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Valverde tira millas como Tito y Martino sin el mejor Messi

El argentino, decisivo en el arranque espectacular de temporada del Barça, solo ha marcado un gol en los últimos cinco partidos: contra el Athletic

Messi, pugna con un jugador del Leganés. Ampliar foto
Messi, pugna con un jugador del Leganés. REUTERS

El Barça de Valverde tira millas con la misma determinación que en la temporada 2012-2013 marcó diferencias el equipo de Francesc Vilanova y un año más tarde (2013-2104) se imponía el día a día victorioso del plantel de Gerardo Martino. Aunque no huían de nadie, los tres actuaron condicionados por el legado envenenado que recibieron del Camp Nou.

A Tito le convenía ganar para que la afición no se ensimismara con el recuerdo de Pep Guardiola y se encomendó a la mejor versión de Messi, autor de 91 goles en 2012. Tata se remitió al marcador para combatir el tormento que supuso ocupar la silla del infortunado Tito y tener que responder en cada partido un trivial sobre el estilo de juego y la vida del Barcelona. Y Valverde se desvive por contar puntos desde que salió trasquilado de la Supercopa y se decretó la depresión azulgrana por la salida de Neymar y el adiós de Luis Enrique, el técnico que con el tridente había competido a títulos con Guardiola.

Tito ganó la Liga con un récord de puntos (100), Tata la perdió en el último partido con el Atlético en el Camp Nou y Valverde va líder en la jornada 12 con 10 puntos sobre el Madrid y el Atlético y cuatro respecto al Valencia, su próximo rival, el domingo en Mestalla. El mérito de Valverde, un entrenador con un excelente sentido institucional, ha sido poner a favor todas las cosas que tenía en contra con un ejercicio de sensatez, astucia e inteligencia y por una muy buena gestión táctica y del vestuario, especialmente de las figuras como Messi.

A falta de Dembélé, lesionado también Sergi Roberto, sin fichajes de calidad y una plantilla que envejece, el Barça fue capaz de ganar en Butarque con una versión minimalista de Iniesta y especialmente de Messi. El argentino únicamente remató tres veces, una entre los tres palos, le hicieron dos faltas y cometió una, tocó 56 veces la pelota y dio 38 pases, los peores registros desde la vuelta de la Supercopa (54 toques), muy inferiores a los obtenidos contra el Alavés (102). Hay una marca todavía más reveladora: si se toman como referencia los jugadores que disputaron los 90 minutos, el rosarino fue el tercero que menos intervino después de Luis Suárez (55) y Ter Stegen (43). Messi regula sus esfuerzos después de protagonizar un arranque pletórico, decisivo en el tirón de su equipo en la Liga (12 tantos) y en la Champions (cuatro).

Al rescate han acudido los centrocampistas, especialmente Paulinho (cuatro), cuando no han anotado los delanteros como Messi o los recuperados Alcácer y Suárez. Hasta 13 jugadores se han repartido los tantos en un equipo que se ha hecho fuerte con Ter Stegen.

Los azulgrana solamente han encajado 10 goles en 19 partidos —los dos últimos a la salida de un córner—, cinco en los dos partidos de la Supercopa, cuatro en la Liga y uno en la Champions. Ter Stegen ha dejado a cero su portería en 12 de los 19 partidos, ocho en los 12 de Liga. El meta internacional alemán, autor de siete paradas, fue decisivo también en Butarque, sobre todo en dos acciones antológicas ante Amrabat y una contra Szymanowski.

Messi regula sus esfuerzos tras un arranque decisivo para el Barça en la Liga (12 tantos) y en la Champions (cuatro)

Ter Stegen, igualmente decisivo en la salida del balón, es la pieza capital de un entramado defensivo del que participa incluso el futbolista número 11, el que completa la delantera con Suárez y Messi. El personaje en cuestión en los dos últimos partidos ha sido Alcácer, disciplinado cuando su equipo no tenía el cuero y resolutivo en ataque ante Cuéllar.

Neutralizado el juego interior del Barça por la estrategia de Garitano, el Barça encontró aire en Leganés a partir de Jordi Alba, tiró el hilo de juego con Busquets y resolvió con las rupturas y remates de Alcácer y los goles de Luis Suárez, que se reencontró con el gol —suma cinco y ya es el décimo máximo artillero del club con 125— después de 478 minutos de sequía, desde el empate contra el Atlético, el único partido que no ha ganado el Barcelona en la Liga (totaliza 34 sobre 36 puntos).

La serie azulgrana de 17 partidos sin perder se basa en el dominio de las áreas, concreto y efectivo en la rival e imponente en la suya, después que Valverde haya conseguido compactar, dar solidez y equilibrio a un equipo que se partía en el último año de Luis Enrique. El reto del Txingurri es mayúsculo si la referencia es Lucho, como lo fueron Guardiola para Tito y Tito para Martino.

 

Recursos por Piqué y Suárez

Valverde tira millas como Tito y Martino sin el mejor Messi

El Barcelona presentará alegaciones al Comité de Competición por las tarjetas amarillas que el árbitro Undiano Mallenco mostró a Piqué y a Luis Suárez en el partido del sábado en Butarque (0-3).

El acta del colegiado navarro señala que el central azulgrana fue amonestado por “coger a un adversario que estaba en posesión del balón” (se trata de Amrabat). La tarjeta impedirá a Piqué jugar el domingo en Valencia por ser la quinta y, por tanto, deberá cumplir un encuentro de sanción sino prospera el recurso del Barça.

Lesionado Mascherano, el candidato a cubrir la ausencia de Piqué es Vermaelen, inédito todavía en la Liga, aunque no se descarta tampoco la opción de Digne, habitual suplente de Jordi Alba. Más difícil parece la opción de recurrir al filial y especialmente a David Costas.

Piqué ya abandonó Butarque con molestias y, a la espera del entrenamiento de hoy, no se sabe si el miércoles podrá jugar en Turín contra la Juve en la Champions. El equipo italiano perdió por 3-2 contra la Sampdoria en la Liga. Marcaron Higuain (m. 91) y Dybala (m. 94) . “Ha sido una inesperada bofetada. Debimos tener más paciencia”, afirmó el entrenador Allegri.