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Nadal sufre para vencer a Cuevas y pasa a cuartos del Masters de París con la rodilla tocada

El español, que necesitó un vendaje tras ceder el segundo set, acaba rindiendo al uruguayo 6-3, 6-7 y 6-3

Nadal devuelve una bola a Cuevas, en París.
Nadal devuelve una bola a Cuevas, en París. AP

Con el número uno en el bolsillo hasta final de año, Nadal sigue avanzando en el Masters de París, donde este jueves accedió a cuartos tras apear al uruguayo Cuevas (6-3, 6-7 (5) y 6-3). El balear, algo irregular —33 errores no forzados—, volvió a encontrarse con un rival incómodo, de potente servicio —11 aces—, y tuvo que sobreponerse a unas molestias en la rodilla derecha, evidenciadas primero con algún gesto y luego pidiendo un vendaje tras el segundo set. "Es obvio que mi rodilla no está al 100%. Si no, no hubiese pedido al entrenador que me pusiese allí una venda", explicó el español tras el partido.

Nadal notó esa dolencia en Shanghái y tras jugar la final renunció al torneo de Basilea de la semana pasada por "una carga de estrés en la rodilla". Ahora tendrá que medir bien su estado físico para abordar los retos que tiene por delante: el más inmediato, alzar el título ahora en Francia, uno de los tres Masters 1.000 que se le resisten en su palmarés, con Miami y Shanghái; el más importante, el Masters de Londres, que arranca el 12, el gran logro que le falta por desbloquear. "Voy a jugar en Londres si nada ocurre. Es en una semana y media, cualquier cosa puede pasar en una semana y media, pero si no ocurre nada extraño voy a estar ahí, por supuesto", añadió el balear.

Ante Cuevas se encontró Nadal con algún espejismo, caminos despejados sobre los que de repente se cernía una borrasca. Encarriló el español rápidamente el primer set, convirtiendo la cuarta bola de break que dispuso en el cuarto juego (3-1). No volvió a tener más en la primera manga; ninguna ocasión para romper sumó Cuevas. El uruguayo, eso sí, tuvo oportunidad para tirar de ese sentido del espectáculo que de repente le invade. Lo hizo en marzo en la final de Sao Paulo, cuando le dio por sacar desde abajo ante un sorprendido Albert Ramos, que estaba enfrente. En París, exhibió de su repertorio artístico un golpe por debajo de las piernas a una bola que bien le podría haber dado con su derecha. El malabarismo se convirtió en un passing preciso al que no pudo llegar Nadal. Sin más pirotecnias ni sobresaltos, el español acabó cerrando el primer set (6-3).

El segundo acto, sin embargo, se saltó el guion. Nadal volvió a romper pronto (2-1), pero Cuevas ahora respondió rápido (2-2). El uruguayo logró alargar el set hasta el tie break, ayudado por un Nadal más intermitente que sumó 18 errores no forzados, y acabó llevandose la muerte súbita (7-5) tras algunas imprecisiones del número uno, sobre todo en la red.

La misma situación se dio en la manga definitiva. Aceleró Nadal con otro break, y además esta vez lo llegó a consolidar con su servicio (3-0), pero Cuevas volvió a poner resistencia con un contrabreak (3-2). No le duró mucho, ya que el español abrió brecha de nuevo (4-2) para acabar con un partido que se le puso cuesta arriba (6-3). En cuartos, espera el serbio Filip Krajinovic, 77º del mundo (este viernes, no antes de las 15.30 en Movistar D2).

Verdasco, en cuartos de un Masters 1.000 por primera vez desde 2012

Verdasco, durante el partido contra Thiem.
Verdasco, durante el partido contra Thiem. EFE

Acompañará a Nadal en esta fase un Verdasco que este jueves se sacó una plaza en París para un lugar que no exploraba desde 2012: los cuartos de final de un Masters 1.000. El madrileño, 39º del mundo, sorprendió al austríaco Dominic Thiem (sexto del mundo) en dos sets (6-4 y 6-4).

A sus 33 años, Verdasco ha encontrado en la capital francesa un escenario donde recuperar sus esencias. Si para sacar este último billete tuvo que doblegar a todo un top-ten, en primera ronda ya dio muestras de su estado de forma eliminando a Andrey Rublev, 20 años, de la generación Next Gen que aspira a la cumbre del tenis; y en segunda, al sudafricano Kevin Anderson, duodécimo del mundo.

Fue en el Mutua Madrid Open de 2012 la última vez que el español se situó a las puertas de las semifinales de un torneo de este nivel. Entonces batió en octavos a Rafa Nadal en tres sets y fue fulminado en dos sets por Tomas Berdych en la siguiente ronda. En sus 14 participaciones en el Masters 1.000 de París, nunca había llegado tan lejos.

Verdasco necesitó algo menos de hora y media para apear a Thiem. El madrileño tiró de primer servicio para sacar ventaja frente a su rival, ganando el 78% de los puntos, y abrió hueco convirtiendo tres de las nueve bolas de break que tuvo a su disposición. El austríaco solo fue capaz romper el servicio en una de las cuatro ocasiones que tuvo. En cuartos, se medirá al estadounidense Sock (22º), verdugo del francés Pouille.

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