece mal, no se tendría ni que decir ya que tendría que salir de nosotros el querer acudir a todos los partidos del equipo", cuenta un joven integrante del grupo. Puede que con esta iniciativa buscase también el club que el grupo radical Ultras Sur, expulsado del estadio en enero de 2014 y siempre ruidoso dentro del campo en estas citas menores, pasase lo más desapercibido posible. Ocuparon los radicales un sector del segundo anfiteatro del fondo norte. Rodeados por más de una veintena de miembros de la seguridad privada del club, lucieron una pancarta con el lema 'La historia no se borra' y ajenos al grupo de animación oficial no dejaron de jalear y reivindicarse por su cuenta.

Compuesta principalmente por cuatro peñas, Primavera Blanca, Veteranos RMFC, La Clásica y North Fans, el proyecto de grada surgió precisamente a raíz a la expulsión de Ultras Sur. Buscaba el club un grupo de animación libre de violencia y tintes políticos. Ubicados de primeras en la misma pecera que los radicales, con los que llegaron a compartir parcela durante unos meses, los dirigentes encargaron su fundación a Primavera Blanca y La Clásica. Después se fueron sumando más peñas y asociaciones, entre ellos Veteranos, integrado por un amplio número de antiguos miembros de Ultras Sur, y también socios de manera individual.

Tras aquellos seis meses de enero a junio de 2014 en la grada baja del fondo sur, el club decidió reubicarlos en el cuarto anfiteatro, donde ganarían localidades para ampliar la ocupación. Desde aquel verano, el proyecto se ha ido perfilando a raíz de una serie de obligaciones y privilegios, cuestionados estos por una parte de los socios. Esta temporada el club los ha vuelto a colocar en la grada baja. Acondicionó la zona, reubicó a los abonados afectados, muchos de ellos reacios a moverse, y estableció una parcela para la animación de cuatro sectores con una capacidad total de entre 1.800 y 2.000 personas aproximadamente.

Por un precio aproximado de 460 euros, el club proporciona a los miembros de la grada un euroabono que da acceso a los partidos en el Bernabéu de Liga, Copa y Champions. Estos, a cambio, se comprometen a acudir a todos los encuentros y a vestir siempre indumentaria de color blanco. Además, en caso de no poder asistir tienen la obligación de ceder su abono para que otra persona ocupe su lugar. Si no lo hacen, se exponen a una serie de sanciones que pueden suponer incluso la expulsión de la grada. Todas las condiciones quedan recogidas en un contrato firmado en el que el club, que además les proporciona financiación para material y algunos viajes, puede ir modificando a lo largo de la temporada. Hoy, uno de estos cambios les obligó a acudir al partido frente al Fuenlabrada. Y si no, no había Clásico.

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