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Sergio Ramos: “No soy el portavoz de España”

El defensa de La Roja asegura tener una buena relación con su compañero Piqué: "Todos tenemos derecho a pensar lo nuestro mientras estemos en el mismo barco"

Sergio Ramos y Piqué, durante un entrenamiento con España. En vídeo, declaraciones de Sergio Ramos y Julen Lopetegui. Foto: efe / Vídeo: Atlas

Si Gerard Piqué advirtió antes de hablar el pasado miércoles en Las Rozas que no tendría inconveniente en responder a todas las preguntas que se le formulasen aunque tuviera que quedarse sin comer -al final fue conminado a dar por concluido el acto cuando llegó precisamente ese momento-, Sergio Ramos, ausente hasta el momento ante los micrófonos, no estableció en Alicante una pauta similar.

Ni marcó los tiempos, ni enfrentó la situación en soledad. Junto al seleccionador Julen Lopetegui y a David Silva respondió a todo pero advirtiéndose en su pose -brazos cruzados, mirada fija y gesto entre tristón y serio-, una cierta melancolía. Lo que sí quiso dejar claro, al menos cuando todas las interrogaciones hacían referencia a su valoración acerca de las palabras de Piqué, fue en calidad de qué debían catalogarse sus contestaciones. “Yo no soy el portavoz de España. Soy el capitán de la selección y tengo un rol, que es velar por el buen ambiente y que la gente que viene aquí disfrute”, señaló.

“A la afición no se le puede pedir que haga lo que le digamos, cada uno es libre tiene y derecho a la libertad de expresión”, analizó Ramos. “Es cierto que hay que pensar en el equipo y en los jugadores que estamos dentro de este grupo”, añadió el capitán con gesto de cierto hastío. Aun así, no cambió el tono, ni descruzó los brazos, ni se enrojeció su cara. El papel que había adoptado, como garante de una tranquilidad complicada de ejecutar se lo impedía.

“Somos personas y estamos al tanto de lo que sucede, pero nuestra responsabilidad y capacidad de decir algo está aquí, en el partido ante Albania. Tenemos un objetivo muy importante que nos obliga a estar al cien por cien”, medió Lopetegui.

La pregunta de un periodista albanés provocó la única reacción no prevista en Ramos: “¿En que durante esta semana se esté hablando tanto de su relación con Piqué y de los problemas en España tiene que ver con que se juegan la clasificación para el Mundial con una selección como Albania y no con un rival más duro?”. “En absoluto”, aseveró. “Desde que llegué sabía que iba a ser una semana movidita. Aun así hemos tratado de que lo de fuera no nos distraiga del partido ante Albania y de la clasificación para el Mundial, que es una competición muy difícil jugar”, completó.

Silbidos también en Alicante

G. P./ Alicante

Minutos antes de que diera comienzo la rueda de prensa en la vetusta sala de prensa del Estadio José Rico Pérez -también contribuyó a cargar el ambiente el gran número de asistentes y el poco espacio para su ubicación-, Gerard Piqué tardó en bajarse del autobús. A las puertas del campo del Hércules una muchedumbre aguardaba su salida. Movíl en mano se miraban unos otros. Fue poner un pie en el suelo, y el central del Barcelona y de la selección española, auriculares rojos sobre las orejas, observó (y seguro escuchó) de nuevo los silbidos. Azpilicueta y Monreal, que lo flanquearon ni pudieron disimular su desconsuelo.

A su salida al entrenamiento también hubo gritos de "¡Fuera, fuera!". El entrenamiento tuvo lugar a puerta abierta aunque el acceso de la afición fue a través de invitaciones. De ahí que el griterío en contra del jugador no fuese como el vivido en Las Rozas.

Pero por mucho que su discurso tuviera como objeto la conciliación de la tranquilidad en medio de la marejada, a Ramos le tocó pronunciarse sobre si un independentista puede defender la camiseta de España -el leitmotiv de la anterior rueda de prensa de Piqué-. “No ha sido una semana fácil para ninguno. Se han mezclado temas políticos con el deporte y ese ha sido el primer error. El otro día vi oportuno no dar una rueda de prensa porque necesitaba hablar con mi entrenador y con Gerard. Lo que está pasando en el país es una situación que como español no me gusta vivir, sobre todo viendo la imagen que ha dado España a nivel mundial. Espero que se solucione cuanto antes y que podamos vivir en un país libre, democrático y disfrutando”, se desahogó. "De todas formas, ese tipo de decisiones las tienen que tomar las personas con cargos superiores, que son las que tienen que adquirir ese tipo de responsabilidades", remachó.

Sin embargo, consultado por el discurso del Rey Felipe VI, Ramos fue directo. “Para mi chapó. Más que impecable, era necesario para todos los españoles y todos los ciudadanos”, dijo. “Independientemente de que sea del Atlético me gustó”, añadió después, y se echó a reír. Antes de dar por concluida la rueda de prensa tuvo un nuevo gesto con Piqué: “Lo que dijo Geri el otro día es verdad, tenemos una relación muy buena a pesar de nuestro carácter y de nuestra manera de pensar y sentir. Cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre y tenemos el derecho a sentir y expresarlo como queramos siempre que estemos en el mismo barco”. Y el barco zarpó, con la marejada algo más baja.

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