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Isco: “Bale se lesionó y ahí estaba yo, listo para aprovechar mi oportunidad”

El malagueño, que regresa a La Rosaleda con España, dice que su carrera se relanzó gracias a que las bajas periódicas del galés le permitieron gozar de mayor confianza en el Madrid

España - Costa Rica Ampliar foto
Isco, durante su conferencia en Málaga. EFE

“No me alegro de las lesiones de mis compañeros”, dijo Isco; “pero estas cosas siempre han pasado en el fútbol; y yo he intentado estar preparado para cuando me tocase a mí”.

Isco Alarcón reflexionó sobre la noticia del día: la lesión de Gareth Bale.

Isco habló en Málaga, en la conferencia de prensa de la selección española, y la expectación que despertó fue descomunal. Isco en Málaga es como Frank Sinatra en Nueva Jersey. Un ídolo popular capaz de llenar estadios de un público anhelante por ver la filigrana, el sello del artista. Hasta 20.000 personas se reunieron en La Rosaleda solo para asistir al entrenamiento del equipo. "¡Iiiiiscooo!", gritaba la chiquillería. No miraban a otro. Ni a Piqué.

Las entradas para ver el España-Costa Rica este sábado en La Rosaleda (un aforo de 30.000 localidades), se han vendido hace días. La reventa está en ebullición. Pero Bale se ha lesionado y la gente quiere saber lo que piensa Isco, un futbolista relegado a la suplencia en su club (y, por extensión, en la selección) durante años porque Bale tenía prioridad.

“A Gareth le deseo una pronta recuperación; lo debe estar pasando muy mal”, dijo el madridsista. “Es verdad que él lleva mucho tiempo lesionado. Pero ahí he estado yo también, trabajado mucho, esperado mi oportunidad. Y al final el fútbol es esto: son momentos que te pueden cambiar la vida”.

A Isco las lesiones de Bale le cambiaron la condición: de jugador secundario a imprescindible en el Madrid y en España. Él lo reconoció abiertamente. No hay mal que por bien no venga. Porque gracias a los periódicos percances físicos que ha sufrido su compañero, él ha podido hacerse un sitio en el equipo titular de Zidane y, de paso, con 25 años renovar su contrato pasando de ganar de dos a siete millones de euros netos por temporada.

El regreso del futbolista de Arroyo de la Miel al campo en donde labró su reputación como profesional coincide con su cuarta temporada en el Madrid, a donde se fue fichado en 2013. “Es un partido muy especial; vuelvo a mi casa, a mi ciudad, donde he nacido”, dijo.

Isco consideró que no ha mejorado ni técnica ni tácticamente. Afirma que aquello que le proporciona energía para destacar es la continuidad con que lo hace jugar Zidane, su entrenador, que hasta hace un año apenas contaba con él como jugador complementario y desde la primavera le ha dado la titularidad. Lesión de Bale mediante.

“La confianza te anima a hacer cosas que antes no intentabas”, explicó. “Este es el camino. Tengo margen de mejora. Pero mi forma de jugar no ha cambiado tanto. Lo único que ha cambiado es que ahora tengo más continuidad, más participación en partidos importantes. Nunca me he conformado con nada. Quiero seguir tirando para arriba. Espero no relajarme”.

El malagueño, que representa a su patria chica como internacional en sucesión de jugadores como Juanito, Migueli o Hierro, ponderó con optimismo la conformación de la plantilla que acudirá al Mundial del año que viene. “Lo bueno de esta selección es la mezcla”, dijo; “gente veterana que nos va a ayudar mucho a afrontar partidos de máxima intensidad con gente joven que viene con mucha fuerza. Este equilibrio nos puede ayudar a hacer un gran Mundial”.

Jordi Alba, que acudió a la conferencia junto al anfitrión, se unió a la cadena de elogios: “Isco está increíble", dijo el lateral. "Lo conozco bien porque coincidimos en el Valencia hace muchos años y le tengo un cariño especial. Es de los mejores del mundo. Lo lamento porque juega para el rival eterno. No me gusta verlo así en su club, pero en la selección lo disfrutamos”.

Alba explicó que atraviesa un buen momento futbolístico. Lo atribuyó en parte al cambio táctico que experimenta el Barça. Sin Neymar en el costado izquierdo, la banda se le queda baldía, como a él le gusta. “Me siento fenomenal ocupando todo el carril para mí”, dijo. “Me siento física y mentalmente perfecto. Mi mayor virtud es subir y bajar la banda con mucha intensidad, y la marcha de Ney ha obligado a cambiar el dibujo táctico. Ahora tengo que subir más porque no tenemos la subida de Ney por la izquierda”.

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