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Darío Benedetto, el arma secreta de Sampaoli

El 9 de Boca Juniors es el goleador del torneo local y sabe bien lo que es jugar en La Bombonera, escenario del partido más importante de la selección argentina

Darío Benedetto durante el último partido de Boca ante Chacarita.
Darío Benedetto durante el último partido de Boca ante Chacarita. AFP

Con la cabeza, con la derecha, con la izquierda, con el taco. Con los ojos abiertos, con los ojos cerrados. De más cerca, de más lejos. Darío Benedetto convierte goles de todas las maneras posibles. Y no para. Lleva 31 tantos en 38 partidos desde que llegó a Boca Juniors en junio del año pasado y es el actual goleador del torneo argentino. Jorge Sampaoli, entrenador del seleccionado argentino, lo ha citado para esta doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas y podría ser titular por primera vez ante Perú en La Bombonera, su casa.

En los últimos ocho partidos disputados con Boca, Benedetto ha convertido ocho goles, sumando los del campeonato local (5) con los de la Copa Argentina (3). El pasado 23 de septiembre hizo un doblete en la goleada 4-0 ante Vélez con Sampaoli y su cuerpo técnico como espectadores de lujo. La temporada anterior se consagró como goleador del Boca campeón haciendo 21 goles en 25 partidos y 18 veces convirtió el primer gol. Ese difícil, el que abre los partidos.

Gracias a este gran presente, Sampaoli lo convocó por primera vez la fecha pasada para los partidos del conjunto albiceleste ante Uruguay y Venezuela. En Montevideo no ingresó, pero ante la Vinotinto reemplazó a Paulo Dybala en el minuto 60 y disputó la última media hora sin convertir. Una situación impensada hace dos años cuando era jugador del América de México y, tras recibir la nacionalidad mexicana, manifestó su deseo por vestir la casaca del Tri.

Sin embargo, al regresar al fútbol argentino en 2016, renació el cariño por su país natal y aclaró que su ilusión era jugar con la Selección Argentina. "Me llegó el rumor que me querían para la de México, pero yo quiero jugar para mi país", afirmó el Pipa, como lo apodan por el tamaño prominente de su nariz.

Tras debutar en 2008 en Primera División con Arsenal de Sarandí, casualmente ante Boca Juniors, Benedetto pasó por Defensa y Justicia y Gimnasia de Jujuy para después regresar otra vez a Arsenal. En esa segunda etapa se ganó la titularidad y salió campeón del Clausura 2012 y de la Supercopa Argentina 2012. Emigró en 2013 al Tijuana de México que descubrió sus goles y compró su pase. Tras un año y medio donde marcó 23 tantos en 50 partidos, se fue al América, históricamente el equipo más grande de México junto con las Chivas.

Allí arrancó bien, pero nunca se consolidó. Ganó la Liga de Campeones de la CONCACAF en 2015 y 2016 y disputó el Mundial de Clubes ese mismo año, pero debido a las constantes lesiones pasó de ser titular a suplente. Ante los escasos minutos de juego y la poca consideración del técnico, le pidió al presidente del club que lo dejara ir. Tenía una propuesta del club del cual es hincha y no podía dejarla pasar: "Siempre fui de Boca y jugar al lado de Tevez será una alegría. Tengo un escudo del club tatuado en el cuerpo. Dios quiera que salga todo bien", declaró en su momento y firmó un contrato por tres años con el equipo xeneize.

Ya han pasado dos temporadas desde ese entonces y Benedetto está en el Top 50 de los máximos goleadores de la historia de Boca, tabla que encabeza Martín Palermo con 236 tantos. Justamente un nombre y un hombre que aparecen en el recuerdo de muchos aficionados en estos días previos al Argentina-Perú. Allá por el 2009, con Diego Maradona como entrenador, la selección argentina también recibía a Perú en un panorama similar. A dos fechas de terminar la clasificación para el Mundial de Sudáfrica, marchaba quinta con 22 puntos y se ubicaba fuera de las plazas directas a la Copa del Mundo, como ahora.

En ese entonces fue Martín Palermo quien se vistió de héroe. Con un agónico gol suyo bajo un diluvio universal y en la última jugada del partido, Argentina venció 2-1 a Perú y no necesitó del repechaje ni de otros resultados para conseguir el billete al Mundial. El 9 de Boca Juniors había cumplido.

Casi como si fuera un déjà vu, Argentina marcha hoy quinta en las Eliminatorias Sudamericanas con 24 puntos, al igual que Perú, aunque por el momento jugaría el repechaje porque el conjunto que dirige Ricardo Gareca tiene mejor diferencia de gol. Y es otra vez un 9 de Boca Juniors quien puede rescatarlos.

La diferencia es una y no es menor. El escenario en aquel entonces fue El Monumental, el estadio de River Plate donde suele jugar la selección. Esta vez, la cancha elegida es La Bombonera, la casa de Boca Juniors, que también es la casa de Darío Benedetto.

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