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El pasaporte le llega tarde al atleta Yunier Pérez

El velocista, natural de Cuba, deberá esperar a que la federación internacional ‘descongele’ las nacionalizaciones para competir con la selección española

Yunier Pérez, en una competición en Amberes en 2014. Ampliar foto
Yunier Pérez, en una competición en Amberes en 2014. Belga

El Consejo de Ministros del viernes 17 de noviembre ha concedido la nacionalidad española a Yunier Pérez porque cree que el velocista de origen cubano supondrá una notable mejora para las posibilidades deportivas del equipo español. Sin embargo, no parece que de entrada Yunier Pérez, brillante velocista de 32 años (6,49s en 60m, 10,00s en 100m y 20,66s en 200m), y residente en Castellón desde 2010, pueda ofrecer su sudor y sus marcas al equipo español. El pasaporte español le llega tarde. Hace nueve meses, la federación internacional (IAAF) congeló, sin fecha fijada para la descongelación, las nacionalizaciones de atletas. El sprinter, que compite con el equipo Playas de Castellón, había iniciado los trámites de nacionalización en 2015. Su última competición con el equipo de Cuba fueron los Campeonatos Iberoamericanos de junio de 2010, en San Fernando (Cádiz), donde logró la plata en los 100m.

El 6 de febrero pasado, la IAAF revocó todos los artículos de su reglamento relativos a la participación de los nacionalizados en competiciones internacionales con sus nuevas selecciones. “Hasta que las nuevas reglas y procedimientos no se aprueben, no tramitaremos ninguna petición”, se lee en la web de la IAAF, que admite que desde entonces solo se han tramitado las 16 peticiones pendientes de autorización. Entre ellas estaba la de Alexis Copello, triplista cubano que compitió con Azerbaiyán en los Mundiales de Londres (fue quinto).

Las posibilidades de que Yunier Pérez consiguiera medallas para España eran reales, sobre todo en la prueba de los 60m del próximo Mundial de pista cubierta en Birmingham. En la temporada de pista cubierta de 2017, Pérez se impuso en cinco de las seis pruebas en las que participó, las más importantes del calendario mundial. Hasta que la IAAF no apruebe un nuevo reglamento de nacionalizados, el atleta podrá competir como español y participar en los campeonatos de España, pero no podrá formar parte de la selección.

Hasta febrero pasado, la IAAF mantenía una política bastante laxa con los nacionalizados, a los que permitía competir con su nueva selección cuatro años después de haberlo hecho por última vez con la anterior. Y los que nunca hubieran sido internacionales podían competir desde el primer día que contaran con el nuevo pasaporte. La IAAF decidió congelar las nacionalizaciones por las decenas de casos que se producían de tráfico de atletas, habitualmente fondistas africanos que cometían en Mundiales y Juegos Olímpicos con los equipos de los países del Golfo, Bahréin, Catar y Abu Dhabi. Los agentes intermediarios recibían una fuerte cantidad de dinero por convencer a sus atletas, kenianos y etíopes en su mayoría, que recibían pasaporte de su nuevo país pero no los derechos de cualquier ciudadano. Seguían viviendo en sus países de origen y cuando dejan de ser competitivos no se les renuevan los documentos.